"Este disco es, realmente, un volver a casa"
Entrevistas / Joina

"Este disco es, realmente, un volver a casa"

Oriol Cervera Rodríguez — 16-07-2021
Fotógrafo — Archivo

Joina Canyet, es decir Joina, publicó hace unos meses su segundo larga duración “Òrbita 9.18” (Microscopi, 21), un disco que lleva a su autora un paso más allá de lo que habíamos imaginado. Por ello, charlamos con ella sobre todas estas canciones.

Para quién no te conozca aún ¿Quién es Joina?
Bueno, Joina soy yo misma (Joina Canyet). Llevo toda la vida haciendo música y tocando el piano. Las ganas de componer y hacer mi propia música surgieron cuando estaba terminando la carrera de la ESMUC. De aquí nació “Companyes” (18), que al final es una mezcla de todas las influencias que he recibido (y sigo recibiendo), tanto de la música clásica como de la música urbana y moderna que escuchamos todo el día los jóvenes de ahora. Después ha llegado “Órbita 9.18” que es un poco la continuación y va un paso más hacia adelante.

"Creo que todo el mundo se puede ver reflejado en esta idea principal que es el encontrar tu propio refugio".

Este nuevo disco se gestó casi todo durante el confinamiento, entre febrero y marzo de 2020. ¿Cómo fue crear en esos tiempos tan difíciles?
El disco se ha visto condicionado tanto por la situación personal como por la situación global que hemos vivido (y aún estamos viviendo). Algunas canciones las escribí antes de la pandemia y el confinamiento, pero la mayoría nacieron en los meses de febrero/marzo/abril de 2020, mientras estaba en casa. Todo esto también coincidió con un momento personal de cambio de etapa, porque había terminado la ESMUC en Barcelona, y nada más volver al Empordà me pilló el confinamiento.

El disco habla de encontrar tu propia hogar. ¿De dónde viene este pensamiento?
Este disco es, realmente, un volver a casa. Escribir canciones desde la incertidumbre, el no saber muy bien hacia dónde ir. De este sentimiento nace este disco, y de ahí también el nombre de “Òrbita 9.18”, porque las canciones giran en torno a este pensamiento de encontrar tu propia casa, y el número 9.18 es una metáfora de mi refugio, que es el número de la casa donde vivo desde pevueña.

Entonces, para ti ¿tu propia casa sería ese refugio que estabas buscando?
Sí, pero más en un sentido metafórico. Más como ese punto de inflexión de terminar una etapa y empezar otra nueva, momento en el que te planteas de dónde vienes y quién eres.También diría que podría ser un momento de pausa. El confinamiento me ayudó mucho a poner un poco el freno en el ritmo de vida, permitiéndome escribir desde un sitio más tranquilo. En definitiva, mi refugio sería este sitio en el que estoy tranquila, y en el cual me puedo hacer muchas preguntas a mí misma. Esto se diferencia un poco del trabajo anterior, “Companyes”…

Es verdad que tanto las letras como la sonoridad son bastante distintas a tu anterior trabajo. Podríamos decir que “Òrbita 9.18” es más íntimo.
Sí, es bastante más íntimo, ya que en “Companyes” las letras eran un poco más explícitas y con otro sentimiento.

¿Crees que todos buscamos nuestro propio hogar o volver a él?
Yo diría que sí. Es una búsqueda constante, ya que creo que este refugio/casa va cambiando a lo largo del tiempo. Vamos creciendo y madurando y, por lo tanto, este sitio en el que nos sentimos cómodos para crear y estar con nosotros mismos va cambiando también. Creo que este disco es bastante personal, pero creo que todo el mundo se puede ver reflejado en esta idea principal que es el encontrar tu propio refugio. Aún más en estos momentos de incertidumbre en los que estamos ahora.

El álbum se divide en tres episodios. ¿Por qué esta idea de división del álbum?
Al principio escribí las canciones sin pensar que las clasificaría por capítulos. Fue luego, durante la producción, que fui entendiendo de qué me hablaban mis propias canciones. Poco a poco, han ido cogiendo forma por sí mismas y vi que había unos conceptos que se repetían un poco. Eso me ayudó a clasificarlas en estos tres episodios. Cada uno habla un poco de un concepto: el primero (Nonhome) se sitúa en el presente y sería un resumen de lo que trata todo el disco, este momento de sentirte fuera de lugar y no encontrar tu sitio; el segundo (Pastorale) que se compone de las canciones que escribí durante el confinamiento, y tienen un aire un poco bucólico y de nostalgia, eses sentimiento de volver a los orígenes y los recuerdos. Por último, el tercer episodio (Out Of Time), es una mirada más hacia el futuro y expresa esa sensación que nos persigue (o al menos me persigue a mí) de que vivimos fuera de tiempo porque vivimos en un mundo que cambia muy deprisa.

Es un muy buen pensamiento…
Sí, es que quise transmitir un poco esto, este momento de pausa y reflexión. Ver qué me ha hecho llegar aquí y qué me ha hecho ser cómo soy.

Como hemos dicho antes, la sonoridad entre “Òrbita 9.18” y “Companyes” son bastante distintas. ¿Qué has querido incorporar en este nuevo disco?
Este cambio ha surgido debido a la gira que hice presentando “Companyes”, que fue para mi un proceso de aprendizaje de todo este mundo. Luego sentí que quería hacer algo más íntimo, no quería hablar de temas combativos porque en este momento no me salía de dentro. Es decir, sigo diciendo y pensando lo mismo que decía en las canciones de “Companyes”, pero en este momento en el que vivimos quise hacer algo más personal y reflexivo. Por lo que a sonoridad refiere, este cambio nace de estar en este ambiente más íntimo, así como de las influencias que he recibido constantemente, que acaban modelando un poco lo que voy creando. Yo no digo: voy a hacer una canción que suene como Mac Miller, pero después de haber escuchado un montón de veces su disco, supongo que algo se me queda e influye en el proceso creativo. Además, el proceso de producción fue poco a poco. Yo traía las demos, me reunía con Kquimi Saigi y Arnau Figueres, que son los productores del disco e íbamos viendo qué nos pedía cada tema y que sonoridad necesitaba. La sonoridad no venía pensada previamente, sino que ha sido algo que se ha ido generando a lo largo del tiempo.

Dejar que la canción te hable, por decirlo de algún modo…
Sí, algo así. Yo iba haciendo canciones, pero también había que darles un tiempo y dejar que cogieran su forma y sonido propio.

Hablando del disco, ¿cuáles dirías que son tus canciones favoritas?
Esta es una pregunta que nunca sé contestar [risas]. La verdad es que “Riu” me gusta mucho, porque me evoca a un momento muy íntimo y en los directos está funcionando muy bien. Además, es la canción con la que abrimos siempre el directo, y es como un subidón. “Últim Glop” también me gusta mucho, y “Chapter 2” también es un poco el hit… Y fue el primer tema del disco que escribí.

¿De dónde ha salido la parte estética del lanzamiento?
Yo quería hacer una estética que englobara no solo la música, sino también toda esta narrativa de la que hablábamos. Los visuales y la puesta en escena también forman parte de esta narrativa. Entonces hemos trabajado con Rosa Borrell, que es la fotógrafa y la creadora del videoclip de “Chapter II”, y con Paula García, que es la que puso los gráficos. Con ellas, hemos pensado el “aura” visual del disco.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.