La marca de lujo se inspira en Keith Flint, frontman de The Prodigy, a la hora de realizar su nueva línea de diseño.

Con el cabello de colores estridentes y formas imposibles, así se presentaron en Milán este fin de semana los modelos en la pasarela de desfile de Versace, la lujosa marca de ropa italiana. Ya de por sí excéntrica, ayer la tónica eran los ceños fruncidos y las bocas abiertas. Costaba no frotarse los ojos, ¿era real? Pues sí, desde luego: la propia marca ha declarado que su nueva colección de ropa primavera-verano 2020 se trata de un homenaje a la cultura rave de la década de los noventa. En concreto, han afirmado haberse inspirado principalmente en la figura del cantante de The Prodigy, fallecido durante el mes de marzo de este mismo año.

Es toda una iconografía fiel a la estética del propio Keith Flint, con pantalones de cuero (habituales en la marca, por otro lado), estampados de leopardo, arandelas de metal y peinados con forma aerodinámica. Casi también un homenaje a lo punk, a todo lo que está fuera de lo convencional. ¿Le habría gustado al irreverente vocalista de la banda esta celebración de su figura? No lo sabemos, si bien está clara una cosa: su influencia sigue presente. Tal y como afirmaba Donatella Versace, dueña y diseñadora de la marca, el frontman era “su amigo, así como un alterador de este mundo”. “Firestarter” fue la canción escogida para acompañar a los modelos, en cuyas gafas tintadas de colores se reflejaba el estupor y el asombro de los presentes. Lo sutil, nunca del gusto de Versace ni del propio Flint, no se dejó ver; la excentricidad, el brillo, lo marginal y lo barroco, sin embargo, parecen haber triunfado.