“Cuando todo esto acabe, saldremos de aquí sin un solo duro”
Entrevistas / Txarango

“Cuando todo esto acabe, saldremos de aquí sin un solo duro”

Don Disturbios — 11-08-2020

De vent i ales (20, Halley records) es el disco de despedida de Txarango. El combo catalán con más éxito en Catalunya decide dejarlo y nos alcanza la pandemia. Porca Misèria! Sus planes y los de muchos se han ido al traste, pero estamos seguros que salvarán los muebles y saldrán al rescate de ese público tan fiel al que se deben. Hablamos con ellos para desentrañar, entre otras cosas, el ‘perquè de tot plegat’.

Imagino que igual estáis un poco hartos de contestar a la pregunta de porqué os separáis…
Alguer Miquel (Cantante): No, no ¡Qué va!. De hecho no lo hemos hablado todavía con nadie porque no hemos hecho entrevistas ni nada.

Pues es una de esas noticias que necesita explicarse, porque mucha gente no lo entenderá. No entenderán que un grupo que está en lo más alto de su carrera lo deje. E imagino que debe ser una pregunta difícil de responder porque deben ser un cúmulo de cosas ¿no? No me imagino que en vuestro caso haya una Yoko Ono. (Risas)
Sergi Carbonell (teclista): Eso de Yoko Ono me gusta como concepto…
(Aguer): Al final todo esto es el resultado de un proceso vital. Nosotros medimos mucho todo lo que sucede en nuestras vidas, y Txarango es un proyecto que lo hemos tenido para ser felices y que responde a un sueño colectivo de los miembros del grupo. Un proyecto  en el que llevamos diez años volcando toda la energía de nuestras vidas. La decisión de dejarlo ya viene de cuando cerramos la última gira, después de dos años muy intensos. Piensa que los diferentes capítulos del grupo han sido grandes y muy bestias. Todo el proceso que conlleva componer canciones, grabarlas y estar luego dos años sin parar de hacer conciertos, con todos esos viajes que nosotros además hemos ido metiendo en ese proceso para que nos llenara al máximo… Pues digamos que no sabemos vivir con poca intensidad. No sabemos tener un grupo y no volcar toda nuestra energía y que no sea como queremos que sea. Y , al finalizar la gira anterior, nos fuimos al Brasil a vivir como grupo una experiencia única conviviendo con los indígenas y eso hizo que te vayas planteando toda tu vida. Que te plantees ¡qué te está aportando todo esto! Cuantas  cosas de todo esto nos hacen felices; Cuantas cosas de todo esto  ya no tenemos ganas de volver a vivirlas. Así que lo vas sopesando todo. Y a la vez, tenemos la suerte de ser felices con muy poca cosa. Yo he sido feliz trabajando de camarero o haciendo otras cien mil cosas en la vida… Y lo cierto es que se suman muchas cosas . Y, aunque podríamos entrar en un proceso indefinido de escribir canciones, grabarlas y volver a hacer todos esos festivales que hemos hecho muchas veces, también sabíamos que esto se acabaría tarde o temprano. Ya fuera porque necesitáramos vivir otras cosas, ya fuera porque no pudiéramos sostenerlo económicamente o porque la gente nos dejara de escuchar… por cien mil cosas. Y ahora todavía estábamos en un proceso en el que todos lo miembros del grupo lo estaba dando todo a nivel profesional. Pero, a la vez, estábamos todos viviéndolo de forma muy diferente. A uno empezaba a pesarle más la parte familiar que el grupo. A otro le empieza a pesar más los viajes que hacemos a nivel político… Y aún estamos en un punto en el que todavía todo esto tiene sentido para todos así que nos dijimos: Vamos a vivir este último capítulo. Y, el mismo hecho de decidir que era el último disco y la última gira, nos volvía a inyectar ilusión y nos daba ese punto de celebración de ¡vamos a hacer juntos un último disco y una última gira!. Así que un poco la decisión viene precisamente por esto que te cuento. Por cansancio, por necesidad de querer hacer otras cosas en la vida o incluso de querer vivir en otros lugares. Porque, quieras o no, el grupo de liga mucho a tener que vivir en Cataluña y bueno, es un cúmulo de todas estas cosas. Y como te decía, cuando finalizamos la pasada gira, lo empezamos a plantear y tomamos la decisión desde el agradecimiento. Además es un lujo tomar la decisión antes de que todo empezara a desmontarse. De esta forma lo podemos cerrar de forma ordenada y como queríamos.  Con el disco al servicio de una gira que nos sirve para iniciar una serie de proyectos colaborativos que quieren  dejar algo un poco diferente en el mundo de la música que no existía y que nos hubiera gustado encontrar cuando empezamos. Espacios al servicio del bien común desde la economía social en un mundo tan duro y ultra-liberal como es el mundo de la música en nuestro país. Se habla siempre de industria, y esta trata a la gente que escucha música como consumidor y nosotros, los músicos, parece que seamos una entidad productora de algo que es para vender. Por eso nos gustaría crear un espacio en el que cambien las relaciones y eso es algo que nos hacía mucha ilusión.

