“Nuestra generación se viste con siete capas de ironía”
Entrevistas / Chill Mafia

“Nuestra generación se viste con siete capas de ironía”

Reuben Weedianaut — 17-03-2021
Fotógrafo — Gorka Beunza

Chill Mafia es el nombre del momento en el panorama musical de Euskal Herria. Se dieron a conocer mediante el videoclip de “Zure Kebapa” (con la colaboración de sus paisanos, los oi! Tatxers), en el cual sexualizaban el habitual compañero de vuelta a casa tras una noche de pedo.

Sin embargo,  no fue hasta que vio la luz el vídeo de su versión del “Gazte Arruntaren Koplak” de Xabier Lete, que su personal acercamiento a la música (urbana) actual expuso al “colectivo” ante la opinión pública de la hegemonía abertzale y la consiguiente (efímera, como todo viral por naturaleza) polémica.

Con la excusa de la reciente publicación de su primer disco, “Ezorregatik X Berpizkundea” (tienen tres mixtapes anteriores en su haber, Tabako, Pepa Stepa y Young, Gifted & Basque), y el anuncio de las primeras confirmaciones de una gira cuyas fechas no dejan de crecer día a día (bajo estas líneas podéis ver la lista completa), nos ponemos en contacto con el grupo que está en boca de todo el mundo, pero que al parecer nadie ha entendido. A ver si son capaces de hacernos llegar su mensaje.

Para empezar, contadme un poco: ¿Quiénes son y de dónde vienen Chill Mafia? ¿Cúal es vuestro background musical?
Somos una cuadrilla de la periferia de Iruña. Respecto a nuestro background, somos dos personas cantando y unas tres produciendo, pero lo más importante es que detrás tenemos más peña ya sea en diseño gráfico, marketing, grafiti y demás, que es igual de importante que lo musical, en verdad. Nos sentimos más a gusto diciendo que somos una cuadrilla porque parece menos serio. Colectivo suena como más formal, y por más que demos un boom, seguiremos siendo una cuadrilla. Para esta gira seremos Sara Goxua (DJ), Suneo (productor), Tuli Pump (productor) y (nuestros interlocutores vía telefónica) Kiliki Frexko y FlakoFonki (voces, producción).

¿Cuáles son vuestras influencias musicales siendo tantas personas involucradas en la creación?
De todo un poco, hemos tenido mucha referencia en todo esto del sound system. Veníamos escuchando más o menos lo que se escucha por Iruña, mogollón de reggae, mogollón de punk y así, veníamos del punk y todo eso, hasta que llega 2014 y de repente aparecen todos los traperos, Cecilio G, Yung Beef y toda esta gente, eso lo hemos mamado demasiado. Y luego ya, un mes antes de la cuarentena y durante toda ella, también una obsesión compulsiva por el folklore vasco y la música tradicional vasca. Diría que nos basamos mogollón en la tradición vasca. Pero entre las referencias, nuestro padre espiritual es Ben Yart.

Vuestro logo es una reinterpretación grafitera de la clásica tipografía vasca, pero no consigo entender qué representan las formas geométricas de la portada del disco. ¿Quién los ha hecho? ¿Forma parte también de vuestra cuadrilla?
Son obra del Jara. Vino hace poco, le invitamos una semana de liada a la casa del pueblo, y le metimos en la secta. Nos hizo la portada y el logo de Chill Mafia, un puto genio. La portada es el meme de “They Don’t Know”, uno en que sale un chico en una esquina con un pote, en una fiesta, con un dibujo cutre. Es ese meme literal en forma geométrica. Imagínate gente bailando alrededor y el chico diciendo “ellos no saben que el reggaeton es machista”. También era importante como concepto, le rallé mucho al Jara y de hecho lo ha conseguido, que hubiera en medio un cuadrado vacío a lo Oteiza.

