“Nueve” se publicará oficialmente el próximo 18 de noviembre.

Rufus T. Firefly, la banda de Aranjuez, publica estos días su tercer largo titulado “Nueve” que llegará oficialmente a las tiendas el próximo martes 18 de noviembre, coincidiendo con los nueve años de carrera de la banda.

“Nueve” se ha grabado en los estudios El Lado Izquierdo de Madrid con Dany Richter a los mandos, ha sido producido y mezclado por Manuel Cabezalí y masterizado por Hay Zeelen. El diseño de portada (que puedes ver bajo estas líneas) ha corrido a cargo de Alberto Rey y Jaime García Soriano y Martí Perarnau aparecen como músicos invitados.

Pero lo mejor es que sin más dilación te introduzcas en las canciones acompañado del comentario canción a canción que nos han preparado el propio Víctor Cabezuelo.

1.- “El problemático Winston Smith”

Una de las grandes influencias musicales de este disco han sido los
trabajos en solitario de John Fruscisnte. Por su sonoridad y su
planteamiento. Sobre esa idea gira la guitarra que lleva este tema, un
sonido limpio y muy comprimido. Para nosotros este es uno de los singles del disco y nos encanta que dure casi 6 minutos, lo vemos
como una declaración de intenciones, y más en estos tiempos, en los
que tenemos siempre demasiada prisa por todo. Hemos tenido además el
honor de contar con las colaboraciones de Jaime García Soriano a los
coros y Martí Perarnau al Farfisa. Un lujo para esta canción inspirada
en el protagonista de “1984”.

2.- “Midori”

Para mí, el sonido de esta canción es el más representativo del disco.
No tengo suficientes palabras de admiración para el trabajo que han
hecho Manuel y Dany.
Julia ha tenido muy claro que en este disco sus baterías tenían que
ser más secas y más concretas que en “Ø” y a Dany se le ocurrió la gran
idea de grabarlas en mono. Ese nuevo camino abierto y la habilidad
magistral de Manuel para crear capas y texturas alrededor han sido la
clave del sonido final del disco. “Midori” significa “verde” en
japonés. Es una canción escrita para un buen amigo que no pasaba por
su mejor momento.

3.- “Nueve”

“Nueve” fue una de las primeras canciones que compusimos después de “Ø”.
Nos encantan Apparat, Ratatat, Atoms For Peace… Siempre nos ha
llamado la atención la idea de unir musica electrónica con sonidos más
analógicos y orgánicos. El lanzamiento de este disco coincide con los
9 años del grupo y quería reflejar en la letra lo agradecido que me
siento de poder hacer esto, con la gente con la que lo hago. Es un
regalo para ellos.

4.- “Metrópolis”

Creo que no hay un grupo en este país al que admire tanto como a
Standstill. Tenía muy claro que quería hacerles una referencia en
algún lugar del disco. Es mi manera de agradecerles que nos hagan
crecer musicalmente a todos los que los escuchamos. Toda la letra fui
escribiéndola poco a poco en mis viajes en el metro de Madrid. Esta
canción tiene un punto psicodélico muy cósmico y le pedí a Martí que
se grabara el rhodes. Se nota. Y mola que se note.

5.- “Lie E8”

Componiendo este disco nos pusimos nostálgicos y quisimos recuperar en
alguna canción los aires de “My Synthetic Heart”, nuestro primer
disco. Es una canción muy limpia, llena de armonías en bucle,
partiendo de una frase de metalófono que se le ocurrió a Alberto. La
letra está basada en un poema de Santiago Martínez Peral, gran artista
y amigo que diseñó la portada de aquel disco.

6.- “Pompeya”

Esta fue la última canción que le enseñamos a Manuel en el proceso de
preproducción del disco. La tocamos, sonrió y dijo: “Lo tengo
clarísimo”
. El resultado salta a la vista. El increíble sólo de
guitarra del final de la canción también es de Manuel, grabado en la
primera toma. Pusimos el título provisional de “Pompeya” porque los
teclados del estribillo nos recordaban a la canción “Pompeii Am
Gotterdammerung” de Flaming Lips, pero al final, por toda la épica y
grandilocuencia que tiene la canción, decidimos que se quedara de
título definitivo.

7.- “Demerol y piedras”

Hubo un momento en el local de ensayo componiendo está canción en el
que nos miramos y nos dijimos “¿De verdad vamos a hacer un baladón
ochentero?”
. Después sonreímos y nos emocionamos mucho con la idea de
delays en la caja, pianos con reverb gigante y todas esas movidas
horteras. Charly quería que su guitarra no pareciese una guitarra en
ningún momento. Lo consiguió.
Después de uno de nuestros mejores conciertos, que dimos en la sala el
Sol, un tío escribió en Twitter que éramos unos tristes y unos cortavenas. Esta canción va en su honor.

8.- “El increíble hombre menguante”

Lo primero que hicimos de esta canción fue el final. Nos flipa como
acaba “I Want You (She Is So Heavy)” de los Beatles. Te deja
totalmente suspendido en el aire, en pelotas. Queríamos generar esa
sensación, subir todo lo que pudiéramos y de repente “fin”. Sara vino
con la línea de bajo que marca la canción y a Julia se le ocurrió
romperla al final en plan “Art Of Almost” de Wilco. La letra de esta
canción es de Mario Terol, cantante de los extinguidos Apnea y ahora
de Renomo, un buen amigo y unos de los mejores artistas que he
conocido en mi vida.

9.- “Canción infinita”

Cuando salí del cine después de ver “Only Lovers Left Alive” de Jim
Jarmusch me fui directo al piano a escribir esta letra. Me encantaba la
idea de un amor que sobrevivía a los siglos y a las circunstancias.
Quisimos que esta canción durase 9 minutos exactos, y si pones el
disco en bucle, te darás cuenta de que acaba de la misma manera que
empieza.