“A nivel político la homosexualidad no va ni con derechas ni con izquierdas”
Entrevistas / Romeromartín

“A nivel político la homosexualidad no va ni con derechas ni con izquierdas”

Pablo Tocino — 17-04-2020
Fotógrafo — Archivo

Tomando el flamenco como referencia y, desde ese punto de partida, evolucionando hacia el terreno del pop y la vanguardia Romeromartín se suma a esa cada vez más larga lista de nombres empeñados en revolucionar la música popular de nuestro país. Charlamos con Álvaro Romero, cincuenta por ciento del dúo que completa Toni Martín, sobre la publicación de su álbum de debut.

¿Cómo estás llevando estos días?
Por una parte guay, porque estoy en casa trabajando, pero luego te apetece salir y airearte, y nada… (ríe) Pero creo que lo llevo bien. También trabajo mucho online con Toni. Eso lo hacíamos también de antes, entonces así podemos seguir currando. Lo que es una putada es el tema conciertos, me han suspendido un montón. Y nos ha pillado en medio de la presentación del disco, toda la promo, pues imagínate… ha pasado todo desapercibido. Pero es lo que hay. Estoy puteado, pero no puedo hacer otra cosa.

Están surgiendo estos días muchas iniciativas de conciertos online, directos de instagram… pero sé que a muchos artistas no les gusta esta idea, y otros directamente es que no las pueden hacer porque lo están pasando muy mal anímicamente.
Nunca he hecho ese tipo de cosas, no soy muy partidario de eso. Es como muy frío, tío. Yo que estoy acostumbrado al flamenco, que es algo de sentir el calor, ¿sabes?

Antes de este proyecto, tú llevabas ya más de diez años en el mundo del cante flamenco.
Sí, llevo quince años, fíjate. Yo me vine a la facultad a Sevilla, pero esa fue un poco la excusa para apuntarme a una escuela de cante, con Esperanza Fernández. Me formé con ella un par de años, empecé a currar como cantaor más solista, y luego me fui aficionando también a cantar para bailar, que es otro concepto. Adquieres también así otro concepto de cantar.

“Soy gay y lo llevo por bandera, quiero alardear de eso, expresarlo con naturalidad, incluso con descaro. Pero no quiero limitarme a eso a nivel artístico”.

En todos esos años, antes de formar con Tony el proyecto RomeroMartín, ¿te planteaste sacar material como solista?
Me lo he planteado, realmente, pero no lo hice porque sacar un disco de flamenco tradicional es súper difícil, tienes que estar muy concentrado… y a mí estar en los tablaos me cansaba mucho como para luego llegar a casa y ponerme a trabajar sobre un disco así. De momento estoy centrado en esto, en este proyecto, en buscar letras nuevas, cosas escritas por mí… entonces sacar un disco de flamenco tradicional lo tengo en mente, sí, pero de momento está apartado.

Tengo entendido que Toni y tú os juntáis, hacéis “Saeta del pirómano” para otro trabajo, y a partir de ahí no sé si vais buscando otros textos y poco a poco sale la idea de hacer un disco… o si ya los buscasteis con la idea del disco.
Lo primero. O sea, al principio no teníamos en absoluto la pretensión de hacer un disco, solo queríamos ver qué salía. Pero cuando vimos la aceptación que tenía, que la gente nos animaba a grabar algo… pues ya decidimos hacerlo.

Hay textos de muchos poetas en las letras, pero te quería preguntar si hay algunos tuyos. Creo que “Zambra” lo es, ¿no?
Sí, es una letra mía que me ayudó a escribirla Fernando López, que es un chico de Madrid con el que suelo trabajar performances. A nivel intelectual me ayuda mucho. Es la más personal que hay, la única mía del disco. He de decir que, cuando empecé a tontear con la electrónica, me fui imaginando lo que creía que podía encajar, y este tema fue el primero con el que me introduje a ella.

¿Es más difícil musicar poemas de otros o adaptar un texto tuyo?
Ambas, pero como tampoco he experimentado tanto lo segundo, te diría que lo primero.

