Fue fundada en Bahrein en 2009, pero la banda liderada por Kamal Rasool ha crecido en Inglaterra adoptando influencias de diferentes culturas del mundo, empleando instrumentos provenientes de países como Nepal, Tailandia, Indonesia, Turquia, Japón o Tanzania, y entregándose a la exploración sonora en tres discos, Sun (Art Is Hard, 2013), Hyperborea (Shape, 2014) y Majesty (Soundway, 2016), que fueron recibidos con alborozo en la escena psicodélica. Ahora regresan con un nuevo álbum de inequívoco título respecto a sus intenciones para con el oyente, Levitation (Moshi Moshi/Music As Usual, 2019), en el que se pueden identificar elementos orientados hacia una mayor apertura de audiencia. El propio Rasool nos lo confirma sin tapujos.


Creo que habéis estado viviendo todos juntos una temporada, al estilo Greateful Dead, y que en consecuencia habéis tenido mucho tiempo para experimentar. ¿En qué medida ha moldeado esta experiencia vuestro nuevo disco?
Sí, estás en lo correcto. Compartir casa ha sido un factor que ha moldeado el disco de forma masiva. Era la primera vez en mucho tiempo que podíamos hacerlo, y nos permitió comunicar nuestras ideas entre nosotros de una forma mucho más rápida, y experimentar mucho más de lo que habíamos podido hasta ahora. Hay mucha más fluidez cuando estás conviviendo, comparado con trabajar a través de internet, y de mails en los que no puedes explicar tus ideas de manera orgánica. Trabajar esa forma puede ser realmente complicado.

¿Dónde grabasteis las canciones? ¿En el estudio también hubo cambios en el método de trabajo?
Las grabamos en nuestra “casa musical”, el Total Refreshment Centre del este de Londres, con la ayuda de nuestro colaborador de toda la vida y productor Kristian, que también hace su propia música bajo el nombre de Capitol K. Queríamos capturar la energía de nuestros conciertos lo mejor posible y plasmarla en un disco, así que esta vez pusimos mucha carne en el asador en cuanto a producción, bastante más que en nuestros anteriores discos. Por ejemplo, los bateristas del grupo, Karthik y Sam, pasaron mucho tiempo seleccionando la batería correcta para cada canción, afinando los tambores en la clave de cada tema, y teniendo largas conversaciones acerca de cómo hacer que toda la percusión sonara gigante. A nivel vocal también le echamos muchas horas de darle vueltas, muchas discusiones larguísimas sobre qué tipo de voz le convenía a cada corte. En realidad, la forma en que discutimos las cosas y sacamos adelante nuestras ideas no ha cambiado tanto en esencia, pero sí llevamos ese método más lejos que nunca, para encontrar nuevos caminos para construir nuestro sonido, y para mejorar como músicos.

Creo que el disco muestra un enfoque más contemporáneo, en términos sonoros y rítmicos. ¿Estás de acuerdo?
Sí, es mucho más directo que lo que hemos hecho anteriormente. Ha sido muy refrescante para nosotros componer de esta manera, y creo que convivir juntos y tener tiempo para hacer muchas jams ha jugado un papel muy importante en eso. Componer a través de internet hizo que las canciones de los anteriores discos tuvieran enfoques más experimentales, pero el proceso de trabajo de este álbum ha dado un sentido de la cohesión en la composición completamente distinto.

“Nuestra pasión por combinar diferentes estilos de música de todo el mundo con el pop sigue ahí”

Los elementos “exóticos” de vuestra música siguen presentes, pero son menos bizarros, más sexys.
Nos encanta que lo veas así, ¡jaja! También estamos de acuerdo en eso. De alguna manera hemos canalizado esos elementos bizarros de forma diferente esta vez. Antes eran más prominentes en la composición y los arreglos, pero ahora los hemos plasmado a través de la instrumentación, usando pedales raros, creando extraños loops arpegiados y haciendo algo de magia colorista en la producción

Este disco generará claramente otro tipo de atmósferas en directo, es más funky y bailable.
Definitivamente sí. En nuestro último largo, Majesty, exploramos nuestro lado más espiritual y exótico, y ahora estamos diseñando un directo que saque un lado más bailable, enérgico, que en cierta medida ya estaba en los primeros tiempos del grupo.

Mantra East y Nizwa son dos temas realmente especiales. ¿Qué papel juega la música más eminentemente étnica en Flamingods, en comparación con vuestros inicios?
Siempre ha sido un elemento natural en la banda desde sus primeros días. Nuestra pasión por combinar diferentes estilos de música de todo el mundo con el pop sigue ahí. Nizwa es un buen ejemplo porque para componerla nos fijamos mucho en la música árabe tradicional, en términos de instrumentación y melodías. Pero a la vez, en la canción metemos esos ritmos de baile con el sub-bass a tope. Nos resulta de lo mas excitante mezclar dos géneros que en principio no deberían combinar nada bien.

