Exposición pop de la política “heredada de fascistas mafiosos”, pop en castellano y electrónica, clubes y bares de copas. Canciones hechas con las tripas y ganas de que se produzca ya un recambio generacional. Todo eso es lo que marca el presente de Dorian en “El futuro no es de nadie” (Intromúsica/Pias).

Para ser justos, no estaría mal recordar a Dorian como el primer grupo español que se dio a conocer aprovechando myspace con “Cualquier otra parte”, un estribillo asquerosamente pegadizo y unas estrofas que son pura angustia post-adolescente tan realista como escapista. Marc Gili (voz, guitarra, letras, programaciones) “Está gustando tanto porque la hicimos con las tripas y eso al final conecta con las tripas de todo el mundo”. Pero hay unos Dorian anteriores, de la escudería de Bip Bip Records. “Nuestro primer álbum, ‘10.000 Metrópolis’, era psicodelia electrónica llevada al pop, y ‘El futuro no es de nadie’ está más orientado a la pista de baile. No vamos a hacer nunca dos discos iguales porque constantemente estamos escuchando música de todas las épocas y nos estamos dejando empapar por el videoarte y la literatura; y si lo buscas, es difícil que tu música no siga una evolución.

” Internet es una revolución total y absoluta y un arma nueva para llegar donde sólo hasta ahora el dinero podía”

Te diría que ‘10.000 Metrópolis’ está más influido por Ride, My Bloody Valentine o Nacha Pop, y este nuevo por Radio Futura, Pet Shop Boys o los chicos de Border Community. ‘El futuro no es de nadie’ es un disco más de baile porque después de ‘10.000 Metrópolis’, lanzamos una reedición con remezclas hechas por algunos Dj’s de Barcelona como Undo, Ferenc o Fibla, y nos dio el gusanillo de meter nuestra música en los clubes. La parte final de la gira se ha hecho casi exclusivamente en clubes, actuando sobre las cinco de la mañana, y eso ha acabado influyendo en nuestra manera de componer”. Nuevas canciones que son a la vez canciones de pop y temas de baile. “El reto era hacer electrónica pop de baile sin que la electrónica se comiera la canción y viceversa, que tenga estrofa y estribillo pero que a la vez tenga ese sabor de torrente que te arrastra que tienen las buenas canciones de electrónica de baile”. Una vez planteada la teoría, faltaba un medio para hacerla llegar a cuanta más gente y más fácil, mejor. “Hasta ahora los medios de comunicación eran verticales y lo que hemos conseguido con Internet es que la gente encuentre lo que le gusta y lo que no. Eso te permite que sin que tengas que pasar por los canales masivos, viciados y mafiosos de las grandes radios, puedas llegar a plantarle cara en la red a esas grandes corporaciones que tienen el terreno copado. Estamos logrando que la gente que haya escuchado ‘Cualquier otra parte’ en myspace sea aproximadamente tanta como la que ha comprado el último single de Coldplay en Inglaterra. Es como si Internet nos permitiera tener una difusión masiva y mundial de nuestro single aunque todavía no esté en tiendas. Eso es una revolución total y absoluta y un arma nueva para llegar donde sólo hasta ahora el dinero podía llegar”. Pero a pesar del amor moderno de “Cualquier otra parte”, el álbum dibuja un mundo un poco apocalíptico. “Que el mundo está lleno de mierda es un hecho. ‘El futuro no es de nadie’ es un título que hace referencia a que las generaciones que han venido desde el año 88 han sido marcadas por la inseguridad, trabajo precario, sueldos de mierda y pisos por las nubes. Es por lo que decimos que el futuro no es de nadie, que es muy distinto a decir que no hay futuro, que era la máxima punk. El futuro es una cosa que te haces cada día, que no depende ni de los estudios que tengas ni de tu poder adquisitivo, sino de tu capacidad para moverte inteligentemente entre este montón de mierda”. En ese sentido, Dorian se distancian del indie críptico de los noventa y de la electrónica revolucionaria pero muda a la hora de bailar. “El pop y la música de baile no tienen por qué estar reñidos con lo que pasa en el mundo, no todo tiene que reducirse a mi ombligo y yo, sino que también es bonito intentar relatar lo que pasa a tu alrededor y tratar de hacerlo con las palabras más sencillas posibles. Nosotros planteamos una pequeña ruptura con ese indie de textos metafóricos, onanistas y ombliguistas. ‘El futuro no es de nadie’ es una canción política pero no panfletaria, sólo pretende explicar que vivimos en una España que todavía es heredera de esos fascistas mafiosos y de esos comunistas pensionistas carcas que no se han dado cuenta de que la izquierda tiene que cambiar y de esos pijos hijos de famosos que van por las teles ganando un montón de dinero explicando su vida”. Tienen actitud, hablan y dicen algo, usan el presente y pervierten a sus maestros. Con menos que eso, algunos ha edificado toda una carrera, y éste es sólo su segundo álbum y medio.