Granaína de la herida” es del poeta Álvaro Prados. Comentas en la nota de las canciones que llegaste a él por un poema que compuso sobre Carmen Sevilla, que te gustó mucho…
Sí, mira. Yo conocí a los maricopoetas, unos chavales que paraban mucho en la casa okupa de La Revo, y me invitaron una vez, conocí a varios chicos, me hablaron de Álvaro y del poema de Carmen. Y cuando vi el poema le dije que me había encantado, me empezó a pasar más cosas, y así vino todo.

¿Musicarás ese poema también?
Pues lo pensé al principio, pero en este disco no me encajaba, me interesaba más otro tipo de mensajes. Pero quizás en algún momento lo haré.

Te quería preguntar por Pedro Lemebel, con gran presencia en este disco y en su concepto. ¿Qué dirías que has aprendido de su obra y qué podríamos aprender nosotros para nuestro día a día?
Pues mira, todo lo que pasa hoy en el día está reflejado en ese texto: el machismo, el hecho de que porque seas menos masculino parece que vales menos, que lo femenino siempre esté abajo, etc. He aprendido también que a nivel político la homosexualidad no va ni con derechas ni con izquierdas, sino que va con cada uno.

¿Cómo fue el proceso de convertir ese texto en canción?
También está basado también en una nana de Alonso el del Cepillo, un cantaor antiguo de El Puerto de Santa María, tiene inspiración también ahí. Y no sé… a la hora de adaptarlo me pareció súper fácil, me fue muy natural todo. Porque el Manifiesto no lleva una métrica clásica antigua, pero tiene un rollo que con la melodía del flamenco encaja de puta madre. Es muy flamenco. Me resultó muy natural, y además estoy metido en ese tema ahora mismo, en la diversidad sexual y en la disidencia. Me representaba mucho el texto de Pedro.

“Al hacer esto, sabía que me estaba cerrando muchas puertas. Pero necesitaba hacerlo, por mí, por sacar mi mierda”.

Justo hablaba en otra entrevista esta mañana sobre el dilema de catalogar a un artista como “artista LGBT”, el balance entre la visibilidad y la representación que puede dar, y por otro lado el reduccionismo e incluso la apropiación que se puede hacer de esto. No sé qué opinas de esto.
Ya, lo entiendo. Pienso que las etiquetas son negativas, y que hay que expresar lo que eres con naturalidad, pero tampoco quiero quedarme en eso. Es algo que me toca de cerca, lo soy, y lo llevo por bandera, quiero alardear de eso, expresarlo con naturalidad, incluso con descaro, que eso a veces llega antes. Pero no quiero limitarme a eso a nivel artístico.

Me refería también, relacionándolo con lo que denunciaba Pedro (NdR: Lemebel) en su obra, a la apropiación burguesa de nuestra identidades y nuestras vivencias como algo “guay”, vendible. Esto lo están aprovechando además ciertos discursos de ultraderecha -e incluso dentro de la propia izquierda- para dar a entender que nuestra lucha está en una burbuja alejada de la calle, ¿no?
Ya, los marxistas decían que la homosexualidad era un vicio de la burguesía. No sé si vas por el tema de que hay mucha gente que va de progresista pero luego le molesta este tema.

Bueno, te hablaba más de las voces dentro de la izquierda que piensan, no tanto que la homosexualidad sea algo malo, sino que tiene menos importancia que la lucha de clases en sí. O que piensa que el discurso es lo que falla, y que lo que llega a la calle al final es el discurso de la ultraderecha. Y la ultraderecha igual que te busca un chivo expiatorio con los inmigrantes que te reduce también la lucha LGBT a modas, o a que “ya está todo conseguido y estos lo que quieren son chiringuitos”, etc.
Creo que es que esa gente al final no lo vive, entonces no saben la realidad. España es un país que ha conseguido mucho a nivel de derechos LGBT, pero hay muchas cosas que hacer aún. A mí me sigue pasando tener que escuchar ciertos comentarios que no tengo por qué escuchar. Creo que son muchas “micro-cosas” que hay que cambiar en el día a día. Respecto a lo de las modas… yo creo que, dependiendo del recorrido del artista, ya te vas dando cuenta de si lo hace por moda o no. En mi caso, lo hago porque me nace hacerlo, porque me apetece llevar el flamenco tradicional a unas letras más actuales. Pero a quien lo haga por moda pues se le acabará viendo el plumero. De todas formas, no sé hasta qué punto “vende”… quiero decir, una vez que haces este tipo de cosas, sabes que también te cierras otros mercados. Yo, al hacer esto, sabía que me estaba cerrando muchas puertas. Pero necesitaba hacerlo, por mí, por sacar mi mierda. No por lo que piense la gente o porque esté de moda.

