Underground militante
Entrevistas / The Kills

Underground militante

Redacción — 09-04-2003
Fotógrafo — Archivo

Vivimos momentos de exaltación de los poderes del rock, los dirigidos por la prensa, pero también los que se muestran con creatividad en trabajos como los de The White Stripes o en este “Keep On Your Mean Side” (Domino/Everlasting, 03). Sus poderes están en la crudeza, pero también en la sutilidad del underground más convencido. Un nuevo dúo aislado de su entorno.

Al contrario que a muchos otros de su generación a Alison Mosshart (firma como VV) y Jamie (firma como Hotel) no se les ve claramente el plumero de retrovisor oportunista, ni tan siquiera un pequeño atisbo de aprovechar el supuesto y floreciente actual negocio del rock. Es cierto que telonear a Yeah Yeah Yeahs, The Libertines o confesar interés por The Raveonettes podría hacernos pensar otra cosa, pero esta peculiar pareja salida del más puro azar va un paso más allá. Su base parece ser despojar a sus canciones de pretensiones salvando la de simplemente hacer lo que les da la gana, teniendo muy claro lo que les gusta y por dónde quieren moverse, entre la improvisación y la sencillez. VV y sobre todo Hotel (casaca militar y gafas a lo Alan Vega) suelen imprimir a cada declaración un tinte de independencia. Estética y actitud. Ahí va una muestra a propósito del boom del nuevo rock.

“PJ Harvey es una leyenda, es evidente que hay algo en ella que no existe en nadie más”

“Ah sí, la new rock revolution, creo que algo revolucionario sería empezar de cero, desde abajo, algo que realmente transformara el rock and roll, pero no es eso lo que pasa, sino que se está convirtiendo en un producto para ser consumido por las multinacionales y eso ya es una paradoja. De revolucionario nada, de nuevo tampoco, más bien me parece retro. Con lo de rock sí estoy de acuerdo, me gusta lo que significa la palabra y su espíritu. Las bandas que han salido no descubren nada nuevo, lo que hacen ya estaba ahí desde siempre”. Se quieren aislar del fenómeno y eso se nota en su música, nada explícita, nada evidente, algo relacionado con el nacimiento de la banda. “VV viene de otra banda (el grupo americano de punk-pop Discount) los dos sentíamos una desilusión de cómo iba la cosa en nuestras respectivas bandas (Hotel militaba en Fiji) empezamos a hablar de hacer música juntos sin ninguna pretensión. Alison se volvió a los Estados Unidos y nos mandábamos cintas de cassette con grabaciones de spoken songs, instrumentales… cuando vino otra vez a Inglaterra decidimos asentarnos como banda con la idea de crear canciones y experimentar intentando huir de lo que habíamos hecho hasta entonces, sin influencias de la música que escuchamos”. En cambio, como él mismo mostrará más tarde, esto último les ha resultado algo más complicado de lo previsto ya que el sonido final de su debut tiene olor americano con referencias palpables, manejando al tiempo una estética de baja fidelidad y efecto progresivo muy especiales. “Es cierto que el sonido es lo-fi, eso surgió tanto como un objetivo como una necesidad, sobre todo porque el estudio era muy barato. Es cierto que suena muy americano y eso creo que puede ser porque había estado escuchando muchas bandas americanas antiguas como 13Th Floor Elevators, The Velvet Underground o Modern Lovers, gente que tienen un sonido muy austero por las deficiencias tecnológicas de su época, eso es realmente lo que necesitábamos para nuestro disco, un sonido austero. Queríamos enfocar el trabajo y las canciones en las partes fundamentales, si hay una canción rock, pues que se oiga el riff, el ritmo puro, como un golpe, una melodía simple y ya está, algo primitivo”. Así de directa y desnuda (melodías repetitivas, escasa presencia de baterías) se muestra sobre todo la primera parte del disco donde, balanceados por la regia voz de VV, una y otra vez aparecen en el escenario todas esas imágenes que tenía asociadas con el glorioso “Rid Of Me” de PJ Harvey. La segunda parte es en la que aspectos psicodélicos e infecciosos, con más voces de Hotel, amplían su espectro desde The Velvet Underground hasta entre otros Jesus And Mary Chain. “Esos son dos aspectos muy claros dentro de la banda, por un lado, entiendo la conexión con PJ Harvey. Es una leyenda, es evidente que hay algo en ella que no hay en nadie más y es una influencia que está ahí y es clara, por otro lado hay un aspecto psicodélico que puede ser fruto de nuestro interés por bandas como Spacemen 3, pero siempre buscando el poder de la simplicidad”. Desde el primer riff hasta el último suspiro te mantienen en tensión haciendo de este disco una experiencia única, ácida y áspera. Sacarle el jugo requiere un esfuerzo recompensado con creces. “La verdad es que sí puede ser un disco difícil para la gente, pero eso me da igual. Es como cuando su compañía empezó a vender a Captain Beefheart como los Rolling Stones americanos, Van Vliet se fue al bosque e hizo el ´Trout Mask Replica´, que es uno de los discos más difíciles de escuchar. Lo mismo que hicieron Royal Trux cuando se fueron a una multinacional e hicieron un disco que todo el mundo llegó a odiar. En ese hecho hay algo que me inspira y me agrada que te resulte un disco difícil”.

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