The Innocence Mission pertenecen a ese club de bandas selectas que llevan veinte años en esta dura batalla del negocio musical y que desgraciadamente todavía pasan inadvertidas para un amplio sector del público. Acaban de editar “We Walked In Song” (Badman/Naïve)

The Innocence Mission siguen si salir a la superficie, y eso a pesar de obras de primer orden como “Birds Of Neighborhood” o “Christ Is My Hope”. Aunque, por lo que parece, Dios está de su parte. “Dios es lo más importante para nosotros. Para ‘Christ Is My Hope’ escogimos algunos de los himnos que cantamos juntos en misa. Eran tomas que cantamos solos alrededor de la mesa. Seleccionamos temas de la ceremonia Lent, que para nosotros es un movimiento importante. Además, es una gran obra de caridad humana”.

“Dios es lo más importante para nosotros”

Al margen de eso, “We Walked In Song”, abunda folk pop de corte intimista, rehusando el pop de sus inicios, con piezas indiscutibles como “Song For Tom” o “Love That Boy”. “Lo grabamos todo de noche durante muchos meses. Nos sentimos más cómodos así, en un cuarto muy pequeño y con luces del árbol de Navidad. Las experiencias que nos depara la vida han centrado específicamente la temática de estos temas. Cada disco representaba una parcela, y aquí conjuga todo. Yo perdí a mi padre, y con los niños hemos tenido nuevas experiencias. De ese modo había nuevas alegrías, también dolor, en los que encontrar un refugio”. Las canciones suenan cálidas, te abrazan, creando atmósferas cercanas a las de grupos como The Walkabouts. “Con cada disco nos sentimos más y más felices de crear música y tener la oportunidad de buscar cambios. Esta vez ha sido principalmente en los arreglos. Yo he tocado mucho órgano, más del que solía ser habitual en mí. Don se ha centrado en una vieja guitarra que se encontró, una Gretsch, que suena muy cálida. Nos gusta la personalidad que tiene ese instrumento. También hemos abusado de la guitarra de nylon”. Su indisoluble asociación con Natalie Merchant en “Ophelia” todavía está fresca en las retinas. “Fue una experiencia maravillosa. Recuerdo lo divertido que fue grabar ‘Golden Bells’ pegados al micro después de aprendernos el tema cinco minutos antes. Fue muy espontáneo. Ella siempre fue muy amable con nosotros”. A propósito, en “Over The Moon” la guitarra suena parecida a la de un estilo tan ajeno a ellos como el flamenco. “No tenemos mucho manejo tocando flamenco, pero a ambos nos gusta mucho tocar guitarras de nylon”.