Underground Vibes
Entrevistas / 7 Notas 7 Colores

Underground Vibes

David Broc — 01-11-1997
Fotógrafo — Archivo

Pidieron tiempo y se lo concedimos: no había prisa. Sabíamos que ahí había algo grande, y que tarde o temprano, el monstruo hablaría. Y lo ha hecho. Y precisamente en el mejor momento en que lo podía hacer: a finales de un año histórico para el hip-hop nacional. “Hecho, es simple” sube -de nuevo- el listón cualitativo de un género que se supera disco a disco y que traza un diagrama de futuro sorprendentemente esperanzador. Y todo ello en un país que sigue sin saberse la lección. Aún así, aprenderá, no les quepa duda; a hostia limpia, pero aprenderá.

HECHO, ES SIMPLE: INTRODUCING…

Eran la espina clavada. Empezábamos a estar hartos de tanta espera. Sí, hablábamos de El Club de los Poetas Violentos y de Los Verdaderos Kreyentes de la Religión del Hip-hop, esbozábamos esa sonrisilla cual J. J. Santos anunciando las victorias del Real Madrid pero nuestra consciencia seguía acordándose de 7 Notas 7 Colores, primero, y de nuestra familia, segundos después. En pocas palabras: la escena no llegaría a ser escena hasta que Mucho Muchacho no se decidiera a escupir los litros de bilis que nutren sus textos. Pero eso ya es historia: “Hecho, Es Simple”, puesta de largo de los del Prat, ha llegado dispuesto a cruzarnos la cara. Cuarenta minutos de ceños fruncidos, ladridos, sangre y puñetazos. El Prat del LLobregat no es Harlem ni el Bronx; ni falta que hace: “Hecho, Es Simple” es el atraco a punta de navaja, el tirón de bolso, el vacile marrullero y la chulería suburbial. Vamos, el infierno plastificado. Un infierno por el que llegó a interesarse Automator, productor del soberbio debut de Dr. Octagon. “Sí, en principio íbamos a ir a San Francisco a mezclarlo y a grabar dos canciones con Automator, pero al final se quedó en el aire por un problema de fechas. Sí, sí, llegamos a hablar con él: Automator tenía el maxi, dijo que era muy bueno y que le gustaría trabajar con nosotros. El problema, además de las fechas, era la pasta. Por eso decidimos ir a Nueva York para ahorrarnos tiempo y dinero; al fin y al cabo, el sonido ha quedado impecable”. De nuevo, la Gran Manzana ha sido el destino elegido para desarrollar una tarea que en España, por el momento, parece imposible que se pueda llevar a la práctica. “Aquí es imposible mezclar discos hip-hop que suenen como tengan que sonar. O sea, será posible en un tiempo, pero es la misma canción de siempre: si tocas la guitarra sí que puedes, pero si haces hip-hop lo tienes más difícil” . Efectivamente: España sigue siendo el culo del mundo; y el hip-hop sigue ejerciendo de grano rabioso.

ROOTS BLOODY ROOTS

Hagamos memoria. “Three Feet High And Rising”, primer álbum de De La Soul, le descubrió la panacea. Atrás quedaban horas de adolescencia a ritmo de breakdance por las calles del Prat del Llobregat (a veinte minutos de Barcelona). No sería hasta el descubrimiento del espléndido disco de De La Soul que Oliver Sarmiento (Mucho Muchacho), interlocutor en la presente entrevista, se abriera al mundo del hip-hop. Después de diversas intentonas frustradas, Mucho Muchacho se une a Jordi Riba (Dive) y forma 7 Notas 7 Colores. Como 7 Notas… abrieron brechas con el maxi “Con Esos Ojitos”, publicado por Yo Gano ahora hace unos meses y actualmente fuera de circulación. Antes, empero, habían grabado una maqueta que ejerció de conector entre ellos y El Club de los Poetas Violentos. Una vez dados a conocer, sólo restaba la puesta a punto. Una “ópera prima” esperadísima. Y ojo, porque estrenan sello: La Madre. “Bueno, La Madre es un trabajo de Sergio Aguilar que aunque sigue trabajando para Yo Gano, ha creado este sello para todo lo que sean productos de 7 Notas 7 Colores: producciones, grupos que han colaborado con nosotros, proyectos… Es un nuevo sello de hip-hop en España, pero no tan sólo de hip-hop, sino que también habrá hip-hop instrumental, rarezas, etc”. Queda dicho.

