“La idea es clara: hacer pop adolescente de guitarras”
EntrevistasPortosanto

“La idea es clara: hacer pop adolescente de guitarras”

Aida L. Rosell — 17-07-2026
Fotografía — Marta Alborés

Plaza de Méndez Núñez, Pontevedra. Un sábado de abril. El sol pega con fuerza y la gente que aún no ha comido se entremezcla con la que ya toma café. Mientras tanto, al amparo del festival Galegote, Nuno, Xoel, Simón, Anaís y Andrés debutan como Portosanto, defendiendo en directo el álbum “Ten que haber un sitio para nós” (Ernie, 26)

“Ya nos quitamos la tirita”, celebra Simón, justo antes de recoger la batería y el resto de instrumentos junto a sus compañeros. Nuno (Grande Amore) –que en el concierto recordó que en este mismo festival tocaron hace nueve años como Oh! Ayatollah–, tampoco deja de saludar a conocidos y seguidores con los que se hace fotos, antes de pedirse un Aperol para empezar la entrevista. “El grupo de WhatsApp nunca murió”, destaca Andrés, bajista. Obviando el ruido de la prueba de sonido cercana, hay cierta confusión cuando todos opinan sobre cuál fue el fin de Oh! Ayatollah, la banda de veinteañeros con la que “soltaban angustias de estudiantes de filosofía broken-hearted”. En 2021 fue el último bolo oficial, en el Gaiás (Santiago).

En 2024 tocaron en la boda de un amigo. Grabaron un único largo: “Volve a canción protesta” (Auto, 18), y “Ten que haber un sitio para nós”, el primero de Portosanto, no podría ser el segundo de Oh! Ayatollah. Por un lado, Nuno asegura que, en 2022, nada más llegar a un ensayo, cuando Simón preguntó si ese sería el momento de dejarlo todo. A él, como hacía tiempo en que casi no quedaban, le parecía algo razonable, pero Anaís contestó. “Pero chicos, cómo lo vamos a dejar?”, así que seguimos adelante, pero cambiando de nombre”. Por su parte, Simón ilustra, entre risas, lo que le pasó al resto en ese impreciso espacio de tiempo en el que despegó Grande Amore. “La referencia, para los que no somos músicos profesionales, éramos Zaratustra en la montaña. Estábamos reflexionando hasta la segunda llegada”. El hecho es que Portosanto nace con una intención concreta. “El proyecto persigue la idea clara de hacer pop adolescente de guitarras”. Y con un pacto no escrito: solo tocarán un tema de su antigua banda, “Hoxe”, la más Portosanto de su anterior repertorio. El proyecto trae consigo dos novedades principales. Por un lado, las composiciones corren a cargo de Xoel, que lo hace “mejor” que Nuno y Simón, según el propio Nuno. “En realidad, hubo un ejercicio bastante común a partir de sus ideas”, apuntillan.

"Lo que hice, literalmente, fue copiar a Pessoa y a Louise Glück"

El segundo cambio, el de las letras, como en lo musical, es fruto de la evolución y la madurez propia de la treintena, década en la que se toman las decisiones más importantes de la vida. “Adelán imposible”, el tema de cinco minutos y medio con solo de guitarra de Xoel, condensa la esencia de Portosanto. Nuno se confiesa sobre el proceso de escritura en “Ten que haber un sitio para nós”. “Lo que hice, literalmente, fue copiar por un lado a Pessoa y por otro a Louise Glück, que son dos poetas que me gustan mucho y me dije: pues venga, a sacar el fusil”. “Pero es que tú eres el Pessoa de Frexulfe”, replica Andrés, mitad ironía, mitad admiración. “Ahora es como más de verdad todo, me da la sensación de que es más íntimo, más emotivo”, valora Xoel. Tan auténticos como los audios con los que arranca “Para sempre”, extraídos del grupo de WhatsApp que antes se llamaba Oh! Ayatollah y ahora se llama Portosanto. El grupo que nunca murió.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.