Una glacial ventisca de verano interrumpe de sopetón la perfecta comunión que parecían llevar Morfeo y esa deliciosa hamaca,tu hamaca. Un bostezo por aquí, un ceño fruncido por allá,unos agotadores estiramientos musculares para acompañar, y un guloso trago a esa cervecita cuyos cubitos de hielo rezuman vaho islandés han bastado: tu siesta se ha ido al garete. Ahora lamentas haber vendido tu colección de discos de los Beach Boys y los Byrds para poder comprarte el último álbum de Prodigy, un tinte para el pelo y tres cajas de Biomanán: Para recrear el ambiente de Hawai, Bali o Las Barbados en el terrado de tu casa, las canciones de los pájaros o los chicos de la playa te venían de perlas. ¡Maldición! Ya ni tan siquiera quieres conciliar el sueño; lo único que deseas en este momento es hacerle creer al maldito Sol que los 20 metros cuadrados de tu azotea merecen el mismo respeto que el islote de Ronaldo. Tranquilo: “Songs From Northern Britain” es tu salvación (y olvídate de High Llamas: hemos quedado en que no querías volver a roncar). Raymond McGinley, voz parlante de Teenage Fanclub, nos explica los detalles:Básicamente, el disco vuelve a estar producido por David Bianco,el mismo productor de Grand Prix. Nos gustó lo que hizo en nuestro anterior disco y lo que hizo con Frank Black, por lo que decidimos volver a llamarle. David nos propuso ir a grabar a Los Ángeles ya que él es de allí, pero al final lo grabamos entre Surrey y Londres. Las mezclas las hicimos con George Shilling en Londres. Lo cierto es que hemos invertido casi un año y medio para completar el disco.Vamos Ray, déjate de cháchara y ves al grano. Aunque suene a tópico, hemos quedado muy satisfechos con el resultado final.Con Grand Prix decidimos grabar muy deprisa y sin apenas ayuda instrumental; ya sabes, es un álbum muy directo, muy simple. En SongsFrom Northern Britain hay muchos más arreglos, más protagonismo orquestal (de hecho, los arreglos de cuerda han sido grabados en los míticos Abbey Road Studios) ya que quisimos trabajar más tiempo en la composición y en la instrumentación. Creo que esta es la mayor diferencia entre el Songs… y Grand Prix. Sí, pero te olvidas de algo, Raymond: para “Songs From Northern”… habéis guardado a Alex Chilton y Neil Youngen el trastero y habéis repescado a The Byrds y Beach Boys. De ahí que el disco, a mi parecer el mejor desde “Bandwagonesque”, y sin necesitar del exacerbado eidetismo que padecen Ian Wharton o el señor Broadhurst, nos dibuje casi fotográficamente un día en las playas de California; David Hasselhoff incluido. Aunque, eso sí,provisto de una desazón melancólica no apta para románticos de Agosto por la tarde. ¿De veras lo crees? Hum, bien, me gusta que me digas eso. La mayor parte de las canciones que he compuesto yo, las he compuesto solo en mi casa con mi guitarra, y es cierto que en momentos puede parecer un disco algo triste. De todos modos, te puedo asegurar que en ningún momento planteamos o nos dijimos a nosotros mismos cómo tenía que sonar el disco.

Triste pero alegre, festivo pero amargado, cálido pero calculador.Para qué mentir: “Songs From Northern Britain” es un gran disco. Lo mejor que ha dado el pop inglés en lo que va de año junto al monumental “Ok Computer”, de los resucitados Radiohead.Escueto en su oratoria, Raymond McGinley transpira temple escocés en cada una de sus cortas pero locuaces digresiones. Nada que ver con la verborrea cervecera de Liam Gallagher, el patetismo afectado de Martin Rossiter,la desgana promocional de Damon Albarn o la gilipollez circense del petardo de Menswear (no me hagan recordar su nombre: Teenage Fanclub no lo merecen).Pese a todo, hay tiempo para alguna que otra licencia con coartada irónica.Por ejemplo, el título: Ah, bien, el título es una pequeña broma. Con anterioridad, a Escocia se la denominaba Northern Britain y nos hacía un poco de gracia, así que decidimos poner ese título. Pero también es una referencia al Brit-popy el sentimiento casi nacionalista que le han dado a todo ello. Se trata de una pequeña broma. Sí, broma, pero con mala uva.No hay para menos. Venga, vayan a su habitación y busquen números atrasados del Melody Maker o del NME. A buen seguro que encontrarán más portadas del espantapájaros de Menswear, los horripilantes Mansun o los inoperantes Bis que de Teenage Fanclub. Los cazarecompensas del hit-single no perdonan. No, para nada. En ningún momento nos hemos sentido presionados por la revitalización de la escena musical inglesa. Hay muchas bandas que graban un buen single y se creen que ya está todo hecho. Tiempo después la prensa les maltrata y acaban desapareciendo. Teenage Fanclub lleva mucho tiempo tocando y grabando discos para sentirse presionado por nuevos grupos. No nos obsesionamos buscando el single perfecto. Afrontar el tema de la prensa inglesa es siempre peliagudo. Aún recordamos con sorpresa cómo las primeras críticas lanzadas sobre “Catholic Education” y “Bandwagonesque”, primer y segundo largos de la formación, acudían con demasiada frecuencia al caquético e inane término revivalista para desprestigiara una banda que por aquel entonces no interesaba. Enmendado el error (tuvimos que esperar a “Thirteen”, y de rebote), los periódicos susodichos han preñado las portadas de los últimos años con el rostro de los cirujanos del revival más torpe y descarado.¿Frustrante o irritante?… Cuando empezamos, la gente nos acusaba de hacer una música revivalista; decían que era una música del pasado que no sorprendía y que no tenía ningún interés. Ahora, la mayoría de los grupos roban la música del pasado y no se les critica por ello. De hecho, nosotros nunca hemos robado nada a nadie: hemos escrito nuestras canciones desde un punto de vista personal pero nunca hemos llegado a copiar ni a robar música hecha por otros. Así que es algo divertido; no estamos frustrados ni aburridos por ello. Al contrario: es gracioso.

Aunque la conversación siga fluyendo sobre sus gustos actuales(Gorky´s Zygotic Mincy, Super Furry Animals, Yo La Tengo, Orbital…),su próxima visita peninsular (creo que estaremos en España en Octubre o Noviembre) o su opinión acerca de la banda -TelstarPonies- de su ex-compañero Brendan O´Hare (No te puedo hablar mucho de su disco. Lo que he escuchado no me ha entusiasmado porque es un tipo de música que no me atrae; aun así, Brendan es un tipo con mucho talento), es tiempo de volver al sofoco estival.Así que vamos; acomódate, sírvete tu octava cerveza del día, ajústate el bañador, rebáñate en crema solar, introduce “Songs From Northern Britain” en tu reproductor de Cd y acaba de una vez por todas con ese hijo de puta al que algunos llaman Lorenzo. “Songs From Northern Britain” está publicado por Sony Music.