Dorian hacen un repaso a su trayectoria y lanzan “Diez años y un día” (I*M Records, 15), un álbum en el que muestran su evolución y ese viaje sonoro que les ha convertido en lo que son en la actualidad.

¿Si los Dorian de “10.000 metrópolis” vieran a los Dorian de “10 años y un día” qué pensarían de ellos?

Marc: Seguramente alucinarían, estarían un poco confundidos en plan: ¿Cómo se llega de esto a esto? Pero, yo creo que si nos vemos a cualquiera de nosotros mismos después de 15 años también alucinaríamos. Dorian es un grupo que en cada disco ha ido ofreciendo, dentro de una progresión lógica, un sonido y una manera de hacer música muy particular. De alguna forma, “10 años y un día” supone hacer balance de todo ello. Hemos puesto en práctica muchas cosas aprendidas en todos estos años y además siendo un disco aniversario queríamos hacer algo distinto. Y este algo distinto ha sido ponerle a estas canciones, que forman parte del repertorio más conocido de la banda, un barniz acústico que no habíamos explorado nunca.
En definitiva, este disco ha supuesto un viaje musical muy muy estimulante para la banda y sí, ahora, miras para tras y dices, por un lado, hay perplejidad pero al mismo tiempo tengo que decirte que en todas las canciones de Dorian hay un elemento E, X o llámalo como quieras; que creo que las convierte en una canción Dorian. Yo no lo veo tan claro este concepto, pero nos lo dice mucho la gente de fuera de la banda. 

¿Qué factores dirías que han influido en la evolución de la banda?

Belly: Yo creo que el hecho de que seamos personas inquietas. Yo como oyente valoro mucho las bandas que no solo encuentran un discurso y se ciñen a él, no evolucionan o no cambian. A mi me gustan que las bandas puedan sorprender y hagan cosas distintas, aunque a veces sea incluso para mal. Eso hace que me estimule y que me sienta más apegada a ellos, si cabe, porque tengo la sensación de que yo también formo parte de esta evolución como oyente.
Y bueno, era nuestro décimo aniversario, era bonito hacer algo distinto tal y como yo lo entiendo y también era como un caramelito en la boca poder coger las canciones más emblemáticas de la banda y darle un giro a lo que se supone que es tu sonido.

Marc: Hay gente que piensa que Dorian es un grupo solo con influencias de electronica, new wave e indie. Que es verdad que son los tres vertices que forman el triángulo de la banda. Nuestro amor por las bandas de new wave de los 80, por la electronica y por el indie de todo tipo. Pero, además escuchamos mucha más música que todo eso. Creo que en “10 años y un día” nos ha influido mucho el folk de los 60, la música clásica, puntos de psicodelia…Todo ello lo hemos macerado, hemos cogido estas canciones, las hemos abierto en canal, las hemos redescubierto, las hemos reinventado, incluso a veces deconstruido y las hemos vuelto a construir. Y durante todo este proceso hemos vuelto a conocernos a nosotros mismos, a encontrarnos con unas viejas amigas que son estas canciones y darnos cuenta de que hemos madurado juntos.

Ese sonido tan personal ha cambiado y se ha abierto a muchos otros…

Marc: Exacto, pero, como te decía, compositivamente hay siempre un punto en común en todas estas canciones. Te voy a poner un ejemplo, “Arrecife” que es el tema que abre el disco, es increíble pero mucha gente nos comenta que es una canción totalmente Dorian. Y yo pienso, pero si nunca habíamos hecho una canción así. Es la canción más distinta que hemos hecho jamás en relación a lo que se supone que es la banda.

Habláis de redescubrir viejas amigas, pero en realidad en el disco el mayor peso de las canciones procede de los dos últimos álbumes.

Marc: Sí, bueno, nos habría gustado incluir más canciones de los dos primeros discos, pero en el extranjero las canciones más conocidas de la banda pertenecen a los dos últimos que son “La ciudad subterránea” y “La velocidad del vacío”. Entonces, de alguna forma, a la hora de hacer balance tuvimos que pensar no solo en España sino también en Mexico, Colombia, Chile. Tuvimos que escoger en función de un criterio más global, de varios países. Pero, se nos han quedado en el tintero más canciones que quien sabe, a lo largo de la campaña de este disco puede que reformulemos.

También habría sido muy fácil aprovechar ese desconocimiento para darle un nuevo giro y lanzarlas.
Belly: Sí bueno, ese es el caso de ‘Solar’ por ejemplo. ‘Solar’ a la fuerza tenía que estar en el álbum. Y bueno, por un lado tuvimos en cuenta el criterio que comentábamos antes y por otro nos dejamos llevar. En algunas ocasiones veíamos claro casi sin hablar que había una canción que uno se imaginaba ya con un enfoque muy determinado. Nos pusimos a tocar y se acabó haciendo una selección un poquito aleatoria.