“Está claro es que hay ganas de cambiar. De cambiar de forma de vida y de hacer otras cosas. Y también de bajar la intensidad de nuestras vidas”.

Pero, por lo que intuyo, no todos los miembros del grupo continuarán en el mundo de la música, pero sí habrá miembros del grupo que lo harán ya sea con otros proyectos u otros grupos ¿no?
(Sergi) A ver, piensa que somos diez personas y sí, hay gente que tiene intención de seguir haciendo música, otros que quieres realizarse en otros ámbitos y hay también quien todavía no sabe lo que hará en el futuro. Piensa que  venimos de estar acostumbrados a tener la vida planificada a dos años vista y ahora se nos abre un nuevo horizonte de no saber qué pasará después.
(Alguer). Lo que sí que te puedo asegurar es que no hay ahora mismo en el horizonte proyectos musicales que partan de Txarango. No sé recuerdo que cuando se separaron Los Discípulos de Otilia estaban por un lado Discípulos y por otro lado los Otilia ¿no?
(Sergi) O de la excisión de La Raíz, que han surgido tres grupos distintos.

¡Claro! Mi pregunta iba precisamente por ahí, si de la separación de Txarango iban a salir otros grupos.
(Alguer) A ver, yo ahora mismo veo difícil que, este proceso en el que estamos, se traduzca en un proyecto que surja como hijo de Txarango de una forma más o menos directa. O al menos es lo que me parece a mi en el momento en el que estamos. Y, ya a nivel personal, a mi que me ha tocado llevar toda la parte más de comunicación, y llevo la linea en este sentido del grupo, yo ahora mismo no tengo nada de ganas de seguir, y quiero hacer cosas en otros ámbitos de la vida, crecer en otras direcciones, vivir en otros sitios.

O sea que tú, personalmente, no continuarás vinculado al mundo de la música
(Alguer) En el sentido de que tengo mucho amigos en el mundo de la música sí. Pero en el sentido se seguir tocando, de entrada, no me veo haciendo nada. No, no.

¿Y tú Sergi?
(Sergi) Yo es que ahora mismo no me lo planteo. Primero quiero cerrar bien esta aventura y luego ya se verá, porque ahora mismo no puedo pensar en lo que haré dentro de un año.
(Alguer) Yo estoy un poco igual. Pero lo que sí que está claro es que hay ganas de cambiar. De cambiar de forma de vida y de hacer otras cosas. Y también de bajar la intensidad de nuestras vidas. Yo sí me veo haciendo cosas en el terreno social, que es lo que ahora me apetece. Y además es la parte que más me ha realizado como persona del proyecto Txarango. Porque para nosotros Txarango, además de una experiencia y una universidad para nuestras vidas, ha sido una herramienta que nos ha ayudado a tratar de conocer el mundo, y a través de la cual, hemos hecho cosas que nos han enriquecido individualmente. Nos ha ayudado a conocer  comunidades, culturas y personas que no hubiéramos conocido sin la banda. Por eso creo que el grupo no ha sido un fin en sí mismo, sino que ha sido más bien nuestro vehículo. Y eso hace que en el futuro podamos tener una vida muy parecida a la que tenemos ahora simplemente cambiando de vehículo, por decirlo de una manera.

Esto que me dices de Txarango como una herramienta al servicio de vuestras vidas, está muy relacionado con los diferentes proyectos que habíais construido alrededor de esta última gira y que finalmente se ha tenido que cancelar por las circunstancias que estamos viviendo. Imagino que habrá sido, digámoslo de forma clara, una putada.
(Alguer) Ha sido lo más doloroso y frustrante de la historia de Txarango.

