Matthew Houck y sus Phosphorescent estarán actuando el próximo 4 de junio en Valencia (Loco Club) y el  5 en el Teatro Fernán Gómez de Madrid, dentro del ciclo de conciertos Americana Music Madrid (concierto recomendado por Mondo Sonoro). Una oportunidad única para ver, a corta distancia, uno de esos grupos que no se prodigan demasiado por estas latitudes. Además si lo hace con una colección de canciones como las de “C’est La Vie”, su último trabajo, es algo digno de celebrar y verse.

Estarás tocando en Madrid a primeros de junio en un teatro. ¿El show y la banda que te acompañan es el mismo que se puede ver en YouTube de la actuación del cinco de octubre para Pitchfork? (Puedes ver la actuación al final de esta entrevista)
La banda que me acompaña será la misma, pero el show será diferente. La grabación que mencionas consistió en interpretar al completo nuestro nuevo disco, C’est La Vie. Sin embargo en la actualidad un concierto de Phosphorescent se puede ir a las dos horas de duración e incorpora canciones de todo nuestro catálogo.

“Siempre he sabido lo que tenía entre manos y me gustaría pensar que no solo he mantenido un nivel constante”. 

¿Qué recuerdas de tu actuación en el Primavera Sound de 2013 en Barcelona?
Lo cierto es que tengo un recuerdo fantástico de aquella actuación. Fue una noche perfecta. Recuerdo que estábamos en el escenario que está enfocado hacia el mar y que la luna era enorme y se reflejaba sobre el agua. Fue todo muy bonito y representó un punto culminante en esa gira.

¿Qué diferencias encuentras entre tocar en un gran festival y hacerlo en un teatro?
Los sets de festivales generalmente se nutren de las canciones más enérgicas de nuestro catálogo, en cambio en un teatro, pero también en un club, tenemos la ventaja de que podemos tocar durante más tiempo y ese entorno, mucho más íntimo y próximo, permite también que podamos tocar canciones mucho más tranquilas y sosegadas.

¿Por qué crees que grupos como el vuestro, que se mueven dentro del folk-rock alternativo, son tan difíciles de ver en España?
La verdad es que no tengo ni idea, pero bueno ya verás como no será tan difícil cuando estemos allí este mes de junio. (risas)

¿Cómo ha sido en general la acogida que ha tenido vuestro último disco? ¿Estás satisfecho?
Lo cierto es que, desde que se estrenó ‘C’est La Vie‘, la gente está disfrutando mucho en nuestros directos con los temas nuevos y hemos tenido unas cuantas actuaciones muy especiales. Todavía estoy muy satisfecho con el álbum y parece que al público también le está gustando así que sí, me siento bastante satisfecho.

¿Cómo describirías la evolución de Phosphorescent desde sus inicio a la actualidad ? ¿Qué se ha ganado y que se ha perdido por el camino?
Si lo analizo tan solo en términos de la composición de mis temas, te diría que siento que siempre he sabido lo que tenía entre manos y me gustaría pensar que no solo he mantenido un nivel constante, sino que incluso he mejorado con los años. En cuanto a lo relativo al sonido de la banda y a la tareas de producción, sí que puedo afirmar con seguridad que las canciones han mejorado con los años. Siempre me he producido yo mismo todos mis discos y, con el tiempo, he aprendido mucho sobre como hacer que suenen mejor. Sin ir más lejos, si ahora escucho las primeras grabaciones de la banda, me resultan difíciles incluso de disfrutar porque les veo cosas que haría de forma distinta.

¿Hasta qué punto el hecho de mudarte de Nueva York a Nashville ha influido en tu nuevo disco? ¿Y el hecho de ser padre?
Sinceramente creo que mis canciones las haría de la misma forma sin importar en el lugar en el que vivo, aunque es verdad que lo que te sucede a diario, las experiencias de tu propia vida, acaban por introducirse en tu música y, en este sentido, diría que ser padre sí que ha sido toda una fuente de inspiración.

Entre “Muchacho” (2013) y “C’est La Vie” (2018) han pasado 5 años. Eso es mucho tiempo ¿Por qué has tardado tanto? ¿No tenías miedo a que la gente se hubiera olvidado de ti ahora que las cosas parecen ir tan rápidas en el mundo de la música?
¡Es que yo no tengo la sensación de que hayan pasado cinco años! Estoy de acuerdo contigo en que hoy en día todo parece ir muy deprisa pero, sinceramente, es algo que no me importa demasiado. Cuando salió “Muchacho” hicimos una gira que se alargó durante dos años seguidos, después tuve dos hijos y me mudé de Nueva York a Nashville. ¡Vaya! que, como puedes ver, no paré demasiado y me pasaron bastantes cosas. Pero lo que me ha mantenido más tiempo ocupado ha sido restaurar una consola de grabación MCI de 1976 y acabar construyendo un estudio de grabación para hacer este nuevo disco. Solo eso ya supuso un proyecto de dos años y de hecho el estudio todavía ano está terminado del todo aunque, una vez que he logrado que todo funcionara lo suficientemente bien, la grabación en sí del disco y su mezcla me tomo en realidad menos de un año.

Hace más de una década, al menos en España, que el éxito de grupos como Wilco, Lambchop o The Jayhawks hacían presagiar una época dorada para grupos de rock americano alternativo, sin embargo parece que ese momento dorado ya pasó ¿Ha pasado algo parecido en Estados Unidos o crees que todavía es un buen momento para bandas como la tuya?
Pues mira, esa es otra de esas cosas por las que tampoco me preocupo nada en absoluto. Mi trabajo consiste en hacer los mejores discos que pueda y dejar que las cosas sigan su curso.