“No estar o estar callado en las redes sociales hoy en día me parece un acto revolucionario”
Entrevistas / Bflecha

“No estar o estar callado en las redes sociales hoy en día me parece un acto revolucionario”

Fernando Fuentes — 03-08-2021
Fotógrafo — Archivo

Tras cuatro años de trabajo lento, seguro y constante, la diseñadora sonora BFlecha acaba de publicar su esperado tercer álbum. Se titula “ExNovo” (Arkestra Discos, 21) y en él refuerza su neo-r&b deconstruido de vanguardia con la ayuda de Mwëslee. Un equilibrio perfecto entre pop y electrónica experimental, con potente ascendente urbano.

Que entre las fechas de publicación de tus álbumes “βeta” (13), “Kwalia” (17) y este nuevo “ExNovo” (21) hayan pasado siempre cuatro años respectivamente, ¿es casualidad o es algo premeditado?
También me di cuenta de ese detalle, pero no es premeditado. Un álbum como este es mucho trabajo, música, letras, unificar el sonido de los temas, etcétera. Todo eso lleva tiempo. Me gusta dejar las canciones reposar y volverlas a retomar después. El tiempo me da esa distancia que me ayuda a tomar decisiones sobre qué cosas tienen sentido y cuáles no.

A este respecto, ¿sigue procurándote más beneficios que perjuicios, trabajar lento, seguro y constante?
Es verdad que requiere mucho trabajo, pero me compensa porque me hace estar bien conmigo misma, porque siento que aporta algo. También depende de la vida de cada uno, yo hasta ahora no me dediqué exclusivamente a la música y al tener que hacer otras cosas para vivir pues no le puedes dedicar todo el tiempo que te gustaría. En el plano económico puede ser muy complicado para un artista autogestionado tal y como funcionan las cosas ahora, pero no creo que sea imposible. El problema es que la estructura en la que estamos ahora nos hace estar compitiendo entre todos, nos cuesta confiar en los demás y cada uno va a lo suyo. En mi opinión tenemos que volver a crear espacios de confianza, de apoyo, y también crear una conciencia en el público. Saber que si queremos tener otro tipo de entorno más sostenible para la música tenemos que juntarnos y ver cómo proteger estos lugares. Creo que también es interesante la idea de interdependencia de la que habla Mat Dryhurst, crear comunidades de gente de diferentes disciplinas, que se apoyan mutuamente entre ellos y dependen de ellos mismos para sobrevivir.

Ante de seguir, es casi imposible no referirnos a cómo la pandemia ha afectado, o no, a todo el proceso compositivo de este disco, ¿Hay de ello y de sus consecuencias globales en sus entretelas? ¿Es generar esa armonía –tan lograda, especial y necesaria– entre los temas compuestos para formar parte de “ExNovo” lo que más tiempo te ha ocupado?
“ExNovo” es a.C (antes del Coronavirus), aunque creo que muchas de las ideas que aparecen reflejadas cobran sentido con la pandemia, porque habla del contexto en el que estábamos antes como sociedad y se plantea muchas cuestiones sobre cómo eso no está funcionando y de alguna manera hay que parar y salir de esta inercia para encontrar otras maneras.

“Hay que hackear el algoritmo”

Los doce temas de “ExNovo”, como ya sucedió en tus discos anteriores, funcionan como una unidad, ¿tu trabajo tiene que detentar siempre un concepto, que le procure sentido, detrás?¿Y los álbumes entre sí también funciona como “uno solo” en evolución?
Sí que creo que refleja bien la evolución entre los discos, refleja el momento que vives, cómo estás psicológicamente, lo que te preocupa. Me interesa mucho la forma. Pero para mí también es importante el contenido, ya que este le puede dar mucho más sentido y valor a la estética del disco. Tampoco es que quiera contar una historia o un concepto en general sino más bien dejar unas sensaciones, unas preguntas y que luego cada uno busque sus propias respuestas.

En este “ExNovo” creo que, como ya pasó en el tránsito de “Beta” a “Kwalia”, has reforzar tanto tu sonido, como lo vocal. Y lo has hecho estirando tus propios límites, probando técnicas nuevas, etcétera. ¿Estamos, pues, ante la mejor versión global de Bflecha?
En “ExNovo” sí se aprecia una evolución respecto a las voces, un aprendizaje, ahora la veo más en su sitio, mejor colocada. En los primeros discos no era tan consciente de los diferentes tipos de voces, ni de la importancia de cantar en el registro adecuado y eso lo he aprendido a lo largo de los años. También la música se ha adaptado más a las voces, dejándole más espacio y creando un diálogo más fluido.

