Este lunes 10 de Mayo, tienes una oportunidad única en la Sala Sidecar de barcelona, para sumergirte en la muralla de guitarras y distorsión que estos neoyorquinos son capaces de crear. Hay quién los compara con JAMC y no en vano

Los estadounidenses A Place To Bury Strangers vuelven a visitarnos (10 mayo; Sidecar, Barcelona) tras su memorable concierto en el Primavera Club, ese por el que a alguno todavía hoy le pitarán los oídos. Bautizados en sus comienzos como la banda más ruidosa de Nueva York, con un último disco titulado “Exploding Head” y una compañía de pedales de efectos propiedad de su cantante, Oliver Ackermann, llamada Death By Audio, está claro que pop melódico, precisamente, no iban a hacer. “No es que crea que la música deba ser estridente por definición, simplemente que no hay el suficiente número de grupos que satisfagan mi necesidad de escuchar ese tipo de sonido, así que tengo que crearlo yo. Quizás me estaría dedicando a hacer synth pop si todas las bandas que existen fuesen tan intensas y ruidosas como nosotros”. Una intensidad que, lejos de minimizarse, se incrementa a base de letras tortuosas y románticas escondidas tras muros de ensordecedor sonido, del tipo “I’m dying to meet you, I’m dying to see you, i’m dying to hold you…”. “Nuestra intención no es ahogar las letras tras una máscara de ruido sino más bien crear una relación directa entre las dos. Hay algo de esa desesperación que queremos transmitir en ambas cosas”. En su visita volverán a retomar las canciones de su segundo largo, “Exploding Head”, en el que mantienen el estilo creado con su debut, pero con algunos matices más pop. “Originalmente pretendía hacer el álbum más jodidamente loco de rock’n’roll sin pausa de todos los tiempos, pero cuando ya llevábamos compuestas alrededor de dieciséis canciones el estilo de componer, simplemente, dio un giro y el álbum resultó una combinación con canciones más pop como ‘Keep Slipping Away’, que fue escrita un par de semanas antes de acabar el disco”.
A Place To Bury Strangers ya saben lo que es tocar tanto en grandes festivales como el Coachella como en garitos infames (“preferimos los espacios cerrados pero también creemos que nuestra música encajaría muy bien en espacios abiertos como ciertos bosques o cementerios”) y sienten una afortunada predilección por este país que les devuelve aquí apenas cinco meses después de su último concierto. “El Primavera es el mejor festival europeo en el que hemos estado y España, sin duda, el país al que me mudaría en cuanto tuviese una oportunidad de hacerlo”. Así que si quieres saber cuánto hay de cierto en la leyenda urbana que los tapones son imprescindibles en sus conciertos ya sabes lo que toca.