Porque además era una gira muy peculiar y especial
(Alguer) Mucho, porque desde la celebración queríamos poner en marcha  otra forma de hacer las cosas.

De hecho era tan especial que ha sido imposible retomarla en el futuro ¿no?
(Alguer) Es que, a ver, económicamente nosotros somos unos privilegiados porque nuestro estatus nos ha permitido poder diseñar una gira auto-gestionada y auto-producida, porque tenemos un público que nos sigue y que compra entradas en un proceso al que hemos llegado a lo largo de diez años y eso hace que nos sintamos muy privilegiados. Pero lo que pasa es que nosotros llevamos más de un año implicando a gente y generando proyectos y, acompañando la creación de cooperativas de economía social y solidaria, para crear herramientas para el mundo de la música. Y todo este proceso, que lo hemos vivido desde la militancia y al que e hemos dedicado muchas horas de nuestras vidas, ya no lo podemos asumir entre otras cosas porque nosotros dejamos de tener trabajo. O sea Txarango arrancaba un gira en junio que no podemos empezar, y llevamos un año realizando todo este trabajo, soportando los costes del local, de nuestras vidas, de grabar un disco y ahora mismo trasladar esta gira en el futuro representa un coste inasumible. Piensa que eran como quince festivales pero en una carpa, es decir, en un espacio cerrado y, sino vendíamos todas las entradas, los números no salían. Era una gira en la que cubríamos nuestros sueldos y los sueldos de todas las personas que trabajaban, pero que salíamos a cero o con pérdidas porque al final todo estaba al servicio de la voluntad política. Era una gira militante y no la podemos llevar a cabo porque no tenemos capacidad de moverla y, ya solo con que se nos cayera un concierto de la gira, económicamente ya resultaba inviable. Piensa que la carpa era para todos los bolos, los costes de la infraestructira era para todos lo bolos y hay una serie de costes que o hacíamos todos los conciertos o ya no lo podíamos soportar económicamente. Y, claro, estamos en un momento de incertidumbre que no nos podemos coger a nada.

