A muchos sorprenderá encontrarse con un nuevo disco de BB Sin Sed, tras varias décadas de no hacerlo. Pero la cosa tiene sentido para los que presenciamos los conciertos de reunión, aparentemente puntuales, del grupo que, cual Guadiana, ha ido apareciendo y desapareciendo en los últimos meses. “La dirección que no tomo”, producido por Mike Mariconda y Marc Tena, es ese nuevo disco, quinto de su carrera, y la razón de que nos lancemos a soltarle una batería de preguntas a Xavier Vendrell, su cantante. Aprovechamos también para estrenar su nuevo videoclip, que pone imágenes a la canción “Estatua de sal”.

En primer lugar, ¿cuál es la dirección que no va a tomar BB Sin Sed?
La de pretender que hagamos la continuación de “Casa Doce”, nuestro tercer disco, un disco bastante poético y melódico grabado en 1992.

¿Qué lleva a que sea precisamente este momento y no otro el de vuestra vuelta discográfica?
Empezamos hace unos tres años como una pequeña broma y rápidamente pasamos a tocar en el Rocksound con las entradas agotadas Apolo 2, Xiriapop, el Pedreguer, Sant Pau d´Ordal y Sabadell, hasta que paramos para componer nuevos temas, si no, no tenía ningún sentido.

Detecto en los dos primeros temas del disco cierta continuidad, y luego algo más disruptivo respecto a vuestros anteriores discos ¿estáis de acuerdo?
Creo que los temas del disco se podrían agrupar de dos en dos y hacer cinco singles perfectos, cara A y cara B. Hay un par de temas más clásicos, muy BB sin Sed: “Estatua de sal” y “El amor nos disuelve”. En los demás hemos intentado quitarnos el corsé.

“Cruz, clavos y gasolina” es casi rock urbano. ¿Era lo que pretendíais para empezar? ¿Un golpe encima de la mesa?
Tú lo has dicho: es una carta de intenciones 20 años después. Yo lo veo un cruce de Stooges, Lime Spiders y “Sufragette City” de Bowie: un buen pelotazo.

Escogéis como single “Estatua de Sal”. Quizá es el tema más BB Sin Sed de todo el lote, la canción que mejor hubiera encajado en vuestros otros discos. ¿Es premeditado? ¿Es un intento de que el oyente piense que lo recogéis donde lo dejasteis?
Totalmente premeditado, es un guiño a nuestros seguidores más acérrimos.

“Tarot de amor mestizo” es una de mis canciones favoritas del lote. Me gusta esa actitud chulesca, un poco Burning si me permitís. Háblame de esa canción un poco.
Será el segundo single del disco. Bueno, es una apología del consumo de drogas. Es bastante literaria, un pequeño cuento.

En “Elige Vida o Muerte” optáis por la canción en que la melodía prácticamente no existe y se pasa a hacer una lista de elementos. ¿Qué inspira esa lista? No acabo de detectar si son elementos positivos, negativos o contradictorios, como vida y muerte.
Es una pequeña reflexión en voz alta del mundo absurdo en el que vivimos, con todas sus contradicciones, y un pequeño guiño a Trainspotting incluido.

Explícame eso de que “el pasado es veneno que mata lento”.
Bueno, no hay que mirar demasiado atrás; el pasado, pasado está. Si te dejas atrapar por los recuerdos, ya estás un poco muerto.

Siempre habéis tenido una imagen gráfica muy reconocible. Dándole importancia a las portadas ¿qué hay de la portada de este disco?
Es una reinterpretación del episodio de la Odisea en que Ulisses se hace atar al mástil de su barco y taparse los oídos para no sucumbir a los cantos de las sirenas y dejarse llevar: la dirección que no tomo.

¿Planes de presentación?
La idea es dar dos conciertos de presentación en febrero, uno en Barcelona y otro en Madrid, aunque aún no hemos cerrado fechas.