La canción Levitation también es un buen reflejo de esas dos caras, la étnica y la pop. Quizá el mejor ejemplo del disco, ¿es por eso que lo titula?
El disco está diseñado para hacerte sentir como si estuvieras levitando o ascendiendo a un plano superior. De todas formas esta vez no le dimos muchas vueltas al título. Como siempre, lo dejamos abierto a la libre interpretación del oyente.

La canción Peaches me resulta muy interesante. ¿Cómo surgió?
Esa tuvo un comienzo muy interesante. Surgió de una grabación de una jam que hicimos con el móvil y que teníamos completamente olvidada. La encontramos por casualidad justo cuando estábamos componiendo el nuevo disco. El loop de bajo que se oye en la canción estaba tocado en guitarra originalmente, la canción era más como un himno folkie de montaña nepalí, ¡jaja!

¿Cómo afecta viajar a vuestra inspiración para componer, y a vuestra perspectiva de cómo debería evolucionar la banda?
Sí… los viajes son una parte integral de lo que es Flamingods, seguro. He tenido la suerte de viajar a muchísimos lugares cuando crecía en Oriente Medio, y ahora Flamingods nos ha dado la oportunidad de seguir viajando, descubriendo nuevos países y experimentando nuevas cosas con regularidad. Los elementos que acaban incorporándose a nuestra música suelen ser sutiles, y casi nunca demasiado específicos. A veces, después de pasar una temporada en Marruecos, por ejemplo, me viene a la cabeza una melodía vocal que escuché estando allí. En otros países a veces escuchamos ritmos de percusión que se nos quedan grabados en la mente, y semanas más tarde acaban emergiendo en una de nuestras jams. Intentamos absorber todo lo que podemos en nuestros viajes.

¿Cuáles son vuestras referencias e influencias en cuanto a producción? ¿Han cambiado mucho desde que empezasteis?
Esa es una gran pregunta para nosotros. Somos muy fans de diferentes estilos de producción, y sí, esas referencias han cambiado bastante con el tiempo. Los trabajos de Brian Eno con Talking Heads fueron una gran influencia en este nuevo disco, por ejemplo. Siempre hemos sido fans de la producción de discos como Merriweather Post-Pavillion de Animal Collective o los de William Onyeabor.

La psicodelia ha penetrado en el mainstream de forma sutil, pero clara, más que en otras décadas, ¿no creéis?
Definitivamente hay algo de eso, se ha reavivado la apreciación y el respeto por la música psicodélica. Creo que nunca se le había dado de lado, pero como dices, durante esta década ha ido abriéndose paseo gradualmente en el mainstream contemporáneo. Bandas como Tame Impala y King Gizzard han influido mucho obviamente, gracias a ellas la psicodelia se ha hecho algo más accesible para audiencias más grandes.

¿Conocéis bandas de la onda psicodélica en España?
¡Sí! Hace unos años tocamos en Madrid con una banda que molaba mucho, que se llaman Solo Astra.

“Los viajes son una parte integral de lo que es Flamingods, seguro”

¿El término “música psicodélica” es ambiguo? ¿O se le ha vaciado de contenido? Se dice que es “experimentación”, “libertad creativa”, pero para mí siempre ha tenido que ver con la recreación musical de efectos alucinógenos.
Para nosotros, es esa música que te hará sentir efectos psicodélicos sin necesidad de tomar drogas. Nosotros hemos ido a conciertos en los que la música, las luces, y el hecho de estar metido en una gran masa de gente pueden hacer que todo se convierta en una experiencia de otros mundo, estés sobrio o no ¡jaja!

¿Distinguiríais entre psicodélico y cósmico?
Para mi, “psicodélico” tiene más que ver con las experiencias en las que te encuentras con giros inusuales, sorpresas excitantes. “Cósmico” tiene un sentido más espiritual, como cuando tienes una experiencia de iluminación, o cuando te sumerges en un trance de claridad mental, de comprensión superior.

¿Qué os parece el uso de ordenadores en los shows de rock psicodélico?
No creemos que haya nada malo en ello, aunque hemos de reconocer que no somos fans de tener ordenadores en el escenario. Pueden ser una distracción, incluso cuando el artista que los maneja esté haciendo un trabajo increíble.

Antes de terminar, y ya que el tema del Brexit está más on fire que nunca… ¿Qué pensáis de ello?
En este momento, lo que podemos decir es que no tenemos ni puta idea de qué va a pasar. ¡Estamos hartos del tema!

¿Qué pensáis de la forma en que la Unión Europea está lidiando con la crisis de refugiados? Parece que el tema se olvida…
Esa pregunta es muy difícil de responder, hay demasiados factores en juego. A mí lo que me da esperanza es saber que todos los días, hay gente en toda la Unión Europea que está encontrando su propia forma de ayudar a los que están huyendo de su país, y eso es un pequeño pero importante rayo de esperanza en estos tiempos tan turbulentos.