Sunny Girls podrían verse como el proyecto en solitario de Arnau Martín Saura, aunque su puesta en escena en directo deja claro que se están convirtiendo en una banda al completo. Aprovechamos su paso por el concurso Bala Perduda, organizado por la sala Apolo de Barcelona, para entrevistar a su líder y principal cerebro.

¿Qué te motivó a poner en marcha un proyecto como Sunny Girls? ¿Por dónde pasa tu currículum musical previo?
Sunny Girls nace en 2014 a partir de mis ganas de hacer música por el simple hecho de hacerla. Por aquel entonces me estaba adentrando mucho en el indie, acababa de descubrir a Neutral Milk Hotel y comencé a grabar canciones folk malísimas con el móvil. Mucho ha pasado desde entonces… Lo que hoy se conoce como Sunny Girls lleva en proceso desde 2017 o así, y ya no quiero hacer música sólo porque sí, me gusta creer que estamos transmitiendo un cierto mensaje. De todos modos, tengo muy claro que no le habría puesto el empeño que le he puesto de no haber sido por Mourn, porque ver a gente joven de mi ciudad triunfando como ellas me hizo decir: “Hey, quizás yo también puedo”. Sunny es mi primer proyecto en serio. He intentado otras cosas antes, entre las varias encarnaciones de Sunny y un proyecto fallido con Albert y con Mirentxu de Vancouver Undercover que no duramos ni dos ensayos, así que realmente es la primera vez que me subo a un escenario.

¿Qué intenciones tienes con este proyecto y cómo definirías la música que haces?
Mi primera y más importante intención con Sunny es sacar a la gente a bailar a la pista. Estoy harto de ir a ver a grupazos y que la gente se ponga a comentar su fin de semana o se queden mirando el móvil, y consecuentemente intentamos ofrecer un show que te haga sentir tan metido que no puedas escapar. También pretendemos, por un lado, “modernizar” el rock trayendo elementos de la electrónica o lo urbano, y, por otro lado, expresar nuestra disconformidad con el estado de las cosas, ya sea la situación de las mujeres, el panorama político o el estado del transporte público. Nuestra música, después de mil definiciones pretenciosas, la definimos como pop-rock con corazón punk.

¿Debemos considerar que Sunny Girls es un proyecto en solitario o los miembros que tocan contigo son parte indispensable también?
La verdad es que ni yo tengo respuesta a eso. Ahora mismo te diría que yo en solitario y nosotros en grupo somos dos entidades con el mismo nombre coexistiendo. Por un lado, yo soy el que compone y ahora estoy con esto y el día de mañana quizás tenga otro proyecto con un sonido diferente, pero seguirá siendo Sunny. Por otro lado, es innegable que la formación en directo contribuye muchísimo a empaquetar todo lo que hago, y han mejorado mis composiciones con varias ideas y no podría hacer los temas que hago ahora sin ellos. Así que no sabría decirte exactamente, pero me quedaré con lo que me dijo un colega: “Sunny es toda formación que lideres”.

 

Mis influencias más grandes son sobre todo Arcade Fire, Patti Smith, Television, New Order, LCD Soundsystem, Blondie… el día que nos comparen con Blondie es que algo estamos haciendo bien”

 

Te hemos comparado con Ariel Pink y con The Beach Boys. ¿De dónde surge tu espíritu “californiano” y “playero”?
La verdad es que me lo dicen mucho pero no lo veo del todo, aunque Ariel Pink y The Beach Boys son artistas que respeto y me gustan muchísimo. Lo de Ariel Pink lo veo más, ya que grabamos en baja fidelidad, y nuestro directo ha avanzado un poco hacia ese sonido tan guarro. ¿Pero californiano? Mi intención fue plasmar lo que vivo en Barcelona y esta ciudad es innegablemente “soleada”, así que quizás van por ahí los tiros, pero poco californiano me veo. Creo que tengo más en común con Yung Beef que con The Beach Boys, la verdad. Para mí mis influencias más grandes son sobre todo Arcade Fire, Patti Smith, Television, New Order, LCD Soundsystem, Blondie… el día que nos comparen con Blondie es que algo estamos haciendo bien.

¿Andas a la búsqueda de la canción pop perfecta o prefieres complicar las cosas cuando compones?
Soy un firme defensor que ambas cosas pueden coexistir. Yo me considero muy pop y mucho pop, pero siempre intento ofrecer un giro para darle frescura al tema. En este aspecto respeto mucho a My Bloody Valentine: me pasé años sin entender porque todo el mundo decía que eran brutales hasta que un día me di cuenta de que si le sacas todo el ruido y la experimentación lo que queda son temazos pop, y a fin de cuentas es lo que intentamos, presentar temazos que a todo el mundo le puedan gustar escondidos detrás de sonidos o estructuras musicales poco convencionales.

¿Cómo grabas tus canciones en solitario? ¿Tocas todos los instrumentos, usas mucho ordenador?
Comencé grabando las maquetas con Albert, y la verdad es que es un “workflow” muy productivo. Grabamos en su Tascam portátil, suelo comenzar grabando yo sonidos de batería, bajo y teclados con mi teclado en casa, y luego voy a su casa y él graba las guitarras y yo las voces. A veces vienen los otros miembros de la banda y graban alguna parte. También he grabado en ordenador un par de temas con Álvaro, y es una manera de trabajar distinta. Yo personalmente me quedo con la Tascam, pero con ordenador se te puede ir más la olla. En las maquetas, suelo tocar todo excepto la guitarra porque soy un nefasto guitarrista, pero uno de los temas en el nuevo EP, Violence, fue el primero que grabé y mezclé yo íntegramente, lo cuál fue una experiencia empoderadora para mi.

¿Tienes intenciones de continuar trasladando todas tus canciones al directo? ¿Lo harás con la banda que vimos en Bala Perduda?
Pues en principio sí, si los astros se alinean. Creo que los integrantes del grupo están todos muy satisfechos con el trabajo hecho y tienen ganas de seguir explorando y tocando, y yo voy a estar escribiendo y grabando temas hasta el día en el que me muera, así que seguiremos en ello.

¿Dónde te gustaría estar musicalmente dentro de cinco años?
Honestamente, retirado de los escenarios, con tres álbumes de Sunny bajo el brazo (dos que sean clásicos de culto y uno que la gente diga “Bueno, no está tan mal”), produciendo y grabando para otros artistas y montando festivales, conciertos y saraos varios en la ciudad.

¿Con qué artistas te gustaría compartir cartel o a quién te gustaría telonear?
El día que abra para Arcade Fire me retiro. Eso sí que sería un sueño para mí, son referentes ya no sólo en la música que hago sino en cómo la hago. También me fliparía abrir para Charlotte Gainsbourg, que me maravilló su show en el Primavera el año pasado. Y bueno, también Mitski, Dirty Projectors, Yeah Yeah Yeahs, Of Montreal… No sé, mucha gente la verdad. Si se vale decir a grandes que ya no están con nosotros, telonear a The Clash o Nina Simone sería una santa locura. Ah, y Patti Smith. Estoy ahora con el Just Kids que no cago. Y bueno, no es telonear del todo, pero me encantaría poder tocar algún día antes de DJ Coco en el Primavera, que cada año el sábado a las 3:00 (que siempre me ha parecido la mejor hora) ponen a un grupazo antes de DJ Coco y la gente se vuelve loquísima. Un año fue Caribou, otro las HAIM, el último fue The Blaze… ¿Sunny Girls para 2020? Haced que pase.