Ahora que Arcturus pretenden ser una banda regular en cuanto a lanzamientos y se han decidido a girar extensivamente, “Sideshow Symphonies” era un disco crucial.
Conocedores como de su capacidad única para aturdir con las más extravagantes y sobresalientes expresiones musicales, no se explica sin embargo que unos creadores de raza como ellos se hayan contentado con tan poco o no hayan sido capaces de sacar más de sí. No se trata de un mal trabajo y, aunque también es cierto que puede que su anterior de “Sham Mirrors” se haya convertido en su piedra angular y sea también la filosofal del metal avantgarde, no hay lógica en una colección de temas tan lineales, sin ese exceso de momentos superlativos y marcianos que les han hecho esenciales. Donde otrora había tensión y contraste, ahora hay apuntes de flaccidez inventiva y un preocupante monocromo. Si escucharles una vez era una invitación a la adicción, sus ultimísimos temas son un hábito del que es más que sencillo desengancharse. Si el factor sorpresa era una constante no ya entre cortes sino entre las propias notas de una misma composición, al menos hoy, ocurre todo lo contrario.
En mi opinión, este disco es fantástico, único, un Universo aparte.