Lo que sí es una evidencia es que en “ExNovo” es donde Bflecha suena más a Bflecha…
A todos tus hijos los quieres igual, no puedes elegir uno (Risas). Es una versión con más experiencia, más cómoda pero tampoco creo que sea necesariamente mejor. En los primeros discos se aprecia también la inocencia y la frescura del principio y eso también me parece interesante.

También te has acercado de nuevo a la música tradicional de tu tierra natal, pero desde un diseño sonoro impoluto y ultra-pulido que, sin duda, ha tomado mucho, o todo, el protagonismo en este nuevo disco, ¿en ese raro equilibrio está la gracia?
En “Kwalia”, por ejemplo, en “Chuang Tzu”, ya había guiños respecto a la música de Galicia, el outro estaba inspirado en las cantareiras y los ritmos eran atresillados. Para “ExNovo” decidimos trabajar las gaitas como un sintetizador, porque en realidad son osciladores de onda, y Mwëslee ya tenía experiencia trabajando con ellas ya que las incorporo en su EP “Eurocarne” (10) de manera muy natural. Pienso que le dan un toque humano y espiritual a lo electrónico, y de la manera en que trabajamos con ellas pudimos conseguir que sonasen muy diferentes de como suelen presentarse normalmente. Además de las gaitas, en este disco hay desde un pandeiro, una caracola, palos, piedras del Monte Galleiro hasta toda una orquesta de instrumentos de proximidad.

Huelga decir que escuchando los temas de este nuevo trabajo se desprende que sigues empeñada en conseguir el equilibrio perfecto entre pop y electrónica instrumental.
Ambas cosas están dentro de mi bagaje musical a partes iguales, así que supongo que es lógico que se refleje en mi trabajo.

Tras darle algunas vueltas y conociendo bien tu trabajo desde sus comienzos, creo que la mejor forma de definir tu música, así en grandes líneas, es pop de vanguardia…
No lo sé. Lo que creo es que la vanguardia en la música va a tener cada vez más relación con el modus operandi, de cómo se hacen las cosas, de dónde vienen, etcétera. Además de la parte estilística o el fondo.

Lo de definir lo tuyo como r&b deconstruido también me parece adecuado, aunque creo que podemos hablar de que, como siempre, te manejas con destreza dream-pop, slow-beat, downtempo, etcétera. ¿Todo suma si está bien usado y, sobre todo, se le añade algo que lo haga diferente, nuevo…?
Eso os lo dejo a los periodistas musicales [risas].

La vertiente experimental de tu sonido sigue siendo parte fundamental del mismo, ¿hasta imprescindible? ¿Es una obligación para ti reinventar cada día tu propio futuro sonoro?
En mi música le doy mucha importancia tanto a la forma como a las ideas, y en la forma sí que pienso que tiene que haber una evolución respecto a mis anteriores trabajos, porque las ideas son el hilo conductor que se mantiene a lo largo de todos los discos.

Tu voz suena más que nunca como una textura más, como un instrumento al servicio de un lenguaje inventado… ¿Sigues trabajando mucho en dicha área? ¿Qué opinas del vocoder?
En la voz sí que hubo una evolución, como te comentaba antes. Respecto al vocoder, tanto como el autotune, son herramientas muy creativas para trabajar con ellas. Yo el autotune lo uso puntualmente como efecto a lo largo del disco, por ejemplo en “Skyline” quería reforzar la sensación de que una inteligencia artificial te estuviese hablando…

Empezaste hace diez años con Arkestra Discos y, ahora que ya eres un referente a nivel nacional, sigues fiel a ti misma respecto a ellos. ¿Por qué? ¿Qué valores y motivaciones te siguen uniendo a este colectivo como desde el primer día? ¿Será así hasta el final, nunca más en multinacionales? ¿Ninguna te ha lanzado el anzuelo?
Antes de sacar mis primeras referencias en Arkestra estuve en una multinacional y la manera en que funcionaban las cosas me quitaron las ganas de hacer música. Haber creado el sello junto con Mwëslee me hizo volver a motivarme, crear nuestro propio espacio, usar nuestros propios recursos e ir a nuestro ritmo y decidir cómo y cuándo hacer las cosas. Compartir esa plataforma con otros artistas, con otras voces, es de las cosas que más orgullosa estoy.

