Balkan Beat Box vuelven a nuestro país. Esta vez, dentro de la gira de presentación de su nuevo disco, “Shout It Out”, pasarán por Barcelona (29 marzo, Apolo), pero también por Madrid (30 marzo, Arena) y Jerez (31 marzo, Primavera Trompetera). Por ello les preguntamos qué tal se les da girar por el mundo.

Como siempre, me gustaría saber qué es lo que más os gusta y lo que menos de girar por el mundo.
Lo que menos nos gusta son las largas esperas. Los duros viajes y echar de menos a nuestros hijos es lo peor de todo. En cuanto a lo mejor, sin duda los conciertos en si mismos. Estar delante de la gente, conocer a algunos después de las actuaciones. También los lugares bonitos que visitamos, las comidas que descubrimos cuando salimos a comer por ahí (si es que tenemos tiempo). Y estar juntos como grupo también es algo que nos gusta. Es el momento de compartir o desechar ideas, de leer, de ver películas, de hablar sobre música, de escuchar producciones en las que hemos estado trabajando, etcétera.

¿Aprendéis idiomas para dirigiros al público en sus lenguas durante los conciertos?
La gente en Francia cree que Tomer Yosef habla francés. Hemos aprendido un poco. Yo, por ejemplo, hablo algo de alemán gracias a los años durante los que estuve viviendo en Vienna. Nos encantaría aprender español. De hecho, diría que conozco como unas cien palabras, lo que ocurre es que no sé nada de gramática. Tendremos que asistir a alguna clase y aprender… es algo que siempre hemos querido hacer.

¿La gente siempre canta y baila en vuestros conciertos o, a veces, os encontráis con gente que solamente mueve un poco la cabeza mientras tocáis?
Ambas cosas. Creo que, en realidad, depende del lugar en el que estemos tocando. A veces les obligamos a cantar y que griten con nosotros.

¿Qué canciones crees que son las favoritas de la gente?
Hermetico, I Trusted U, Part If The Glory, Move It y Shout It Out.

¿Cuáles son vuestras salas favoritas para tocar?
Nos encanta el Webster Hall de Nueva York, el 9:30 Club de Washington DC y Cabaret Savage en París, que es un lugar íntimo, precioso y sudoroso. Y el Bikini Club de Toulouse es fantástico.

¿Recordáis vuestro peor concierto y el mejor?
El peor fue en un festival en Francia. Tomer se cayó del escenario y perdió el sentido en la primera canción frente a diez mil personas. Se rompió algunas costillas y tuvimos que cancelar el resto de la gira. Un día realmente malo. En cuanto a los mejores, te diríamos muchos… la Plaza de la Constitución en Ciudad de México, frente a sesenta mil personas… o conciertos más íntimos en el AB Club de Bruselas o la sala Apolo de Barcelona.

¿Odiáis a los técnicos de sonido de directo?
¡Adoramos a nuestros técnicos! (risas). Son gente realmente cool. Eso sí, en algunas salas tienen a asalariados que siempre están enfadados y eso es una mierda que te acaba afectando.

¿Alguna vez os habéis equivocado al decir el nombre de la ciudad en la que estáis tocando?
¡Por supuesto! Decimos “¡Hello Cleveland!” cada poco tiempo.

¿Cuál ha sido el accidente más estúpido que habéis tenido durante una de vuestras giras?
Al margen de la caída de Tomer… otro mal momento fue cuando la ceniza de un volcán islandés nos obligó a cancelar otra gira. Eso fue realmente triste.

¿Cuáles diríais que son las ciudades más festivas de Europa desde vuestro punto de vista?
Barcelona puede ser muy loca, y Polonia también. Nos encanta Cracovia. Amamos París y Londres fue una locura la última vez que tocamos en el Garage.

Y como siempre para acabar… ¿Cuál es vuestra comida española favorita?
Pues el bacalao crudo o el pulpo cocinado de cualquier forma… Nos encanta.