Segundo disco de los
daneses Elephants tras las buenas críticas recibidas por su álbum debut y la
gigantesca gira mundial posterior. Power-pop de manifiestas reminiscencias
setenteras: buenas melodías, coros muy cuidados y arreglos e instrumentos con
un punto extravagante. Si bien en su primer largo el sonido, a pesar de
resultar elegante y de estar muy trabajado, el grupo tenía un claro aire
ligero, alegre y desenfadado, en esta segunda entrega han avanzado hacia
terrenos más profundos y reflexivos. Esta evolución viene marcada por un suceso
trágico: la repentina muerte del bajista del grupo, amigo y compañero desde
mucho tiempo antes del nacimiento de la banda. Para purgar la pena, Elephants
se retiraron a una pequeña casa en el interior de un frío bosque danés y
escribieron y arreglaron este “Take It!”,
un particular homenaje a su desaparecido amigo y que supone un canto entusiasta
a la belleza, a la gran tristeza que nos rodea y al eterno poder de la amistad
y el amor. Indie vitalista y vitaminado según la escuela de Brian Wilson, con
efluvios cercanos a artesanos del pop contemporáneo como Belle & Sebastian
o sus decenas de bandas miméticas.
Música pop como se supone que tiene que ser, ni más ni menos, vital,
alegre, y con aspiraciones de parecer eterna, capaz de emocionar tanto con
lágrimas como con sonrisas.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.