“Las etiquetas son negativas, y que hay que expresar lo que eres con naturalidad”.

Hay canciones con un componente mucho más electrónico que otros, pienso por ejemplo en “Que sí que no“. ¿Cómo habéis ido decidiendo la producción? Entiendo que es más un tema de Toni, pero no sé si lo habéis ido decidiendo entre los dos.
Yo tengo una maquinita que tiene una caja de ritmos y muchos filtros, y con eso puedo ir trabajando. Tengo en la cabeza cantes tradicionales que los dibujo y los veo claros, le hago un pequeño boceto con eso a Tony, y se lo mando. Él me va mandando cosas, vamos probando juntos, voy modificando también cosas con la voz…

La mezcla de folclore y electrónica me recuerda inevitablemente al trabajo de Le Parody, aunque sean proyectos muy distintos. He visto además que habéis tocado juntos.
Sí, tío, tocamos juntos en febrero. No había escuchado mucho de ella, pero la vi en el Monkey Week y me gustó mucho. Y a nivel personal súper bien con ella también.

Hay varios artistas tratando nuestro folclore desde ámbitos tan distintos como los de María Jose Llergo, Rodrigo Cuevas, Vicente Navarro, Karmento, Dellafuente incluso… ¿estamos más orgullosos ahora? ¿Estábamos antes avergonzados porque lo relacionábamos con lo rancio, o con el franquismo directamente?
Sí… pero yo también entiendo que la gente piense que el flamenco va muy ligado al franquismo, a lo rancio y a lo casposo, porque el franquismo se apoderó del flamenco y de otros símbolos españoles. Afortunadamente tenemos gente que ahora intenta llevárselo más a su terreno, y eso ayuda a que la gente lo vea de otra forma. Es que al final, tío, el flamenco es un arte que no va con ninguna ideología. A mí, sinceramente, lo que hizo el otro día Estrella Morente en Operación Triunfo, y yo no estoy a favor de los toros, pero el hecho de que ella usase el flamenco como un acto reivindicativo… a mí eso me pone. Cada uno que lo haga para algo de derechas, de izquierdas, me da igual. Es respetable. A mí me interesa más el arte como preguntarte cosas, usarlo para cuestionarte cosas.

Se está redescubriendo también entre la gente de nuestra generación todo el discurso que había dentro de las folclóricas, en algunos casos incluso la rebeldía.
Sí, ahora están súper de moda esas divas antiguas de la copla. Mi carácter es que es otro y yo ahí no me identifico mucho, pero está guay.

¿Estás trabajando en nuevo material? ¿Qué nos puedes contar?
Pues ahora estoy trabajando sobre un poeta que se llama Ioshua, un poeta argentino que murió de VIH. Me consiguieron las obras completas y estoy trabajando en su poesía. Ahora mismo no pienso en un disco en sí, pero sí que tenemos tres o cuatro canciones en proceso. También estoy trabajando con letras tradicionales, letras muy antiguas pero que a la vez pueden ser muy actuales. Estoy buscando, dentro del flamenco, letras que me puedan valer para lo que a mí me interesen, para lo que estoy viviendo yo hoy en día.

¿Entiendo entonces que esos temas irán saliendo poco a poco? ¿O en un segundo disco todos?
Me molaría seguir con Tony, pero también meter algún instrumento, y llevar un directo más completo a nivel musical, armónico. Y aparte estoy trabajando mucho con Cristina Hall, y con ella tengo otro proyecto, más de performance. Las performances me encantan, luego en el escenario te da mucha seguridad.

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