A pesar de contar con Erramun Martikorena en el disco, sois un grupo que choca frontalmente con la euskaltasun hegemonikoa que ha imperado durante años en la escena vasca. ¿Qué opináis, por ejemplo, del Auto-Tune y de cómo está visto en Euskal Herria?
Es la hostia. Otra herramienta musical como puede ser el flanger, la distorsión o lo que sea. Una herramienta musical súper guapa que además te da para usar la voz como un instrumento más del beat, le puedes sacar bien de jugo, la puedes explotar mucho más. Es un elemento más que usamos y nos lo pasamos de puta madre usándolo. Hay personas, un Beef o así por ejemplo, que cantando son una mierda, pero que tienen un arte que flipas y les da la herramienta para poder hacer música que suene de puta madre. Ahora aquí no está mal visto, pero hace un año o dos si que estaba bastante criminalizado, creemos, porque aquí siempre se ha llevado mucho el palo del underground y el Auto-Tune lo relacionaban a reggaeton ultra comercial o al trap. Si estaba mal visto era por pura incultura y porque la gente haciendo música en euskera no sabía utilizarlo bien. La gente creía que era para disimular tus desafines, y eso se hace en todos los estudios profesionales. No hay un estudio profesional que no use el Melodyne, lo que pasa es que nosotros lo ponemos a fuego para que suene a robot. Algunos grupos del barrio, que hacen punk y tal, meten Auto-Tune para no desafinar, pero eso pasa desapercibido. Nosotros vamos de frente diciendo: “aquí metemos Auto-Tune a full”. Esa “euskaltasun hegemonikoa” de la que hablas era súper clase media, hermano. El término es “jurrutxintxo”. Esa peña que hace diez años era la más borroka, en realidad pertenecía a una clase media súper jarta. Entre otras cosas porque, en Bilbo igual es diferente, pero aquí en Nafarroa, pasados 30 kilómetros (de Iruña) no puedes estudiar en euskera dependiendo de tu situación económica porque tienes que pagar para ello. Era un paradigma de clase media, aparecen cuatro canis con chándales y les caían mal. Hace diez años los “jurrus” odiaban a Camela. Si eres músico, tu primera obligación es escuchar todo tipo de música.

“Tenemos bastante más que ver con un reggaetonero dominicano, ya no en el tipo de música que hacemos, sino en la forma de ser, que con muchos grupos vascos”

¿Qué pensáis sobre la endogamia musical en la escena vasca?
No se puede pegar la escena toda su puta vida mirándose el ombligo, y más aún también porque, eso de “escena vasca”, hostia. Hay como una idea de que tú tienes que ver con los grupos que cantan en tu mismo idioma, y qué quieres que te diga, tenemos bastante más que ver con un reggaetonero dominicano, ya no en el tipo de música que hacemos, sino en la forma de ser, que con muchos grupos vascos.

¿Creeis que en Iparralde está más normalizado eso de mirar hacia fuera?
Ziberua sí que fue bastante referente cultural, las guitarras eléctricas entraron a Euskal Herria por Iparralde. También igual por la cercanía hacia Francia y París, por toda la gente que tuvo que migrar para arriba… Pero es un poco raro, porque son lugares mucho más aislados, pero que tienen el triple de apertura musical que Iruña.

¿Veis un cierto prejuicio o elitismo en todos estos sentidos de los que estamos hablando, ya sea en lo meramente musical o en lo que a la imagen se refiere?
Antes creíamos que sí que había, pero es que ya ves, en dos semanas estábamos en el mainstream vasco de una. Es fácil decir que la escena vasca tiene mucho prejuicio pero, siendo honestos, nosotros hemos podido comprobar que no era para tanto. Porque el público vasco nos ha acogido de puta madre. Igual lo habría en las generaciones anteriores, pero ya los oyentes tienen la misma edad que nosotros y llevarán las mismas pintas que nosotros.