Hemos hablado de De La Soul, pero queremos saber qué es lo que suena últimamente en el walkman de Mucho Muchacho. “Mira, en Nueva York pude escuchar un par de nuevas canciones de Gang Starr, y eran buenísimas. Aparte de eso, me quedo con el nuevo de Wu-Tang, los dos de Jeru The Damaja, el segundo de Busta Rhymes también es un gran disco… ¿Mi Dios? Hum, no sé… joder, sí, bueno, Dj Premier es lo máximo. Premier y Wu-Tang”. No queda más remedio: he de buscar la tangente vía Public Enemy. “Claro que me gustan Public Enemy, pero no es mi banda favorita. A mí, por ejemplo, me gusta más el “Illmatic” de Nas que el segundo de Public Enemy”. Dejemos el hip-hop y vayamos a otras músicas: “Yo ahora flipo con Green Velvet, es lo que más estoy escuchando últimamente. ¿Alguna simpatía para con las guitarras? No, no me gusta el rock ni el pop. Eso no quiere decir que no nos hayamos interesado por intentar mezclar algún elemento del rock en nuestra música, pero yo no escucho rock”.

HECHO, ES SIMPLE: DEL PRAT AL CIELO

Volvamos al disco. El título lo dice todo: “Hecho, Es Simple” es pura simpleza hip-hopística. Minimalismo y austeridad sonora al servicio de una excelente vuelta a los orígenes inmisericordes del hip-hop más clásico. “Es que es eso precisamente, ¿sabes? Si se titulara “Logrado, Que Es Complicado” sería la bomba (risas). No, ahora en serio, sólo son unas rimas sobre unos ritmos; sin interludios ni nada por el estilo. Son cuatro bombos y cuatro cajas, es el hip-hop como siempre ha sido, el hip-hop. O sea, esta hecho simple y está así para lo que sirve un primer Lp de un grupo: para que te lleve donde tienes que llegar, para poder moverte y todo esto… Claro, lo que haremos después de esto será mucho más complicado; seguirá siendo igual de fácil para nosotros pero será más difícil para vosotros”. ¿“Hecho, Es Simple” como apología de la supremacía del texto y la voz sobre la música? No, no, eso no es así. Mira, nosotros con la experiencia de Nueva York hemos aprendido muchísimo. Es cuando llegas a un sitio donde la gente no te entiende pero entiende tu música cuando te das cuenta. No es que nosotros lo hagamos fácil para que resalte mi voz o mis textos; lo hacemos fácil porque nos sale fácil y ya está, tampoco nos preocupa. Nuestra música es un rollo muy espontáneo: no es el super curro de estar tres meses con un ritmo y estar continuamente preocupados por los bombos o por un sonido que venga del cuarto de tu madre, pase por el comedor y haga una voltereta, ¿sabes? (risas). No está hecho por eso, ha salido así y ya está”. Lo que está claro es que Mucho Muchacho es, de largo, el mejor Mc que ejerce en la lengua de Cervantes. No sólo por sus textos, magníficos tiralíneas sobre el dinero, las drogas y el sexo (si alguien piensa que son machistas que piense lo que quiera). “O sea, yo y mis colegas te podemos asegurar que no soy un cabrón machista que va por ahí metiéndose con todo Dios. Los textos son así y a mí no me molestaría que una mujer me dijera “Eh, tú, hijo de puta, te voy a comer la polla”. Además de sus rimas, también sobresale su anárquico recitamiento, que viaja a medio camino del vacile, el discurso y el grito cabreado. Porque con Mucho Muchacho no hay término medio: o le odias o le amas; nunca te quedas indiferente.

Faltaban ellos y ya les tenemos aquí, cerrando, con un espléndido álbum, un año para la historia. No será el mejor año (espérense al cuarto o quinto álbum de Los Poetas, al tercero de Los Kreyentes o al tercero de 7 Notas 7 Colores y verán), pero sí el más trascendente para el hip-hopespañol. “Sin duda, este ha sido el mejor año hasta el momento; y el más importante. Lo cerramos nosotros y el disco en solitario de Meswy (de Los Poetas Violentos), y, en general, ha sido un año muy positivo. Pese a todo, el año que viene será muchísimo mejor”. Entre otras cosas, porque ellos mismos volverán al tajo. Cuando acabemos todo el rollo de promoción, conciertos y bamboleos tenemos pensado empezar a escribir el segundo álbum para que salga el próximo año. ¿Nueva York de nuevo? “La verdad es que nuestra intención es la de construirnos nuestro propio estudio, así que nos traeríamos al técnico aquí y sería más fácil y más cómodo”. Fíjense: Mucho Muchacho ya se aventura a
hablar de su próximo puñetazo. Y es que poder hablar de un segundo
álbum de hip-hop en la Península hace unos años -cuando la ignorancia
de la gente acerca del tema era supina- era aventurar demasiado; ahora,
hablar de un segundo álbum sin que todavía se haya publicado el primero
(3 de Noviembre es el día), más que un derecho es una obligación. Se
acabó el echar esa constante ojeada al (turbio) pasado, se acabaron las
dudas y el miedo; el futuro se escribe con claridad , seguridad y
optimismo. Ya está hecho. Así de simple.

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