Has hablado de una gira militante y con voluntad política y tengo muy claro en este sentido que, por ejemplo, se estaba creando una cooperativa para vender cervezas artesanas en conciertos de música y no caer en tener que contar siempre con los servicios de una gran empresa cervecera
(Alguer) No es tanto el no caer, como el tener la oportunidad de crear una alternativa para que la gente la pueda utilizar. La gira nos permitía tener los suficientes bolos como para realizar el rodaje de una nueva empresa que fuera potente, y que en el futuro quién quiera montar una fiesta popular, un festival o lo que quiera, tenga la oportunidad de llamar a otra gente. A una gente que vele por lo que está dentro de la nevera, que vele por los puestos de trabajo que genera y a una gente que, al final, genere un beneficio por el bien común. Esta es la idea. Claro, nosotros empezábamos la gira en junio y todo esto lo lanzábamos a la par. Es un largo proceso de trabajo que viene ideado e impulsado por nosotros, pero que es, al fin y al cabo, un trabajo que asumen las cooperativas de cerveza artesana. Las empresas que ya tienen una intención social de este país.  Esta idea sigue adelante, y nosotros la seguimos acompañando. Es una lástima no tener la gira para darle ese primer impulso inicial, porque nos hubiera dado mucho bagaje. Pero esto seguirá adelante igualmente. Hemos creado una cooperativa, tenemos la receta y los productores que proveerán de litros toda esta iniciativa. Es un proyecto gigantesco porque la estructura de traslado de barriles, limpieza de los mismos, de neveras, tiradores…, es un proyecto mayúsculo y es donde hemos volcado la energía este último año
(Sergi) Piensa que no solo es la cerveza, sino que también se daban alternativas a todo lo que ofrece un bar como son también los refrescos. O sea que iba más allá de la cerveza aunque esta sea lo más visible.
(Alguer) Exacto. Hemos querido crear toda un serie de alternativas para que la gente las pueda usar en el futuro y se puedan realizar eventos culturales en nuestro territorio pudiendo hacer las cosas a favor de personas que trabajan desde la artesanía, y que trabajan desde el respecto al territorio y de la economía social. Que el beneficio, esté al servicio de las personas que trabajan y no esté al servicio de las multinacionales. Y que nuestra energía y nuestra música, y la de otros grupos que puedan usarlas en el futuro, puedan tocar en sitios en los que su música pueda alimentar este tipo de cosas. Esto era una necesidad que sentíamos, y hemos ido creciendo como grupo y tomando conciencia de que, después de todo lo que hemos vivido, ya no podemos hacer otra cosa. Pero para la gira estaba este proyecto, que es algo muy llamativo, pero también hemos puesto en marcha una cooperativa para la venta de entradas y otras iniciativas…. Porque  al final ¿qué nos falta en el mundo de la cultura? Nos faltan espacios de bien común porque es un mundo precario. La administración es algo que no entiende, y todo el mundo que trabaja en suministros o prestando servicios son depredadores, ultra-capitalistas, que solo se basan en la relación de consumo y de producción económica. Es así. Y por eso necesitamos crear alternativas. Porque si viene una hostia, como la que ha venido ahora, los músicos tengan a sus disposición el dinero que ellos mismos han generado. Y por ejemplo empezamos a pensar en  la gran cantidad de dinero que genera una plataforma de venta de entradas. Hay un gran engaño en el mundo de la música que consiste en pensar  que el músico vive de que hayan festivales o sitios en los que tocar. El músico vive de su artesanía, genera contenido y es él el que establece una relación con el que se lo escucha. Lo que pasa es que, entremedio, no tenemos un canal basado en el bien común  en el que relacionarnos, y entra todo ese mundo depredador y violento. Por eso el hecho de que el dinero que se genera en el ticketing, vaya a la creación de un puesto de trabajo digno y todo el beneficio vaya a la persona que genera los contenido y en beneficio de generar mejores servicios al público nos parece algo básico. Y eso lo hemos intentado llevar a todo. Porque, por ejemplo, la comida que íbamos a vender en la gira, también nos la proporcionaban cooperativas con producto de proximidad, que se dedican a cuidar los puestos de trabajo, el producto. Los residuos de la gira también los íbamos a trabajar con una cooperativa que estaba fabricando unos lavabos en seco, porque ellos se llevan la mierda para generar compost. Es decir, que para ellos es beneficio. O sea que íbamos a tener una gira no de residuo cero, sino de residuo positivo… Y la idea era también aprovechar todos los sábados  por la mañana el espacio de la carpa, que ya estaba montado, para  invitar a todas las entidades que se dedican al mundo de la cultura próximas al sitio en el que tocábamos, para explicarles todos estos proyectos que estábamos llevando a cabo. Desde la gestión de residuos orgánicos, la plataforma de ticketing solidario o el servicio de bar sostenible. Todo esto sigue adelante, con unos tempos diferentes, en los conciertos futuros que vayamos a hacer, que serán al aire libre para tener la mínima incertidumbre.

“El grupo ya nos genera un lugar de trabajo y un sueldo y, una vez tenemos eso cubierto, el resto ha de servir para que sucedan cosas y para apoyar las luchas y las causas compartidas”.

Y ¿qué sucederá con el Clownia?
(Alguer) De momento el año que viene lo mantenemos y luego ya veremos, porque en el Clownia participan varios actores. Estamos nosotros como Txarango, pero también está el Ayuntamiento de Sant Joan de les Abadesses y está Exits Mangament. Esas son las tres patas del Clownia. Entonces nosotros ahora mismo, que nos estamos quitando mochilas de encima, pues igual no nos vemos implicados en el Clownia durante los próximos años. Así que habrá que ver lo que queda y cuál es la intención de los otros dos actores implicados en el proyecto. De momento ha sido un proyecto que siempre lo hemos pensado año a año, y el del año que viene está asegurado. Cuando cerremos el proyecto el año que viene pues ya veremos como nos encontramos. No tenemos nada decidido.

