Dando lustre al pop
Entrevistas / The Go-Betweens

Dando lustre al pop

Enrique Peñas — 16-10-2000
Fotógrafo — Archivo

Habían hecho alguna aparición sobre los escenarios desde 1996, e incluso una pequeña gira de seis semanas el pasado año. En cualquier caso, poco más que promociones en acústico de su recopilatorio "Bellavista Terrace". Así las cosas, pocos podíamos pensar que este 2000 nos iba a deparar el regreso de una de las bandas más significativas de los ochenta. Un poco más, y no sólo hablaríamos del paso de dos décadas, sino de un cambio de milenio. Vuelven, y lo hacen como consecuencia de esa pequeña gira. "Grant y yo nos encontramos de nuevo, como The Go-Betweens, diez años después; vimos que teníamos canciones, que teníamos también un bajista, que encontramos pronto un batería y un estudio... Lo teníamos todo y nos pusimos a grabar". El resultado es "The Friends Of Rachel Worth", diez canciones en las que junto a Forster y McLennan -que suena a bufete norteamericano de abogados, a pesar de ser australianos y músicos- han estado Janet Weiss (Sleater Kinney) -batería-, Adela Pickvance -bajista- y Sam Coombes (Quasi) -teclista-. "Janet se eligió a sí misma: vino un día al estudio, vio que íbamos a grabar y dijo que quería tocar en este disco como fuera; y lo cierto es que es una gran batería. Además, no vino adulándonos ni nada parecido, por lo que la relación ha sido muy normal, muy fluida, hemos trabajado muy a gusto".

"Es bueno que The Go-Betweens no hayamos estado en los noventa"

Doce años de relativo silencio, porque ambos -Forster y McLennan- emprendieron en los noventa sendas carreras en solitario, que nos dejan -por el momento, y repartidos a partes iguales- ocho discos; los más interesantes, los de Grant McLennan con Steve Kilbey (The Church) como Jack Frost. En el camino se quedó Lindy Morrison, antigua batería de Go-Betweens de la que no parecen querer saber nada. "No había ninguna posibilidad de que tocara en este disco, porque por algo se rompió la banda. Hay razones por las que era mejor hacerlo de esta manera, y no hay vuelta atrás". Tampoco contemplan ahora continuar de inmediato con sus proyectos en solitario. "Sólo nos interesa el presente como The Go-Betweens y la gira que haremos en otoño" (en España estarán con Teenage Fanclub). Lo que sí aprecian es su pasado, y es por eso que "The Friends Of Rachel Worth" retoma a un tiempo el momento de "16 Lovers Lane" (su último disco antes de su regreso) y la evolución de sus carreras por separado. "Por una parte, está todo lo que hemos aprendido desde que aparcamos el grupo, y que además las canciones están compuestas durante nuestras etapas en solitario; y por otra está el pasado de Go-Betweens, porque este es un disco que firmamos como The Go-Betweens, y ese es un dato a tener cuenta". De ahí que la mayor influencia sean los propios Go-Betweens -australianos contemporáneos de Microdisney, Nick Cave, The Birthday Party o The Triffids-, y eso sin convertirse -no como otros- en caricaturas de sí mismos. Otra cosa es que "The Friends Of Rachel Worth" esté a la altura de sus predecesores -especialmente "Liberty Belle And The Black Diamond Express" y "16 Lovers Lane"-, y ellos mismos expresan que "al comenzar a grabar sí teníamos cierto miedo de no estar a nuestro nivel, pero eso es algo que hemos experimentado en todos nuestros discos, y creo que es bueno". Esto es lo primero, y -de hecho- sí está por debajo de sus mejores momentos (que son muy buenos, con lo que no conviene dramatizar), a pesar de que "Magic Here", "The Clock" o "He Lives My Life" sí se coloquen entre sus mejores composiciones. Y lo segundo es comprobar hasta qué punto no son demasiados los años de paréntesis; Foster cree que "es bueno que The Go-Betweens no hayamos estado en los noventa, porque eso nos permite sonar ahora clásicos y modernos a la vez". Una década entera en la que son muchas las cosas que han pasado y después de la que uno no sabe sí realmente The Go-Betweens encontrarán ese lugar del que hablábamos al principio, o bien éste habrá sido ocupado por REM, Luna o Belle & Sebastian. Por lo pronto, Forster y McLennan meten en la misma canción ("When She Sang About Angels") a Tom Verlaine y Kurt Cobain. "Lo cierto es que vimos una actuación de Patti Smith, en la que hacía una performance sobre Kurt Cobain, hablando de él. Y ella había salido con Tom Verlaine en los setenta, y además Verlaine y Cobain rimaban muy bien". La nueva ola y el grunge, Television y Nirvana. Los setenta y los noventa. The Go-Betweens en el 2000.

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