Solo catorce meses después del lanzamiento de “NEVER ENOUGH”, el disco con el que Turnstile dio un pasito más hacia la masividad, llega esta compilación de versiones de aquellos temas. Al igual que sucedió con el EP “New Heart Designs”, en el que reinventaban su repertorio con la ayuda de los canadienses BADBADNOTGOOD, en este “NEVER ENOUGH: VERSIONS” Turnstile indagan en su propio catálogo de una forma sutil e inteligente, ampliando su paleta de colores con invitados de muy distinto pelaje. Y es que quienes participan en versionar el último disco de los estadounidenses son, de algún modo, la creme de varios panoramas musicales. Nombres que, a Turnstile, como buena entidad ampliadora de horizontes musicales, le interesan sobremanera. Y es que nos encontramos con nombres del calibre de Four Tet, Blood Orange, Floating Points, Porches, Slayyyter, Dan Deacon, A.G. Cook, Chanel Beads, Hayley Williams, Panda Bear y muchos más.
Así, nos encontraremos en estas relecturas a artistas indies, jazzeros, baladistas, electrónicos, deathmetaleros… Incluso antes de escucharlo, “NEVER ENOUGH: VERSIONS” ya es un disco que da de lo que hablar. ¿No es demasiado pronto para darle a “NEVER ENOUGH” este aroma de clásico? ¿No estarán Turnstile abusando un pelín de su momentum? ¿No estarán exponiéndose ya demasiado como Dave Grohl y sus Foo Fighters o Jack White en algunos momentos de su trayectoria? O quizás sea lo contrario y, pese a ser una banda de éxito (casi) masivo, estén pasando recientemente por sus propias tribulaciones –hablamos del seriosísimo drama con su exguitarrista– y necesiten emoción, alegría y el calor de su comunidad. Siendo románticos, esa es la mejor explicación para este álbum, aunque todo indique que se trata más de una jugada de marketing para seguir ampliando su radio de acción.
Ahora bien, por lo que respecta al contenido musical, hay algo que destaca y es muy fácil de detectar. Salvo en algún caso concreto –básicamente Angel Du$t haciendo “SUNSHOWER”–las versiones evitan que nos pongamos a valorar si una es mejor o peor que la original. Porque, afortunadamente, todas son realmente diferentes, aunque eso no signifique que sean memorables o trascendentes.
Podríamos hablar de Elton John poniendo los puntos sobre las íes –es decir, metiendo piano y espíritu adulto a dos manos– a “SEEIN’ STARS”; Dying Fetus pudriendo hasta las entrañas “BIRDS”; Faye Webster llevando “I CARE” al sonido de su habitación y sus propias sensibilidades y, para el final, lo mejorcito: Oklou y una versión ambiental drumless de “LIGHT DESIGN” y Shabaka Hutchings dando clase de disrupción con su adaptación en clave jazz sobre base hardcore de “SLOWDIVE”.
En resumen, un acierto innecesario que ojalá sirva para que el grupo se dé un respiro y deposite todas sus energías en un próximo álbum de estudio. Que eso sabemos que se les da de puta madre.
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