Entendido como una trayectoria paralela a los múltiples caminos labrados hasta ahora por su mentor, Joan Colomo, el variopinto compendio estilístico de canciones que representa su segundo disco, ‘Eclectcinismo’ (Bcore/Underhill/Arindelle, 07), puede interpretarse desde ya mismo como una sólida declaración de intenciones con las que reivindicar su estatus de banda autónoma. Con todas las de la ley. Lo presentan el día 20 de abril en la sala BeCool de Barcelona.

Porque ante la imagen que pueda dar ‘Eclectcinismo’ de suma disparatada de canciones, sin más conexión entre ellas que los músicos que las interpretan, habría que reivindicar, por un lado, su importante labor creativa en tanto en cuanto representa una frescura que oxigena cierto sector del panorama estatal, y por otro, su expresión dentro de una inagotable paleta de colores con la que redefinir el sonido del grupo una y otra vez dentro de la misma obra. Una mezcolanza que no duda en saltar permanentemente de un género a otro –postpunk, tex-mex, hardcore, rock, folk…etc- huyendo de una firma reconocible pero atacando cada canción con la máxima sinceridad, lejos de cualquier falsa impostura o contaminación coyuntural.

“El punk es el estilo que mejor sabemos interpretar, al menos en directo”

“Supongo que, el hecho de no tener pretensiones en el terreno musical y ningún tipo de ambición en el ámbito comercial, nos deja rienda suelta para hacer simplemente lo que salga, sin autocensura. Y la verdad es que da cierta comodidad no tenerte que encasillar”. Una elección que les permite pasearse por donde les place, aunque de entre todos los caminos siempre haya alguno más preferente. “Creo que, dada mi procedencia y la del resto de la banda, el punk es el estilo que mejor sabemos interpretar, al menos en directo. En cuanto a composición quizá me siento más cómodo en los pasajes más pop y en las melodías heavys”. Otro argumento más con el que definir el otrora proyecto en solitario de este ex-miembro de Zeidun o Moksha (ahora en The Unfinished Sympathy), cuya evolución quizás le haya llevado a avanzar en ciertos aspectos a pesar de que algunas de sus esencias permanecen aún intactas. “La Célula es más que una banda ya que muchos de nuestros amigos colaboran directamente, ya sea con letras, gritos u obra gráfica. Pero somos una jodida banda, pagamos el alquiler del local, tenemos guitarras y hasta una batería. Otra cosa bien distinta es que, de momento, yo compongo los temas en mi habitación sin más compañía que una guitarra, pero eso no creo que nos quite el estatus de banda”. Una formación con algunos cambios de última hora –“Mau ha dejado la banda para centrarse en Zeidun y Les Aus. En su lugar ha entrado Inés, bajista de las extintas Perras del Infierno”– que no implican cambio alguno en la idiosincrasia de su cabeza visible. “Al margen de los otros proyectos creo que La Célula es una válvula de escape que una vez abierta va a ser difícil de cerrar. Además creo que el proyecto tiene que ver con el hecho de tocar en muchas otras bandas. En cuanto a su futuro, al igual que el de la humanidad, lo veo oscuro e incierto, aunque de momento ya hemos reservado el estudio de Santi para grabar nuevo disco en febrero de 2008”. Así pues, nuevas alegrías se auguran en las tres discográficas –Bcore, Underhill, Arindelle- directamente implicadas en su publicación. “Los tres sellos son viejos amigos y qué mejor que hacerlo entre amigos. Con Bcore ahora tenemos la ventaja de tener una oficina cerca de casa y más maniobrabilidad en el área de Barcelona. La otra ventaja, en estos tiempos que no se venden discos, es que de esta manera el sello no se tiene que comer toda la tirada el sólo”. Aunque con esa retahíla de buenas canciones que posee su segundo retoño, ésta, seguramente va a ser una de las apuestas de la factoría barcelonesa para la temporada. Un paso en firme que discurre un poco más, si cabe, por las sendas del pop. “Sean del estilo que sean me interesa que las canciones se valgan por sí mismas y que cada una de ellas pueda ser un single. Que sean espontáneas y directas, de ahí que la mayoría de cortes de este disco no pasen de los tres minutos. Bueno, y lo que siempre se dice: que emocionen, ¿no?”. Un concentrado en el que todo tiene cabida. O casi todo. “Todas las bandas y la música que escuchamos han sido necesarias para construir este puzzle que es la Célula. Toda la música en general, sin discriminar nada excepto U2. Bono sucks!!”.