“Estuve en una multinacional y la manera en que funcionaban las cosas me quitaron las ganas de hacer música”

Hablando de Arkestra, ¿de qué salud goza el sello y colectivo en la actualidad? ¿Qué te parece el trabajo del ex-Arkestra Alizzz para C.Tangana, entre otros?
Pues acabamos de sacar un disco que creo que es muy importante, porque se hace preguntas sobre nuestra realidad, reflexiona sobre cómo estar en el mundo de otra manera. Pienso que un sello que se arriesga a sacar un disco así goza de una buena salud. Es verdad que no somos un sello que está sacando muchísimas referencias cada año porque es pequeño y no creemos en la vorágine del sistema de estar produciendo todo el rato para cumplir expectativas. Como te decía antes, los tiempos dependen de los contextos de cada uno, pero sí lo que creo que está bien es que nosotros marcamos nuestro ritmo. Respecto a la segunda pregunta, pues no te puedo decir porque me pasé los dos últimos años alejada de las redes, muy concentrada en terminar mi disco, leyendo, viendo películas y escuchando casi exclusivamente a Brandy y Jon Hassell.

En este “ExNovo”, y como ya sucedió en tus álbumes anteriores, has intentado ir más allá de tus propios horizontes conocidos. ¿En esa eterna e infinita búsqueda está el secreto de tu singularidad, atractivo y, por ende, éxito?
Creo que está bien ir a lugares desconocidos, probar cosas nuevas, ir a sitios den los que nunca estuviste antes, pero sin olvidarte de dónde vienes y quién eres.

Sigues combinando lo orgánico con lo digital de una manera tan natural y desprejuiciada que llama la atención. ¿Es el signo de los tiempos? Lo extraño sería lo contrario, ¿verdad?
En la idea general del disco hay una intención de unificar lo vivo y lo tecnológico, como fusionar las texturas electrónicas con instrumentos de nuestras raíces, e investigar nuevas sonoridades en esos instrumentos. Apostando por una tecnología que respirase al ritmo de la biosfera. En nuestro día a día somos nosotros los que nos adaptamos a la tecnología, y esto nos convierte en autómatas, nos cosifica. Me parece interesante reflexionar cómo podríamos reapropiarnos de ella, cómo hacer sistemas más libres que podamos modificar y cambiar para ponerlo a disposición de “nosotros”, desde los humanos a los organismos vivos de la tierra, los hábitats, etcétera.

De nuevo eres fiel a la coproducción de tu buen amigo, socio y maestro Mwëslee. Él también tiene la buena manía de crecer, evolucionar para ofrecer cosas nuevas en cada lanzamiento… ¿Qué es lo que te aporta en esta ocasión?
Para mí es una gran suerte poder contar con Mwëslee, una persona que admiro mucho tanto personal como musicalmente. Trabajar con él siempre es un aprendizaje, y además no encontrarás una persona más motivada o que dé tanto por el proyecto. Para mí es importante tener a alguien con el que poder compartir ideas, que aporte diferentes puntos de vista. Fue muy interesante compartir la producción del disco, intercambiando ideas y trabajar juntos en como unificar los sonidos en un todo.

También en los temas de “ExNovo” nos encontramos con gente como Judah GT –en “Skyline”–, Monkey’s Cymbal que participa en “Máscara” y “Blázares” o Lost Twin que aparece en “Enantiómeros”. ¿Por qué precisamente ellos?
En general todos son gente a la que admiro, me flipan sus trabajos y lo mejor es que son colegas. Con Judah venimos trabajando juntos desde hace mucho tiempo, desde el tema de “H2o” que hicimos en el 2015, también estaba en “Kwalia” o en otros proyectos como el disco de Arufe … Con Monkey’s Cymbal había trabajado en algunos de mis temas en el apartado técnico y él ya había sacado su trabajo “Coupé Clube” en Arkestra. A Lost Twin lo conozco desde hace muchos años y habíamos hablado de colaborar, pero ahora finalmente hemos tenido la oportunidad de llevarlo adelante.

