“Festa Major d’Hivern” (Quisso Records/Fina Estampa, 2018) es el décimo disco publicado desde que Quimi Portet decidió empezar su carrera en solitario. El que fuera el 50% de El Último de la Fila nos habla de su nuevo trabajo y nos confiesa que no tiene ni idea de cuantas canciones ha compuesto, que vive en un país de historia triste, que la música de los 80 le deprime y que aprendió a escribir catalán en un autobús, entre muchísimas otras cosas.

Diez discos en solitario más todas las canciones compuestas con los Burros, Los Rápidos, El Último de la Fila… Cuantas debes haber hecho a lo largo de tu vida? Eres un creador de canciones compulsivo?
Me gusta hacer canciones. Ya cuando era jovencito escribía canciones. No sabia porqué lo hacía, pero lo hacía. No tengo contadas cuantas canciones tengo hechas, pero consultando a la sociedad de autores se podría saber. Aunque también tengo canciones de antes que no están registradas. Como las canciones de grupos como Kilimanjaro o Kul de Mandril, que no se registraron.

“No soy autocomplaciente, me lo curro mucho, pero yo soy yo. Intento no hacer una caricatura de mi mismo”.

Y ¿por qué las haces? ¿Cuál es el objetivo de tu música? Parece que tu generación ha tirado más por la canción política, pero tú no.
El problema es que mi generación soy sólo yo. No hay “mi generación”. Lo que hay son tíos con 10 años menos que yo, como Albert Pla, Adrià Puntí, Sopa de Cabra… y tíos con 10 años más, como Pau Riba, Sisa… Pero gente como yo no hay ni uno. Yo soy de una época en la que todo el mundo hizo la movida madrileña, de mi generación no hay ni uno que cante en catalán, y si los hubo desaparecieron porque quedaron totalmente eclipsados por la “sobrepromoción” de la canción en castellano.
¿Por qué hago canciones? De pequeño, todo mis amigos que tocaban la guitarra flipaban tocando canciones de The Rolling Stones o The Beatles. Yo, al segundo día de tenerla, ya me estaba inventando canciones. Puede que fuera más fácil, no sé… A mi me resultaba más fácil inventarme una rueda de acordes que pasarme horas intentando que los dedos hicieran “Jumping Jack Flash” de Los Rollings.

Pero no creo que sea fácil inventarse un riff que funcione…
Es muy divertido! Y cuando te sale! Y a mi me sale bastante bien! No quiero hacerme el chulo, pero “Pànic Escènic” tiene un riff que cuando lo escucho pienso: que guai te ha quedado!

Y el de “Central de biomassa” es Deep Purple, setentero…
Un básico. Working class total. Pantalones de campana, patilla y a tomar por el saco. Y ya no lo hace nadie. Del rock todo el mundo habla pero nadie lo hace. El rock, o está mal visto, o está mal digerido. El rock es una música popular para todos los públicos. The Clash, por ejemplo: “Should I stay or Should I go” le gusta a la tía Pepita que se pone a bailar, y el sobrino punk también. Es para toda la familia. The Beatles igual. El rock es música popular contemporánea. Hay muchas más, pero el rock puede que sea la más exitosa por ser la más directa y sencilla, porque apela a la parte mas naive de la persona, a la emotividad sincera, infantil.

El disco empieza con una introducción (muy cinematográfica, por cierto) y acaba con un epílogo. En la era de los singles en YouTube cuesta encontrar autores que sigan entendiendo los discos como algo redondo y con sentido, como un todo orgánico?
Estas dos canciones han salido de una carpeta que se llama “cine”. Yo siempre estoy componiendo, y cuando me salen canciones con una melodía a la que no puedo poner letra y que me sugiere paisajes, las tiro a esa carpeta.
Yo vengo de un tiempo en que los discos eran conceptuales. A partir de los años ’70, Led Zeppelin, Jethro Tull, Pink Floyd y los peludos más recalcitrantes, encontraban un tema y se lo hacían venir bien para darles un sentido. A mi me apasiona esto. Somos de una época en la que la unidad de trabajo de los músicos se llamaba disco.
Tampoco te quiero engañar. Mis discos son compendios de canciones. Yo no tengo una idea global y trabajo sobre ella, pero si que es cierto que las canciones están hechos en una época de tiempo concreto y que ellas solas van ligándose de alguna manera. Definen un estado de ánimo, un tiempo, una época del año. Si que intento darle al disco este espectro conceptual, sin que lo sea, y las canciones instrumentales ayudan mucho.

