Gran debut el de estos cuatro mallorquines; eso que vaya por delante. Tras varios años recorriéndose la península con varios EP bajo el brazo, les ha llegado la hora de recoger lo cosechado.

Con las limitaciones que supone
tocar en una isla, tan lejos y a la vez tan cerca de la península, Trestrece
representa la constancia y el trabajo duro de Javier Ruiz para sacar adelante
un proyecto en el que lleva confiando desde hace cinco años y que, poco a poco,
ya va obteniendo sus frutos. “El disco
contiene una gran disparidad de estilos entre las canciones. Todo nos ha
derivado hacia el rock más moderno, como Muse o Foo Fighters. Lo hemos grabado
en muy poquito tiempo, con un presupuesto reducido y para las mezclas decidimos
mandarlo a Ian Love (Rival Schools). En definitiva, es una carta de
presentación para todo el mundo que nos sirve para posicionarnos y darnos a
conocer. Ahora mismo no queremos nada más. De hecho en muchos sitios se puede
descargar el disco gratuitamente”
.
“Una señal”
muestra signos de
inequívoca personalidad, con facilidad para tocar la fibra y empatizar con el
oyente. “La intención de las letras es
hablar de experiencias personales, y uso las canciones como terapia. Contar
vivencias que te hayan marcado para bien o para mal”
. Volviendo al handicap de la distancia, Madrid se convierte en la
“central” de la fábrica de Trestrece, una decisión casi obligada para estar más
cerca de las oportunidades y empaparse de mayor variedad musical. “Organizar giras desde Mallorca es una
ruina. Lo único que puedes hacer es adaptarte a lo que tienes y sacarle
partido. Si no tienes apoyo de gente detrás de ti, es del todo inviable. De ahí
el cambio hacia Madrid, donde monté la banda desde cero”
. A pesar de todo, evidentemente la
tierra es la tierra y no todo son barreras. “Mallorca es un hervidero. El hecho de no tener muchos sitios en los
que tocar hace que las bandas ensayen mucho. Es como un laboratorio de grupos”
.