Salvaje Oeste (El Genio Equivocado, 19) es la última muesca en el revolver de los zamoranos El Lado Oscuro de la Broca. Una referencia de siete temas con la que el grupo vuelve a llamar la atención, evolucionando la consistencia de su sonido y afilando el mensaje que se esconde tras sus siempre poderosas canciones.

Vuestra última referencia es “Salvaje Oeste” (El Genio Equivocado, 19), un mini-LP que aúna los dos EP’s lanzados anteriormente por separado -“Salvaje” (El Genio Equivocado, 18) y “Oeste” (El Genio Equivocado, 19)- ¿Por qué decidisteis agrupar ambas referencias en un solo disco?
Se trata de un trabajo común en el que no sólo los nombres de los EP´s se complementan, sino también su concepto: la España vaciada. Por tanto, es un proyecto pensando desde sus inicios y que se cierra con un disco. Para nosotros Zamunda (como llamamos nosotros a Zamora) es el Salvaje Oeste.

“Nuestra realidad es la de decenas de amigos que se van para llenar esta zona de olvido”

Precisamente las letras de varias de las nuevas canciones albergan mensajes reivindicativos o rabiosos ¿Diríais que El Lado Oscuro de la Broca es ahora un grupo más comprometido o es sencillamente imposible vivir con los ojos cerrados ante esa realidad que acecha?
La música siempre ha servido para mandar mensajes críticos de forma lúdica. Nosotros estamos comprometidos con lo que nos rodea y sólo nos dedicamos a hablar de lo que conocemos: nuestra realidad, la de decenas de amigos que se van cada año para llenar esta zona de España de olvido.

En este nuevo disco ya ha participado plenamente Diego Gonçalves, la última incorporación del grupo (y la más joven de todas) como tercer guitarrista ¿Está ya plenamente adaptado? ¿Qué ha cambiado en el sonido de El Lado Oscuro de la Broca desde su llegada?
Llevamos algo más de diez años como banda y nos apetecía hacer algo nuevo. Diego ha aportado frescura, conocimiento y un sonido nuevo. Pero no paramos… estamos ya explorando nuevos caminos y él va a jugar una parte decisiva.

Precisamente y en cualquier caso, lo reconocible de vuestro sonido se ha convertido en uno de vuestros principales activos ¿Era ese uno de los objetivos cuando empezasteis con el grupo hace más de una década? Me refiero al hecho de lograr una identidad artística propia…
Está claro que mucha gente ya nos reconoce por el sonido, y eso quiere decir que tenemos una personalidad que nos hace diferentes. Nos parece bien. Sin embargo, nunca hemos sentido la tierra firme bajo nuestros pies, porque lo que nos gusta es seguir probando.

El vinilo de “Salvaje Oeste” (El Genio Equivocado, 19) salió oficialmente el día del Record Store Day ¿Os hizo especial ilusión o fue anecdótico? ¿Seguís creyendo en el formato físico?
Bueno, más bien es algo anecdótico. Para un grupo como nosotros la mayor parte de las ventas se hacen en el cara a cara y con los directos. Preguntaremos a nuestra discográfica si en el Record Store Day petamos el mercado, pero no lo creo (Risas). Creemos en el formato físico, es una manera de rematar con algo de mimo la historia que cuentas.

“Nos sentimos más cómodos en festivales pequeños donde el público va por la música, respeta a las bandas y acude para enriquecerse con nuevas propuestas”.

En “Salvaje Oeste” (El Genio Equivocado, 19) hay sentimiento local y referencias zamoranas ¿Qué significa para vosotros tener un grupo en una ciudad tan pequeña y (tal y como decíamos antes) despoblada como es Zamora?
Para nosotros es una manera de decir “Ey, los de la capital, prestad atención que os vais a cagar”

¿Sois conscientes de que seguramente sois el grupo zamorano que más repercusión ha logrado tener fuera de la ciudad? ¿Qué tal sienta eso?
Nosotros hemos hecho grandes esfuerzos por llevar nuestra música fuera de casa, pero nos gustaría que más grupos de Zamora se oyeran fuera. Aquí hay una escena brutal con mucha calidad y grandes cosas que contar.

Es verdad que hay un buen número de bandas activas en la ciudad ¿Cómo ves esa escena local y por qué crees que hay tantos grupos ejerciendo actualmente en Zamora?
Al ser una ciudad tan pequeña y tan olvidada nos hemos hecho unos expertos en el “Do It Yourself”. Generamos nuestro propio contenido y hemos hecho de la inquietud una forma de entretenimiento. Sólo nos falta salir fuera para demostrarlo. O mejor, que los de fuera vengan aquí para verlo.

Y ampliando miras… ¿En qué lugar creéis que encaja La Broca dentro de la actual escena musical patria? ¿En qué estrato estáis y en cuál os gustaría estar?
Si hablamos de estratos está claro que estamos en el de abajo. Ese formado por gente que forma parte de bandas, que le gusta la música y que compra los discos y acude a los conciertos de los que están arriba de la pirámide. A la industria le interesa que haya gente como nosotros.

Por supuesto que ya habéis tocado en muchos pero… ¿Os gustaría entrar de lleno en el circuito de festivales? Ya sabéis a que me refiero: empezar a ver el nombre del grupo en multitud de eventos veraniegos y exitosos.
El tipo de festivales a los que te refieres son interesantes para las bandas desde el punto de vista económico. Estaría bien, pero nos sentimos más cómodos en festivales pequeños donde el público va por la música, respeta a las bandas y acude para enriquecerse con nuevas propuestas.

Habéis dado algunos conciertos tocando los nuevos temas ¿Qué tal funcionan sobre el escenario y cómo encajan con el repertorio clásico del grupo?
La verdad es que le hemos dado caña para hacer un “show” donde los temas nuevos encajen perfectamente con los antiguos. Siempre disfrutas con los temas más novedosos y la verdad es que la estamos gozando.

Os he visto incontables veces en directo y diría que, sobre las tablas, hay dos versiones del grupo. Y además ambas funcionan y convencen. Una es más ruidosa, sucia, shoegaze y áspera; Y la otra es un poco más depurada, hábil y matizada ¿Qué tipo de espectáculo queréis ofrecer cuando os subís a un escenario?
Pues precisamente tratamos de trasmitir una combinación de ambas. Por un lado está el ruido y la garra del sonido, pero no falto de detalles. Un punto en donde todos los arreglos y detalles se perciban y donde las progresiones enriquezcan las canciones.

Hace poco tuvisteis la oportunidad de tocar vuestro reciente tema “La Golondrina” ante el cuadro de mismo título que inspiró la canción, en un vídeo grabado para este mismo medio ¿Cómo fue esa experiencia? (Nota del autor: el cuadro es una obra pintada en 1960 por Antonio Pedrero, y representa a reconocidos artistas locales de la época)
Siempre nos ha gustado inspirarnos y mezclar otras disciplinas artísticas, en este caso pintura y música. Además se trataba de conectar dos tiempos diferentes, entre la gente de la época que aparece en el cuadro y los actuales habitantes que somos nosotros. Fue una experiencia muy buena, que hicimos con el mayor de los respetos hacia la obra de Antonio Pedrero.