“Central de biomassa” y “Pànic escènic” son muy rockeras, pero también encontramos canciones más intimistas como “Petita vida”. En que registro te sientes más cómodo?
A mi me encanta cantar y tocar la guitarra. Para el directo el sonido rockero nos irá la mar de bien, aunque las otras son canciones súper cantables. Yo me siento bien en todos los registros. Pienso que tampoco podemos hacer un concierto de montar un sidral y agobiar a la gente durante una hora y media. Tenemos mucho material antiguo más pop, más suave, y lo mezclaremos todo.

La guitarra tiene una importancia capital en tu música. Es el eje central de tus composiciones?
Yo diría que si. He hecho algunas composiciones con teclado o con la voz, pero generalmente siempre salen de un riff de guitarra o de un arpegio de guitarra. La guitarra va muy bien por distintos motivos. Es fácilmente transportable y a mi me da mucho rollo. Soy guitarrista des de los 11 años y me gusta el juego que da. Se toca muy fácilmente y tiene su propia opinión. Es un instrumento totalmente asimétrico nadie entenderá nunca del todo… Nadie sabe exactamente dónde están las notas, al contrario que un piano, y hace ruidos que no pensabas que haría. Si lo hace un piano, avisas a un mecánico, si lo hace una guitarra, lo gravas!. Es un instrumento excitante e inspirador.

Y cuáles son tus referentes?
Soy un tío de 60 años y me gusta la música que gustaba a mi generación y que nos hizo volver locos: The Beatles, The Rolling Stoes, Led Zeppelin, hasta los pesados de Jethro Tull. Todas estas cosas me encantan, el rock de los 60, 70. En los 80 me deprimí un poco. La música se volvió muy clara con mucho sintetizador y no me interesaba tanto. Yo soy de los que cuando salió Nirvana y todo el grunge me volví a animar. Llevábamos 10 años que solo tocaban guitarras eléctricas cuatro peludos de Birmingham y de repente salieron estos grupo del noroeste de estados unidos tocando unos guitarrazos que flipabas (Si que es cierto Tom Petty y Neil Young y otra gente no pararon nunca).
Y las cosas modernas que me gustan suelen estar relacionadas con el rock clásico. Pero también me gusta la música electrónica, encuentro cosas rítmicas que me interesan mucho que aplico a mis canciones. También el jazz y la música clásica. Ahora estoy enganchado a un grupo muy joven que se llama London Grammar, que tienen un solo disco muy sexy. Hacen un rock visto por detrás muy elegante.

Tocas diferentes géneros pero siempre desde tu óptica y personalidad inconfundible. Has creado un estilo propio, tanto de música como de letras. Te sientes esclavo de tu marca?
Creo que no sé hacer nada más. No me lo he planteado. De hecho yo creo que cada disco que hago es absolutamente distinto que el anterior, pero luego la gente me dice: Ui! Se nota que eres tu! No sé, yo soy feliz haciendo lo que hago. Tampoco soy autocomplaciente, me lo curro mucho, pero yo soy yo. Intento no hacer una caricatura de mi mismo.

Tus letras tienen este punto surrealista, con esta ironía seca que tanta tradición tiene aquí en Catalunya. Des de Pere Calders a Joan Miquel Oliver o Adrià Puntí, pasando por Sisa, La Trinca… ¿Te sientes partícipe de ello?
Totalmente. Y tengo una explicación para ello. Nosotros somos un país rarito, con una historia muy triste. Un país que no ha sido libre durante muchos años y que en los últimos tiempos está sometido a presiones muy fuertes. La manera que han tenido los especímenes de este país durante siglos para escapar de esta tristeza ha sido encontrar el humor y la ilusión en sitios más intangibles. Escaparse de esta tristeza por agujeros que no estén tan vigilados. Y hay bastantes, porque los que nos vigilan no saben hacerlo demasiado bien.
Hay algo en esta cultura que navega por esta historia triste de la manera más alegre posible y ha dado las páginas mas hilarantes de nuestra historia. Hemos tenido que hacer equilibrios para encontrar la libertad que otros países tienen por defecto.

Creo que tus letras tienen un compromiso con la lengua. Haces un trabajo de lingüista, de hablante militante. ¿Cierto?
Yo fui educado en castellano y aprendí a escribir en catalán a los 35-40 años en al autobús de El Último. Supongo que si que hay un poco de activismo… Puede que por mi pasado. Tenemos una lengua divertidísima que ha sido descuidada muchas veces, que ha sobrevivido por la voluntad de personas muy valientes en momentos muy difíciles y que ha lucido por la genialidad de escritores como Josep Pla o Quim Monzó, que la han llevado arriba del todo.

Qué le dirías a alguien que empieza ahora? ¿Cuál crees que es el mejor consejo que puedes dar?
Te haces músico porqué te gusta la música. Intenta no olvidarlo.

¿Y el mejor que te han dado a ti?
Me han dado muchos y todos buenísimos. Mi ex socio Manolo me decía: “De momento, un saco de cemento”. No tengo ni idea de qué quería decir.