Marc: Se fue haciendo con las que más se iban acomodando, pero bueno sí. Y me ha gustado mucho cómo algunas de ellas han cobrado vida propia. Por ejemplo, “Soda Stereo”, “Paraísos Artificiales” o “Verte Amanecer”. Son canciones que en este disco adquieren una entidad como si fueran originales prácticamente. Ha sido muy bonito reelaborarlas de esta manera.

¿Si tuvierais que elegir un punto concreto en el que se produzca un cambio radical en Dorian como banda qué elegiríais?

Belly: Yo creo que el cambio más radical ha sido el paso de “La ciudad subterránea” a “La velocidad del vacío” porque hasta ahí se nos conocía por una banda de electro-pop, con bases electrónicas y un discurso electrónico. Con “La velocidad del vacío” se ha ampliado un poco nuestro abanico de sonidos y mostramos una cara que la gente desconocía en canciones como “El temblor”.

Marc: También creo que en el proceso evolutivo de la banda ha afectado mucho Latinoamérica. En el sentido de cómo ha ampliado nuestra paleta de sonidos, nuestro imaginario en las letras, nos ha hecho madurar como banda. Nos hemos tenido que enfrentar a países en los que hemos tenido que empezar de cero. Y todo esto ha marcado mucho estos años de la banda. Creo que junto con lo que dice Belly son los dos factores más determinantes.

Belly: Te recuerda mucho a cuando empiezas desde cero y no te conocen. Hace que te hagas un autoanálisis, que aparezcan tus principios, cuando dabas tus primeros pasos, lo que eres. Porque estas mostrándote por primera vez a un publico de nuevo.

Marc: Te ves a ti mismo con ojos nuevos y no te amodorras, te pones las pilas. Toca picar piedra otra vez, pero es algo muy duro y muy bonito.

¿Valoraríais este disco como un recopilatorio?

Marc: En absoluto, es un disco que incluye canciones de anteriores discos de la banda pero no es un recopilatorio porque si hubiésemos querido hacer un recopilatorio lo hubieramos hecho tal cual. Un recopilatorio es una fotografia concreta de distintos momentos de la vida de una banda. Por ejemplo, un recopilatorio de Blondie. Pues mira, así eran en su primer disco, así en el segundo, así evolucionaron en el tercero… Y tú escuchas el recopilatorio y vas viendo esa evolución. Nosotros queríamos hacer con “10 años y un día” una fotografía de los Dorian de hoy mirando sus canciones del pasado. Es algo completamente diferente. Es una fotografía del presente, y al mismo tiempo creo que, lejos de ser un disco de transición, es posiblemente el disco más importante que hemos hecho hasta ahora porque, por un lado, se proyecta hacia al pasado pero también marcará muchas cosas del futuro. Así lo vemos nosotros, luego ya vas caminando.

Belly: Yo como oyente creo que también después de muchos años de conciertos, de un formato como pop-rock. Si una de las bandas a las que sigo me ofrece un show totalmente diferente como va a ser el nuestro, que va a incluir tercetos de cuerda, una percusionista…. Osea, como un giro muy distinto a lo que están acostumbrados a ver en la banda, pues a mi me encantaría.
Marc: Queríamos darle a la gente más, sorprender a nuestro publico y darle una vuelta de tuerca a las cosas. Y por eso nos hemos embarcado en la ruinosa y quijotesca empresa de hacer una gira con 14 personas que, sin embargo, va a ser una cosa preciosa. Estamos creando un equipo fantástico alrededor de la gira del 2015, que va a cristalizar en para mi los mejores conciertos de la carrera de la banda. O por lo menos eso parece por los ensayos que estamos haciendo. Es un disco con el que queremos que la gente disfrute, se sorprenda y se abra a nuevas paletas sonoras.


 

Hablamos de un disco de punto y a parte…

Marc: No veo eso radicalmente, no es que a partir de ahora vaya a hacer Dorian discos con cuerdas. Pero, lo que sí veo es que hay dinámicas sonoras, recursos melódicos, de arreglos, de mezclas, de producción de voces, de producción de percusiones… Que van a tener continuidad en el futuro.

¿Cuando surge la idea de hacer un disco de esta categoría?

Marc: Si te digo la verdad, la llevábamos en la cabeza desde el año 2009. Teníamos muy claro, que algún día haríamos un disco como este. Lo que pasa, que en el año 2009 estábamos sacando “La ciudad subterránea”. Todavía teníamos mucho que aprender, que evolucionar y bueno pensamos que ya llegaría el momento de hacer ese punto y aparte.
Al irse aproximando la efeméride del décimo aniversario dijimos ahora o nunca. Estas cosas que necesitamos los humanos de que los números sean redondos, los puntos y aparte… Pues bueno, tocaba ordenar un poco el patio.

