Será el 17 de junio en La Riviera

Aunque su disco “My Head Is An Animal” (Island/Universal, 12), se publicó hace bastantes meses, ha sido en la repesca cuando el grupo islandés Of Monster And Men ha conseguido encaramarse incluso en las listas de ventas de nuestro país. Lo presentarán el 17 de junio en La Riviera (Madrid).


“My Head Is An Animal”
se publicó originalmente hace más de siete meses, pero el paso del tiempo ha jugado a su favor, consiguiendo incluso que, gracias a sus efectivos singles, la banda se haya colado en los charts de diversos países, entre ellos España.

Y es que resulta innegable que “Little Talks” o “Mountain Sound”, dos de las canciones de este primer disco de Of Monsters And Men, son temazos que justifican la evidente referencia que Arcade Fire son para los islandeses. Con los canadienses comparten el ser una formación numerosa y el gusto por los estribillos épicos. Nanna Bryndís Hilmarsdottir, al teléfono desde Nueva York, nos cuenta el origen de todo esto. “Hace aproximadamente dos años solía tocar yo sola como Songbird. Necesitaba un poco de ayuda en el escenario, así que contacté con Brynjar. Fuimos juntos al instituto y a veces tocábamos la guitarra. Después conocimos a Raggi, que resultó ser un cantante ideal para nosotros. Decidimos montar un grupo justo antes del Músiktilraunir, un concurso islandés que es como una batalla de bandas, y buscamos a los músicos que nos faltaban para sonar como nosotros queríamos”.

El folk-rock eléctrico y pasional de ese EP ha dado paso a más capas de guitarras gloriosas que se extienden sobre otros momentos muy introspectivos y unas melodías “de estadio” más que apetecibles en un álbum que se alargó más de lo que ellos esperaban. Hay trampa, pero no se ve el cartón. Bon Iver y los duros inviernos islandeses han sido grandes fuentes de inspiración. “Nos gusta la tradición de los que cuentan historias y tratamos de hacer algo así en las canciones asegurándonos de que cada persona que lo escuche saque su propia interpretación. Después de ganar el concurso dimos muchos conciertos fuera de casa, y eso nos hizo crecer y darnos cuenta de que, al volver, las cosas eran diferentes y había que enfrentarse a ello. Islandia es un país muy tranquilo y cuando sales te das cuenta de que todo va mucho más deprisa. Este contraste creo que se refleja en el disco y es una de las cosas que lo definen”.