Despojado de álter egos y el tono humorístico –que siempre implican un distanciamiento- Pau Vallvé se ha decidido a hacer un disco sincero, desde las entrañas. “2010” es un trabajo introspectivo que a la vez mira al mundo y que, como bien refleja su portada –ese amanecer en un bosque nevado-, es luminoso y sombrío, frío y cálido, tiene amor y muerte, ritmos tribales y los lamentos más desgarradores.

¿Quién es Pau Vallvé? En su completísima página web (pauvallve.com) se define como compositor, productor, músico y serieadicto. Todas las respuestas son correctas. Pau Vallvé es compositor porque además de componer bandas sonoras para cine y publicidad, ha escrito, por ejemplo, los arreglos de vibráfonos y marimbas para tres canciones del último disco de Standstill, “Adelante Bonaparte”. Pau Vallvé es productor de sus discos, pero también de la canción “Incondicional” de Love Of Lesbian y de los últimos trabajos de Inspira y Maria Coma (ambos editados por Amniòtic Records, el sello que gestiona él mismo). Pero, por encima de todo, Pau Vallvé es músico. “2010” es su duodécimo disco (no el primero, como algunos se piensan) y es una cifra increíble teniendo en cuenta que el músico barcelonés apenas llega a la treintena. Eso sí, este álbum marca un punto de inflexión a toda su carrera, y acaba de una vez por todas con Estanislau Verdet, un personaje-parodia que según él, llegó demasiado lejos, y con el que hizo gala de un humor muy irónico. Y por último, Pau Vallvé también es el fan número uno de Radiohead. “Yo diferencio la música que me gusta de la que soy fan. Es como ser fan de ‘Lost’ sabiendo que en el fondo no es la mejor serie. Con Radiohead me ha pasado algo parecido. Me han influenciado mucho más A Silver Mt. Zion y Joseph Arthur que Radiohead, pero soy mucho más fan de ellos. Thom Yorke es un referente de poder cantar como un enfermo, sacando toda tu mierda y sin pudor”. A juzgar por las canciones, podría parecer que a lo largo del año pasado lo pasó muy mal, pero él lo desmiente. “No fue un año difícil, sino de cambios y liberación. En realidad, es lo que quemo para dejarlo atrás, todo lo que me quité de encima. Para mí fue positivo, como una terapia. Lo bauticé como ‘2010’ para acordarme de un año importante en el que decidí cambiar de chip”. En el libreto del disco se expone la larga lista de instrumentos usados para la grabación, pero no incluye las letras de las canciones. “Igual que hay gente que hace discos lamentables y se autodenominan músicos, por respeto no me gusta poner las letras en los libretos. No soy escritor, soy músico”.