Su propuesta mezcla electrónica, sonidos de los Balcanes, rock, reggae, dancehall o klezmer, es decir “global sound” y con un directo enérgico y contundente. “Give” es su cuarto disco y pueden estar orgullosos de lo conseguido.

Ori Kaplan (saxofón) y Tamir Muskat (batería, programaciones y productor) fundaron Balkan Beat Box en 2003. Ambos nacieron y crecieron en Israel hasta que se trasladaron a Nueva York a principios de los noventa. Allí tocaron y grabaron con bandas de la escena underground como Gogol Bordello, Firewater o Big Lazy. Poco después se sumó el carismático MC Tomer Yosef al proyecto. Su propuesta mezcla electrónica, sonidos de los Balcanes, rock, reggae, dancehall o klezmer, es decir “global sound” y con un directo enérgico y contundente. “Give” es su cuarto disco y pueden estar orgullosos de lo conseguido. “Lo mejor que nos han dicho es que hemos sido capaces de reinventarnos y mantenernos en la vanguardia. Lo peor, que por qué no hemos hecho un disco como el anterior”. Y es que en este nuevo trabajo han experimentado con estilos emergentes como el kwaito o el moombahton, mirando a las pistas de baile. “Somos Dj’s. Exploramos la musica de baile, el global bass, etcétera, así que estamos siempre en cambio constante”. Curiosamente los tres miembros de la banda han sido padres, pero en lugar de acomodarse han sido capaces de darle un nuevo sentido a sus mensajes críticos aunque esperanzadores. “Somos músicos, no hacemos política, pero es algo intrínseco. Crecimos en Israel y no puedes ignorar lo que pasa a tu alrededor. Vivir en Nueva York también nos ayudó a tener una visión general, pero el ser padres te hace más consciente del estropeado mundo que vas a dejar a tus hijos. Vemos injusticias y reaccionamos a ello”.