Por cierto, en “Enantiómeros” cantas en gallego, a través de un texto inédito del poeta Xavier Queipo. ¿Era algo que tenía que llegar? ¿Feliz con el resultado? ¿Repetirás?
Sí, me gusta mucho la poesía de Xavier y cuando leí ese texto lo sentí como mío al momento, empecé a improvisar con la demo que me había pasado Lost Twin y me salieron todas las melodías en una tarde. La verdad es que el gallego es una lengua a la que le han dado palos por todos los lados. Antes la gente se avergonzaba de hablarlo, pero me alegro de que eso ahora está cambiando, me flipa cuando veo gente joven que lo habla de verdad. Espero repetir. Para mí representa la lengua de la familia, me recuerda a mi abuela, que era la que me hablaba en él. Me gusta mucho cuando tiene acento fuerte, con mucha expresión y tengo que decir que es mucho más musical y poético, es como si se fusionase mejor con la música.

¿Por qué escogiste “Blázares” como primer single de adelanto?
Para mí era el tema más arriesgado y representaba mejor la intención general del disco. Podría haber sacado “Potentia” por ejemplo, que es más hit, pero me pareció una declaración de intenciones salir con algo más introspectivo.

Su chulísimo video, en colaboración con el desarrollador de videojuegos Joost Eggermont y la voz del artista Julián Mayorga recitando un fragmento del centenario “Mito de Gualchován”, es alucinante… ¿Cómo surgió esta idea? ¿Sigues siendo una gran fan de las maquinitas?
La idea me surgió en la pandemia, viendo un documental del Canal Arte sobre como los fondos buitre especulan en bolsa con el agua. Durante el confinamiento se hablaba mucho del Apocalipsis y pensé “molaría hacer un Apocalipsis inverso, que en lugar del fin de la tierra fuese el final de los fondos buitre, la bolsa, las grandes empresas y en contraposición acabase todo en una explosión de naturaleza, de lo vivo, donde ganasen por fin los que siempre pierden”… Sería la destrucción de BlackRock, que es lo que representa la roca negra que aparece en el video. Entre Diego y yo escribimos un guion más detallado que enviamos a Joost. Cuando le comenté la idea le encantó y en dos meses de trabajo sin parar tuvimos las animaciones y el montaje. El fragmento de la creación del Mito de los Kogui lo conocí cuando estuve en Colombia para Sónar Bogotá, y curiosamente fue cuando coincidí con Julián por primera vez. Le propuse hacerlo porque él está muy sensibilizado con la lucha de los pueblos indígenas y tengo que decir que su narración quedó muy bien con las imágenes. Llevamos muchas décadas viendo demasiadas películas y series de distopías y, al final, nuestro presente es el resultado de esas ficciones, ahora más que nunca hace falta volver a soñar con utopías.

Mójate Belén, ¿Cuáles son tus temas favoritos del disco y por qué?
Mis canciones favoritas, quizás, son “Blázares”, porque es una canción libre, que no está atada a la estructura de estrofa, estribillo, etcétera. Me gusta mucho la letra de “Pantalla Total” porque refleja la realidad de las redes sociales y “Zaï” es un homenaje a la tierra, a la vida, a los ecosistemas, pero sobre todo es una defensa de nuestra casa.

Por cierto, si yo te digo retromanía y poptimismo, ¿qué me contestas?
En este disco intento escapar de la nostalgia, hay presente y utopía en el horizonte, aunque no lleguemos, pero como motivación para seguir, para hacernos preguntas, para desconfiar de lo que entendemos por “normal”.

“No estar -o estar callado- en las redes sociales hoy en día me parece un acto revolucionario”

¿Qué nos recomiendas para escapar de la dictadura del algoritmo a la que estamos siendo sometidos, y cada día más sin apenas darnos cuenta?
Hackear el algoritmo, usar las redes de otra manera, hacer periodos de desconexión, para volver con la mente más clara. No estar o estar callado en las redes hoy en día me parece un acto revolucionario, eso permitiría que el que nunca está aparezca también. A la hora de sacar el disco tuvimos esto en cuenta, hicimos la web www.exnovo.world para reunir ahí los contenidos y dar un contexto a todo. En las redes sociales todo está fuera de contexto, todo está mezclado, y sin un contexto las cosas pierden su intención y su fuerza. Creo que fue interesante crear ese espacio, un sitio donde puedes pararte simplemente a escuchar una canción sin interrupciones.

¿Sigues queriendo que tu música perdure en el tiempo? ¿O es mejor que lo haga en la memoría de aquellos que la supieron, saben y sabrán entender y valorar?
Intento no tener expectativas, no preocuparme por todo lo que no dependa de mí. La música es un lenguaje en sí mismo que tiene mucha fuerza, hay que confiar en eso.

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