¿Cómo fue la grabación del álbum?

Belly: Trabajamos mucho en los temas durante bastante tiempo. Un año prácticamente quedando y dandole vuelta a los temas. Ha sido un disco cuidado con mucho mimo, con mucho detalle. Hemos trabajado muy lentamente, con pasos muy firmes. Yo creo que se nota que llevamos una trayectoria ya, que llevamos unos cuantos años. Ha sido el disco que ha tenido el proceso de creación más tranquilo, porque también te sientes más segura como músico y sabes lo que estas haciendo.
Al mismo tiempo era un formato completamente diferente. Eso sí, a mí por ejemplo me apetecía mucho hacer unos arreglos de cuerda y he disfrutado muchísimo aplicándolos a las canciones de Dorian y colaborando con músicos de esta familia. Trabajando con instrumentos que normalmente no trabajamos.

Marc: Belly ha hecho unos brillantísimos arreglos en este disco, pienso que sin su increíble talento y aportación no habría sido lo mismo. Se lo ha currado, le ha salido todo el arte que lleva dentro.

Belly: Además, es la primera vez que producimos un disco completamente solos con un presupuesto algo más alto desde “10.000 metrópolis”.

Marc: Al contar con Phil Vinall en la producción del disco anterior en Mexico aprendimos muchísimas cosas durante dos meses. Y todo eso lo hemos aplicado en este nuevo álbum. Además, para cerrar un poquito el circulo, las cuerdas y los vientos de este disco los hemos grabado también en Mexico con nuestro equipo de allí, que son fabulosos músicos. El resto lo hemos grabado en tres estudios diferentes de Barcelona. Como decía Belly, de una forma muy artesanal, con la cabeza muy clara y con mucha calma, que creo que es fundamental para grabar este tipo de discos

Belly: Hemos hecho muchas demos, que eso solo se puede hacer con tiempo, reversioneando, reversioneando, probando un arreglo, probando otro, grabando, regrabando. Osea, es un disco en el que cada canción es lo que hemos querido que fuera. Sí que ha habido momentos en los que algunas canciones nos han llevado por un lado o por otro. Pero al final, todos y cada uno de los arreglos, las armonías de voz… Es a lo que hemos llegado después de trabajar mucho y estar seguros.

Marc: En total hemos hecho más de nueve meses de trabajo. Cinco de preparación, que compaginamos con conciertos y fueron bastante duros. Y cuatro de grabación, producción y post-producción. Pero, es lo que decía Belly, hemos tenido tiempo para hacerlo, nadie nos ha puesto una pistola en la cabeza y yo creo que eso se nota mucho en el disco. No hay decisiones tomadas precipitadamente. También, sabíamos que iba a ser un disco importante en la carrera del grupo y queríamos quedarnos muy orgullos de él. Echándole muchas horas, más de las que tiene un reloj a veces. 

¿Cómo surgen las colaboraciones del álbum?

Marc: La colaboración con Santi Balmes. Pues bueno, que decir de ellos, les conocemos desde el jurásico del jurásico. Desde que Dorian todavía hacia maquetas y Love Of Lesbian picaban piedras a diestro y siniestro. Es muy bonito el camino que hemos hecho las dos bandas en estos años. Y, últimamente, nos hemos encontrado en muchas circunstancias juntos. Entre ellas, la fiesta aniversario de MondoSonoro donde cantamos la de “Allí donde solíamos gritar” con ellos.
En esa colaboración de MondoSonoro, nos dimos cuenta de que Santi y yo tenemos dos tesituras de voz que funcionan muy bien, hasta nos sorprendimos. Dijimos, coño qué bonita ha quedado “Allí donde solíamos gritar” para la fiesta de Mondo. Quedó preciosa esa versión.
Entonces decidimos llamar a Santi para que viniera a cantar al disco porque le iba a quedar muy bien “Los amigos que perdí” que tiene algún que otro verso que podía ser de LOL perfectamente. Se acercó y salió como un tiro la colaboración.
Y luego por otro lado, con motivo de ir tanto a Méjico hemos echado muchas raíces y tenemos muchos amigos, entre ellos Marion Sosa. Una cantante que tiene una banda que se llama Love La Femme. Es un proyecto de folk mejicano que está en la onda de Natalia Lafourcade y que se va a lanzar este año. Para nosotros Marion es una cantante muy especial y creímos que era la chica perfecta para cantar en “El Temblor”, que es una canción muy Azteca.