¿No os sorprende que vuestro ejemplo no se haya extendido más, y otros grupos actúen también como sujeto político?
(Alguer) Es que es insostenible

Sí, pero hay más grupos de vuestras características y sensibilidad que también tienen éxito.
(Alguer) Sí, pero hay muchas cosas a tener encuenta. Una es de dónde haces lo que haces. Y  otra es que nosotros hemos puesto el grupo al servicio de nuestra vivencia personal, y hemos cogido y nos hemos ido a mil lugares gastándonos el dinero de la banda. Y eso es algo que hay que querer y poder hacer. En los últimos años hemos sido recibidos por el Ministerio de Cultura del Sahara Occidental; aprendiendo y formándonos con ellos. Desde que fuimos a Idomeni, al campo de refugiados, hemos decidido tener un vínculo con ellos. Hemos estado en Serbia conociendo de primera mano lo que significa hacer la ruta de los Balcanes y así con todo. Palestina, Brasil… Comprendiendo las características de su lucha. Y todas estas vivencias, nos han ido moldeando, y ya no podemos hacer las cosas de otra manera. Además es muy difícil que, sin estas vivencias, hubiéramos llegado a hacer las cosas de esta manera, y no hay tanta gente en nuestro entorno que hayamos conocido, que tenga esta inquietud como principal motor de sus vidas. Piensa que cuando todo esto acabe, nosotros saldremos de aquí sin un solo duro. Nos habrá dado un puesto de trabajo y la experiencia más grande de nuestras vidas, pero lo hacíamos por eso. Porque era nuestra vivencia. En cambio si el grupo está al servicio de la casa que quieres tener o de la vida que quieres tener, es ya otra historia. Igual de lícita, pero otra historia.

Esto que dices, es una de las cosas que a la gente le costará más de entender. Incluso habrá gente que no se lo creerá. Les resultará imposible que el grupo que más éxito ha tenido en Cataluña en los últimos años, y uno de los que ha generado más dinero en los últimos años, acabe sin un duro en el bolsillo.
(Sergi) Pues fíjate que estamos de ERTE (risas) Y sino tenemos conciertos hasta el año que viene, tendremos que ir a buscar otros curros.
(Alguer) Pero creo que también somos el grupo que lo hemos vivido con mayor éxito a nivel personal. Lo que nos ha dado el grupo no se puede pagar con dinero. Por ejemplo lo que vivimos en el Senegal cada vez que vamos. Eso no lo puedes comprar ni con anuncios, ni saliendo en programas de televisión porque es otra historia. Por eso te decía antes que esto es algo que, o nace de ti mismo, o es insostenible. La energía que hemos puesto en este proyecto, si la hubiéramos aplicado a ganar dinero, ahora seriamos multimillonarios. Porque le hemos puesto todo lo que somos.
(Sergi) El Clownia, por ejemplo, nunca nos ha dado beneficios. Más bien al contrario. Y eso es algo que la gente no ve, porque solo ve que todos los años se agotan todas las entradas.
(Alguer) Y porque para nosotros, lo realmente importante, era lo que sucedía en el festival. Es como lo que te comentábamos de la gira de la carpa de circo ¿Por qué no se puede trasladar la gira tal cuál al año que viene? Pues porque nosotros siempre hemos protegido al público con la entrada. No queremos que la gente pague más de lo que pedimos, y queremos que todo el mundo pueda venir a vernos . Y a veces preferimos, como en el Clownia, poner dinero del bolsillo del propio grupo que subir el precio de las entradas.
(Sergi) Para eso ha servido el grupo. Para ayudar a un montón de cooperativas a llevar sus proyectos a cabo.
(Alguer) Hemos iniciado la hostia de empresas, y hemos participado y ayudado a un montón de gente, como por ejemplo ayudar a comprar una editorial a Tigre de Paper o la inicitaiva que tuvimos con el disco anterior de renunciar a nuestros derechos de autor, porque nosotros ya tenemos un sueldo, y donarlos en su totalidad a un montón de proyectos y de ONG’s. Porque, al final, nuestra idea siempre ha sida esta. El grupo ya nos genera un lugar de trabajo y un sueldo y, una vez tenemos eso cubierto, el resto ha de servir para que sucedan cosas y para apoyar las luchas y las causas compartidas. Acompañar a la gente que trabaja por un mundo que nos representa. El grupo está al servicio de esto, y hemos dado todo lo que teníamos y nos lo hemos dado a nosotros. Porque, por ejemplo, ayudar a la gente que está trabajando por cerrar los CIE’s de Barcelona, es ayudar a alguien que también está trabajando por nosotros.

