Surgieron en 1992 de los restos de La Perrera y Barrakos. Son uno de los embajadores (¿el principal embajador?) del sonido Buenavista. Son héroes del underground. Punk-rockers ortodoxos. Inasequibles al desaliento. Nuevo Catecismo Católico pueden presumir de soportar con entereza el paso del tiempo.

Los críticos de rock Jaime Gonzalo y Eduardo Ranedo han dicho de ellos que son la mejor banda punk-rock de Europa. Si La Perrera fueron los que empezaron todo, Nuevo Catecismo Católico son la antorcha del sonido Buenavista. Graduados en punk-rock (la lista de bandas con las que han compartido escenario no entraría en este artículo), llama la atención cómo hicieron tanto con tan poco. To hell and back (1999 – leer entrevista de aquel año), por ejemplo, el disco de la icónica portada con una carabela con un fondo en espiral, les costó 27.000 pesetas, menos de 180 euros. Lo grabaron en pleno invierno en un local sin ventanas. A pelo. NCC tienen claro que no son hombres de negocios, sino rockeros. Siempre han publicado sus trabajos con sellos independientes (No Tomorrow, Punch) a los que no van a pedirles un pastizal.

En los 90, la prensa musical les achacaba que sus directos sonaban mil veces mejor que sus álbumes, pero, claro, los medios eran los que eran. Son honestos y consecuentes con la filosofía DIY que han abrazado desde el principio. Lo más parecido que ha habido en NCC a una estructura empresarial lo explicó en una entrevista el guitarrista Arturo Ibáñez: “Mi hermano Gonzalo y yo componemos; luego, él nos busca los conciertos, habla con la gente de los sellos y todo eso; yo me encargo de buscar los amplis y la parte más técnica; Iker hace camisetas, su novia hace chapas y Arturo, el batería, es el chofer”.

Lucen con orgullo la ortodoxia punk-rock desde su debut homónimo en 1993, pero han sabido reciclarse. Para su sexto disco, Scarred for life (2001), ficharon a Eneko Etxeandia -ex Teen Dogs, grupo clave del sonido Buenavista que se esfumó tras publicar un single- y pasó a ser el vocalista. Por primera vez, todas las canciones de NCC eran en inglés. Cuando a Gonzalo Ibáñez le preguntaban por el cambio de cantante no se andaba con rodeos: “Mi hermano y yo más que cantantes somos berreantes. Hacía tiempo que andábamos detrás de uno bueno y Eneko es perfecto. Nos aporta juventud y golferío. Además, yo siempre he sido un bajista frustrado y me puedo quitar esa espina de encima”.

Con Eneko al frente -ahora guitarrista de Lie Detectors-, los Catecismo recuperan frescura, su música se hace más accesible y, sin dejar de ser lo que son, ganan pegada pop. Es su segunda juventud. Con el LP 1530 segundos de… (2006) vuelven al castellano por la puerta grande, meten coros a lo The Clash y firman himnos como catedrales (“Noise!! Noise!!”, “Quizás no haya mañana”, “Pérdida de control”). “Mi verdad”, el tema que cierra el álbum, suena a declaración de intenciones: “No quiero que me digas lo que debo pensar, no quiero que me digas con quién quiero hablar, hace tiempo me encontré a mí mismo. (…) Llevo tiempo en esta guerra, pero sé bien cuál es mi verdad”.

Fuera del circuito underground siguen siendo relativamente desconocidos. Quizás pasarán a la historia por las incendiarias canciones de sus dos primeros discos –Nuevo Catecismo Católico y En Llamas-, elevados a categorías de mitos subterráneos. Su productividad ha bajado mucho estos últimos 10 años -lo último es un single compartido con Señor No en 2009-, aunque continúan dando conciertos. La antorcha no se apaga así como así. 25 años después, nadie puede poner en duda su adhesión inquebrantable al rock´n´roll.

NCC en nuestra Fiesta Demoscópica del 2016 en Kafe Antzokia (Foto: Dena Flows / Crónica aquí).

Concierto XXV aniversario
El 25 aniversario de Nuevo Catecismo Católico se va a celebrar por todo lo alto. El próximo 18 de noviembre ofrecerán un concierto en Intxaurrondo KE en el que también estarán dos grupos que han girado en su órbita, Señor No y Lie Detectors. Casi nada. Todas las entradas están agotadas. El fiestón, garantizado. La actuación se incluirá en un documental sobre la banda donostiarra que verá a la luz próximamente.