El disco cuenta con dos temas nuevos…

Marc: Sí, “Arrecife” es una canción que teníamos en la recamara desde hace bastante tiempo. Pero, por sus características no terminábamos de encontrar su ubicación en los lanzamientos del grupo y cuando decidimos hacer “10 años y un día” supimos que era su lugar y que seguramente acabaría abriendo el disco, y así es como ha sido. Es una canción que nos emociona muchísimo a todos, que tiene una letra muy redonda, hecha con mucho mimo y con una progresión de cuerdas que compuso Belly fantástica. Es una canción de estas que sale del tirón. En concreto la hice yo, creo que en un día ya la tenía. Lo que pasa que la letra, los arreglos y todo lo demás es un vía crucis que dura muchísimo tiempo.
Y luego, tenemos otra canción que se llama “Ara” que es la primera canción en catalán que editamos, no la que componemos. Para nosotros es como una elegía. Las estrofas hablan de algunos asuntos relacionados con la política que nos preocupan y los estribillos son un canto a la amistad y a la empatía. Creo que es una canción que en directo va a emocionar mucho a todo el mundo porque la vamos a tocar por todas partes. También es un tema que salió muy del tirón, con mucha naturalidad. Cuando las canciones nacen así es porque ya se estaban cocinando dentro de ti desde hace mucho tiempo. No hay que forzar nunca el proceso compositivo pero es que en algunos casos sale así, ¡plas!. Y cuando aparece ese rayo, o pasa el pajarito, hay que agarrarlo, porque seguro que llega algo especial.

¿Y qué ha pasado con “Armas para volar”?

Marc: Ese tema fue un regalo que quisimos hacer a la gente al terminar la gira anterior y decidimos que se quedara ahí para la gente que la estaba escuchando. De hecho, en internet se escucha muchísimo esa canción, está teniendo como una vida propia. Esta canción ya está corriendo por su cuenta, la gente ya se la sabe así que decidimos ir a por otras.

¿Existen himnos en la carrera de Dorian?

Belly: Yo creo que hay dos canciones que han destacado y han significado mucho para mucha gente. Que son “A cualquier otra parte” y “La tormenta de arena”. Quizá, la primera es más de España. Pero, en Latinoamérica somos conocidos por la segunda. “A cualquier otra parte” llegó allí mucho después. Era gracioso, sobre todo al principio, ver que empezábamos a tocarla y la gente no reaccionaba como lo hacen aquí. Y, sin embargo, con la “Tormenta de Arena” todo el mundo la cantaba y se la sabía.

¿Se podría hablar de madurez en este álbum?

Belly: De evolución supongo. Se refleja una evolución sí.

Marc: No habríamos hecho un álbum así con 20 años, creo que has tenido que madurar una serie de discos para conseguirlo. Somos gente que escucha música de todas las épocas, y muchos países distintos, y creo que tarde o temprano acaba permeando a la música que tú haces. Pero claro, con 20 años has vivido tanto y con 30 has vivido tanto otro. Esto es así, forma parte de vivir y de ir caminando en la vida.

Se habla de una puesta en escena a lo grande…

Marc: Al igual que hicimos en “La velocidad del vacío” vamos a inventar una escenografía especial para este disco, para vestir los escenarios con nuestro cosmos particular. Y en cuento al espectáculo en directo vamos a ser un total de nueve personas encima del escenario y unas cuantas más en las sombra haciéndolo posible. Además, nos va a acompañar un terceto de cuerda y vamos a tener percusionista.
Vamos a sacar mandolina, xilófonos electrónicos… El espectáculo va a tener una primera parte muy marcada por “10 años y un día” con cuerdas y un carácter acústico, que no significa apalancado. Hacia la mitad cogerá una rampa hacia arriba que derivará en los Dorian de siempre y acabaremos el en un formato eléctrico. Vamos a plantear a la gente un viaje sonoro por toda la carrera de la banda, van a ser unas noches muy, muy, emotivas.

Por último contadme qué tenéis pensado para el futuro, qué va a pasar después.

Marc: Lo que va a haber después es un descanso porque llevamos 10 años sin parar (risas). Han sido 10 años de muchísimo trabajo, de muchas ilusiones, de mucha carretera y después de esta gira vamos a viajar sin tener objetivos concretos. Un largo viaje por Latinoamérica por placer, para ver la naturaleza, hablar con la gente, pasear, descubrir nuevas músicas y disfrutar de estar en casa, que es algo que no hemos hecho mucho en los últimos años. Dejar que el tiempo fluya. Pero, por supuesto, ya hay canciones por ahí flotando, no nos vamos a estar quietos y vais a tener Dorian para rato, eso te lo digo ya.