Pero no todo habrá sido tan maravilloso.
(Alguer) No, todo esto ha sido un desgaste alucinante.

Eso es lo que te iba a decir. Imagino que también habrá habido situaciones en las que os podéis haber llegado a sentir decepcionados y no todo habrá sido ‘flors i violes’. 
(Alguer)  Sí, sí, no ha sido una historia de “flors i violes”.  Ha sido una historia de un sobre esfuerzo que nos ha llevado un día a decir hasta aquí.

Ya no podemos más
(Alguer) Sí, porque no sabemos vivir esto con menos intensidad y no nos ha quedado espacio para nuestras propias vidas. Y cerrarlo de esta manera, nos hace sentirnos bien. ¿Hemos construido y hemos explicado lo que teníamos que explicar? Sí ¿Hemos crecido? sí ¿Nos hemos definido tal y como hemos querido? Sí. Lo habrá entendido el que lo haya querido entender. Otros no. Es igual.

Llevamos un buen rato charlando y no hemos hablado nada del disco (risas)
(Sergi) Bueno, es inevitable ¿no? Porque el disco, al fin y al cabo, ha sido una excusa para poder hacer esta gira de despedida.

Pero si os parece hablemos del disco porque ¿cómo lo definiriais? Está claro que es vuestro cuarto trabajo en diez años y, para mi, es un disco muy variado en el que se nota que habéis querido poner todos esos estilos que os han definido como banda. Es un disco que realmente suena muy bien y se nota también las influencias de todos los viajes y países que os han marcado.
(Sergi) Sí, pero no ha sido algo buscado. No hemos ido a poner un ritmo africano por el hecho de haber estado allí, sino que al final nos empapamos y compartimos mucha música e, inevitablemente, se acaba colando en nuestras canciones. Y lo que decías de que sonaba bien, sí, es verdad que cada disco que hemos realizado, le hemos dedicado más días de estudio, y al final con este disco hemos estado un mes en el estudio.
(Alguer) Todos vamos aprendiendo también David (Se refiere a David Rosell, productor del disco) (NdR)
(Sergi) Es que es el cuarto disco que hacemos con David y en el mismo estudio.

También es un disco en el que se nota que habéis querido meterlo todo ¿no?
(Alguer) Sí, sí. Ha sido un proceso diferente al resto de los discos porque, como ya éramos consientes de que era el último, pensamos en incluir absolutamente todo, y que no faltara ninguna canción que igual fuera para alguno del grupo la que más le gustaba. Y, además, si dejábamos algo fuera, ya no había posibilidades de sacarlo más adelante como single, así que decidimos meterlo todo.

Es un buen resumen de lo que ha sido Txarango ¿no?
(Alguer) Falta un poco más el tuca-tuca del directo (risas)
(Sergi) Es que nos hacemos mayores. (risas)

Es verdad que tiene un toque más melancólico, y tiene un buen número de medios tiempos.
(Sergi) Si, sí,  es el más tranquilo de los discos que hemos hecho.
(Alguer) Pero también porque estábamos en esa frecuencia. Son cuatro capítulos de una historia y este era el cierre y, evidentemente, habla mucho de dejar ir las cosas, desprenderse de ellas, de la despedida, de celebrar el camino compartido y por eso nos salía este tono. Y queríamos que fuera un agradecimiento. No pretendía incorporar nuevos sonidos, sino hacer un disco de canciones con las cosas que nos diríamos a nosotros mismos, y que diríamos a las personas con las que hemos compartido este camino. Esta ha sido la voluntad máxima del disco. Y sí, es verdad que no teníamos  la intención de salir con un bombazo y ocuparlo todo. algo que en otros momento sí hemos buscado. Yo creo que es un buen retrato de lo que somos ahora.

Y ¿qué es lo que echaréis mas de menos cuando todo se haya acabado? (Risas)
(Alguer) ¡Uf! Todavía no lo hemos descubierto.

Lo viajes ¿quizas? Y todas esas experiencias en los campos de refugiados, en Senegal…. 
(Alguer) Los viajes seguro, pero como grupo.

