La confusa receta de la vida
Entrevistas / Buzzcocks

La confusa receta de la vida

Eduardo Ponte — 10-09-2003
Fotógrafo — Archivo

Cuestión de gustos. A muchos les costó comprender “Modern” (Go-Kart, 99) y a otros les costará lo mismo asimilar “Buzzcocks” (Cherry Red/Dock, 03). Y es que el último de los Buzzcocks es un álbum tan crudo y directo que sólo lo catalogarán fácilmente quienes dividen la música entre lo que rockea y lo que no. El resto necesitará algunas explicaciones… y ¿quién mejor que Pete Shelley para ofrecerlas?

A veces, incluso los monos se caen de los árboles. Lo decía Pete Shelley hace unos años y hay quien asegura que era precisamente entonces cuando Buzzcocks estaban cayendo. Error. Seguramente quienes cuestionaron “Modern” necesitaban volumen, guitarras y punk-rock, y aquel álbum simplemente no los tenía. “Buzzcocks” sí los tiene y al parecer era precisamente lo que el grupo andaba buscando. “Para ´All Set´ (IRS, 96) firmamos por una discográfica americana y grabamos allí, así que en algunos sentidos es bastante americano. Con ´Modern´ intentamos hacer un disco que no fuese rock´n´roll, quisimos hacer un álbum distinto. Supongo que en ´Buzzcocks´ echábamos de menos todas esas guitarras, y eso es de lo que va el nuevo disco. En muchos sentidos, éste concreta la fuerza de ´Modern´”. Cambio de sonido, cambio de concepto. Ya lo dice Shelley en “Friends”: “La única cosa en la que puedo confiar es el cambio”.

“De las canciones que hice con Howard sólo ´Stars´ aparece en ´Buzzcocks´, me temo que es la única que podía ser una canción Buzzcocks”

Y, entre todos los cambios, otro al que parecen predestinados, el de discográfica. Cuatro sellos para cuatro discos es el balance post-reunión, un agotador vaivén que seguro dificulta el seguimiento del grupo. “Es el negocio musical. No podemos saber qué discográficas van a ser buenas, sólo podemos valorar a las personas con las que trabajamos. Afortunadamente, siempre hemos encontrado gente muy fan que ha funcionado bien en su momento. En Merge son muy entusiastas, lo cual siempre es un punto a favor”. De momento, los planes de futuro con el sello americano son prometedores. “Haremos un vídeo de ´Jerk´ con el mismo director que hizo ´Thunder Of Hearts´ (n del r.: vídeo extraído de su anterior álbum que fue censurado por la MTV). Por otra parte, también se editará ´Jerk´ en vinilo rosa. Espero que el próximo álbum tarde menos que lo que ha tardado éste. Perdimos un año porque Steve se rompió la muñeca”. Una de las sorpresas más llamativas de “Buzzcocks” es que Howard Devoto (co-fundador del grupo en 1976, ex-Magazine y ex-Luxuria) aparece acreditado como co-autor de dos de las canciones. En realidad, se trata de dos canciones ya publicadas. “Lester Sands” data de 1976 y se puede encontrar en una primeriza versión en el recientemente reeditado “Time´s Up” (1977; Mute, 00). “Stars” aparecía el año pasado en el único disco por el momento de ShelleyDevoto, “Buzzkunst” (Cooking Vinyl, 02), un álbum que Pete valora positivamente. “Fue muy excitante de hacer porque ambos estábamos explorando nuevos terrenos, sobre todo en la manera de construir las canciones y en cómo el disco encontró su camino a base de trabajarlo en casa sin tener que ir al estudio. Disfruté mucho haciendo el álbum, fue muy terapéutico. Respecto a si tendrá continuación, no he hablado con Howard últimamente; no hay ningún plan en contra, pero tampoco hay ninguno a favor todavía. Tampoco sé si Howard podría volver a escribir canciones que estuvieran en un disco de los Buzzcocks, depende de cómo vayan las cosas en los próximos años. Creo que ahora mismo está acabando su propio álbum en solitario y diría que ni siquiera se lo ha planteado”. ¿Y Pete Shelley? ¿Ha pensado en retomar esa carrera que durante los años ochenta le acercó al techno-pop? ¿No es éste un buen momento para recuperar todo aquello? “Posiblemente, pero todavía no hay ideas concretas, en todo caso no sería hasta el año que viene, cuando tenga algo de tiempo. Es curioso, cuando hacía álbumes en solitario la gente preguntaba ´¿Cuándo van a reunirse los Buzzcocks?´ y en el momento en que los Buzzcocks se reunieron la gente empezó a preguntar ´¿Cuándo vas a hacer un álbum en solitario?´ (risas). Siendo Pete Shelley el compositor polifacético que es, es lógico preguntarse por la manera en que escribe canciones y cómo las reparte entre los Buzzcocks, su material en solitario y ShelleyDevoto. “Escribo las letras al final de todo. No suelo acabar las canciones, simplemente las tengo en mi cabeza hasta que se graban y ése es el momento de explorarlas y descubrir sobre qué van. Algunas son simplemente one-two-three-four y repetirlas hasta que todo el mundo empieza a la vez, otras son más bailables y etéreas. De las canciones que hice con Howard sólo ´Stars´ aparece en ´Buzzcocks´, me temo que es la única que podía ser una canción Buzzcocks”. En cualquier caso, parece que hay algo en la esencia de las canciones de los Buzzcocks que las hace igual de válidas ahora que hace años. No están ligadas al contexto y eso ha permitido que sobrevivan al paso del tiempo. Pete Shelley es consciente de este hecho y de que, gracias a ello, también las nuevas generaciones se sienten unidas a los Buzzcocks. “Existe un sentimiento universal en las canciones, no están limitadas a ningún momento histórico. Hablan sobre errores y sueños mentales, en cierto modo son semiexistenciales. Nuestros antiguos fans se han hecho mayores y tienen hijos que son ahora adolescentes. A principios de año tocamos en Australia, y al acabar los shows se nos acercaba gente a decirnos ´Os escucho desde que tenía cuatro años, mi padre tiene todos vuestros discos´ o ´Fui al concierto con mi madre, y los dos disfrutamos´. A veces aprecian las letras, a veces el sentimiento de la canción, pero muchas otras veces es simplemente la música, porque muchos no tienen la oportunidad de escuchar música excitante y disfrutan con ello, se quedan diciendo ´Uauh, ¿esto existe?´. Los chicos que tienen ahora entre quince y veinte años nacieron entre 1983 y 1988. Es muy posible que en 1983 alguien que fuera un fan de los Buzzcocks se asentase y empezase una familia, sus hijos tienen ahora dieciséis o dieciocho años y vienen a nuestras actuaciones. Tenemos mucha suerte de tener a los hijos de padres que eran oyentes de punk y no de aquellos que… bueno, en 1977 todo era ´La fiebre del sábado noche´”.

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