Camp Nowhere
Discos / Peach Tree Rascals

Camp Nowhere

7 / 10
Hugo Sánchez Ruíz — 09-04-2021
Empresa — Homemade
Género — Rap
Fotógrafo —

Este año el verano ha llegado en marzo. Algunos trabajos se encargan de refrescarnos los oídos y lanzarnos un mensaje de optimismo en tiempos raros, y es el caso de “Camp Nowhere”, el nuevo álbum de Peach Tree Rascals. La mayoría de nosotros conocimos a los californianos a raíz de la pegadiza "Mariposa", que consiguió una enorme viralidad en redes sociales como Tik Tok. Ahora se atreven con su primer EP de ocho canciones, una grabación divertida, fresca y tremendamente re-escuchable que promete sonar en las playlists de muchos durante los próximos meses.

Con los primeros acordes a piano de “OOZ”, se nos muestra qué es lo que vamos a escuchar en los próximos veinte minutos: pop, hip hop teñido de pop y cinco voces muy únicas. La entrada del bombo nos recuerda directamente al "Sundress" de A$AP Rocky, y es que en estos temas hay influencias de muchos géneros y épocas: desde los juguetones fraseos de piano de Randy Newman en canciones como “Change My Mind” (que también tiene reminiscencias del single “Church”, de Samm Henshaw) al double tracking y los arreglos de cuerda sobre guitarra acústica de “Pocket” (que inevitablemente nos trae a la mente algunas composiciones de Lennon-McCartney). También están completamente impregnados de las melodías y estética sonora de artistas contemporáneos como Frank Ocean o Mac Demarco en piezas como “Jojo” o “LEAVE ME”, que sirvió como último single del álbum (de forma inteligente, pues es uno de los platos fuertes del trabajo).

La guitarra y las harmonías vocales de “Oh Honey! (I Love You)” cierran perfectamente esta carta de presentación del colectivo musical de San José. Se trata de una canción romántica de despedida que bebe del doo wop de los sesenta y que deja un toque agridulce y melancólico a todo el asunto. Dominic Pizano, Issac Pech, Tarrek Abdel-Khaliq, Joseph Barros y Jorge Olazaba le consiguen dar una coherencia interna a todo el EP con una producción pulida y, de nuevo, veraniega, que respira por sí sola. “Camp Nowhere” puede catapultar a Peach Tree Rascals a un éxito todavía mayor y ha convertido su nombre en sinónimo de buena música pop. Es un álbum con un sonido personal y elegante que no envejecerá mucho en el tiempo, un trabajo orgánico con un aura positiva y una propuesta prometedora necesarias en momentos de incertidumbre. Su corta duración y sus temáticas relativamente planas durante el viaje nos dejan con ganas de un plato más grande y aventurero de la banda. Como primer aperitivo es más que interesante.

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