¡Claro! Porque no es lo mismo llegar a todos estos sitios con la intención de tocar para dar una alegría a esas personas. Eso ya hace que te reciban de otra forma. 
(Alguer) Y te ayuda a establecer un vinculo con unas personas que ya te esperan. Eso, sin duda, será en lo que más nos daremos cuenta de la bomba que teníamos entre las manos para poder movernos por el mundo, y qué gran suerte hemos tenido Y sobre todo, con los viajes, hemos aprendido la tres patas con las que trabajábamos. Somos un grupo de música,  y por lo tanto nuestro ámbito es el cultural, pero cada vez se hacía más grande la pata de la intención política. Ese a dónde vamos y porqué vamos. Ese sentirnos parte de una comunidad global muy diversa. Y la tercera pata es la que ha crecido estos últimos años, y es la de mirar hacia nuestro interior. La más espiritual. Vivimos en una sociedad muy huérfana espiritualmente y saber realizar esta vista de pájaro y ver cual es nuestro transito en esta existencia y el papel que jugamos, y cuales son las cosas que se desencadenan. Y los viajes nos han hecho crecer mucho en estas dos lineas: la política y la personal.

Realmente ¿encuentra uno en la India esa parte más espiritual?
(Alguer)  Con los indígenas más que en la India. Aunque Varanasi es impresionante Una ciudad donde la gente va a morir impacta. Y la India, también Nepal, tiene toda esa parte de entender que somos seres vitales transitando por una experiencia humana. Y esto te hace entender que somos un trozo muy pequeño de aquello que somos. Abrazar la muerte, por ejemplo, es algo que nos han enseñado los pueblos indígenas y este disco habla de eso. Las cosas tienen un final, nuestra vida tiene un final y nos transformaremos en otras cosas. Seremos otras cosas y ya las fuimos también. Y  seguramente por eso llevamos la carga emocional de todas aquellas cosas que fuimos.

Este proceso de ‘abrazar la muerte’ ¿lo habéis hecho con algún tipo de sustancia como la ayahuasca? 
(Alguer) Bueno no,  conociendo culturalmente todo esto. Los indígenas en Brasil nos enseñaron a agradecer a la vida, y que yo estoy vivo en ti, al igual que tú estás vivo en mí. Es un proceso de deconstrucción del ego muy importante. Te enseñan que la vida es un templo y que el torrente que pasa por dentro del bosque, es el mismo que pasa por dentro tuyo y por dentro mío. Esto es algo que, aunque intuyes, vivirlo en primera persona y conocer comunidades sabias espiritualmente,  y que viven desde este lugar, hace que la cabeza te explote. Sí que en Brasil tuvimos el privilegio de que nos acogieran y de que compartieran con nosstros su medicina y de que nos ayudaran a canalizar toda una serie de procesos emocionales. Pero eso es algo que ya nos ha pasado en los últimos años en los que hemos tenido contacto con personas de nuestro entorno, que han ido despertando todo este lado más espiritual. Y creo que también todo este proceso nos hace abrazar de una forma muy bonita este final Porque al final es justo eso: desprenderse de todo para ir fluyendo e ir haciendo cosas nuevas. Es un proceso importante y a la vez liberador ¿Qué necesitamos de verdad?. Estamos vivos y yo por ejemplo tengo una necesidad de vivir al ritmo al que crecen las tomateras y ya está. Es así. (risas).

Creo que hay un momento en el disco que habláis precisamente de lo difícil que es a veces abrazar las cosas sencillas. A veces se hace difícil por la cantidad de cargas y obligaciones que uno se auto impone o que el rol que has asumido en una estructura, ya sea un grupo, una revista o una empresa te imponen.
(Alguer) Los roles que tú tienes en la vida no los escoges tú. Te los define el entorno y te los otorgan los demás. Es muy importante limpiarlo también.

Sí, y a veces pesan demasiado.
(Alguer) Mucho y a mi es una de las partes que más me pesa, porque el grupo me ha dado un rol generado por unas relaciones que a su vez generan otras relaciones de formas de hacer que ahora mismo ya no queremos, porque ya no somos eso. Yo no soy el Alguer de Txarango

Eso es muy liberador, pero muy difícil de hacer.
(Alguer) Si no tienes miedo no es difícil de hacer.  Cada vez que la vida nos ha metido una hostia era para decirnos: ¡Qué no lo ves tío! ¡No te das cuenta! No hay ningún agujero que no sea un aprendizaje y a la vez una oportunidad.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.