¿Qué aporta Chill Mafia que no estuvieran aportando grupos como Gorpuzkingz o Ttun Ttun Brigade?
Es que Gorpuzkingz lo asemejamos a lo que podría ser Lory Money en España. Lo que aporta Gorpuzkingz es meterle en el oído a la gente vasca esos sonidos de trap, esas formas de hablar, de entrar… que está abriendo paso a grupos que están haciendo esta música en serio, no como meme. Lo que estamos aportando nosotros es que podemos hacer canciones para llorar. Gorpuzkingz eran una movida para que lo pases de puta madre y a Ttun Ttun Brigade les comemos toda la polla, nos encantan, pero es otro rollo. Ojo, que fue súper necesario Gorpuzkingz para que luego la gente pudiera aceptarnos a nosotros de forma natural. Si no, hubiera sido demasiado contraste. Lo mismo pasó en el trap español, aparece primero Lory Money, luego apareció el Dudu, se empezó a viralizar el trap en España, y a partir de ahí llegaron Pxxr Gvng y demás. Lo mismo nos pasó a nosotros, es algo generacional. Nuestra generación se viste con siete capas de ironía.

“El que lo entienda como una parodia es que está muy fuera de la realidad”

Habladme de esa generación, de grupos como J Martina o Kai Nakai.
Lo que hemos escuchado de J Martina y hemos visto en directos suyos, es que parece que están medio muertas, no hay ninguna gracia en su música que no sea el Auto-Tune. La base súper simple, las chavalas cantando cosas súper básicas… J Martina se nos hace, con todo el respeto, aburrido, y Kai Nakai, súper artificial. J Martina hacen folklore, nosotros hacemos música tradicional, que es muy diferente, porque la tradición se va moviendo.

¿Vuestras letras qué son, reflejo de la realidad o parodia de la misma?
Reflejo. El que crea que es una parodia, que pase por cualquier barrio obrero. Cuando tú coges y hablas de que te han parado unos munipas buscando armas, drogas o porros, y sólo te han encontrado un Bio-Solán, eso es la puta realidad. Eso es que te van a parar porque tienes veinte años, y con cincuenta años no te pasa, y no te chulean tanto. El que lo entienda como una parodia es que está muy fuera de la realidad. Hay muchas personas que nos comparaban con Gorpuzkingz. Si te crees que tenemos algún tipo de relación con Gorpuzkingz que no sea sonidos trap de vez en cuando, es que estás muy fuera. No has entendido nada. Tampoco estamos diciendo cosas muy jartas, no es que nos pongamos a hablar de “le he pegado cuatro tiros a ese munipa”, no. Estamos hablando de cosas súper sencillas que le pasan a cualquiera de nuestra generación, hermano. Es que somos más costumbristas que la hostia.

Os leí en Twitter que con los 15000 pavos de Kai Nakai montaríais La Vendicion Records euskaldun. ¿Os planteáis la cuadrilla Chill Mafia como algo análogo en Euskal Herria?
Ummm… No adelantamos, pero, no ya La Vendicion euskaldun, porque están muy dedicados a un género en concreto y en Euskal Herria no podemos hacer eso; porque somos ciudades muy pequeñas, quitando Bilbo, y la gracia es que tu ves aquí al más skin o al más punki y luego te escucha una canción de rap. Pero sí que siento que ahora mismo están saliendo un montón de grupos de chavales, y ya por fliparnos, siento ahora mismo que Nafarroa estamos en la vanguardia de toda Euskal Herria musicalmente, y si no lo articulamos nosotros, lo va a hacer un señor viejo hijo de puta. Tenemos que ser nosotros quienes lo articulen y digan: esto somos y competimos cara a cara con esa peña.

FECHAS DE LA GIRA
27 de marzo @ Dabadaba (Donostia)
16 de abril @ Jimmy Jazz (Gasteiz)
17 de abril @ TOPIC (Tolosa)
24 de abril @ Katakrak (Iruña)
7 de mayo @ TBA (Bilbo)
8 de mayo @ Kartzela Zaharra (Bergara)
23 de mayo @ Aiaraldea Ekintzen Faktoria (Laudio)
4 de junio @ TBA (Iruña)

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