Crónica de una muerte anunciada: justo unas horas después de echar el cierre a su edición 2012 el Primavera Club confirma que el próximo año no se celebrará en nuestro país. Sin embargo sí que habrá ediciones en Francia y Portugal, concretamente en Burdeos y Guimarães.
En realidad nada que no esperáramos después de que que el máximo responsable del festival, Gabi Ruiz, ya avanzase desde su blog que algo así iba a terminar sucediendo. Debemos agradecérselo a que España se está convirtiendo en un territorio imposible para programar música en directo gracias a las decisiones de las Administraciones locales y nacionales (subida del IVA, normativas de aforos y horarios, nula colaboración de la Policía en todo lo relativo a la seguridad,...).
Lo cierto es que a la edición 2012 de Primavera Club parece que le hubiera mirado un tuerto: tras la cancelación de Cat Power, el Festival se encontró con el cierre en Barcelona de Apolo y la denegación de la licencia para celebrar conciertos en Mercat de les Flors. En Madrid, por su parte, a menos de una semana para celebrarse el festival el Ayuntamiento cambio el aforo permitido de uno de los espacios de Matadero de 800 a 100 personas, además de montar un dispositivo policial digno de "otros tiempos" que entorpeció el desarrollo de todo el evento. Pese a todo, el público, el gran perjudicado por la ineptitud de nuestros gestores, una vez más respondió masivamente y el festival colgó el cartel de "no hay billetes".
Vivimos en un país tercermundista en fase de desevolución cultural, musical y global