Ya puede mirarme del modo que sea desde la portada o desde el libreto de este pobre trabajo: no cuela. Se acabó la mecha de una “dinamita” que más que explosionar ha resultado estar mojada.
Desde el primer corte, el que da título al disco, hasta el final entristece pensar que esta reina de la rima se salve por intervenciones como la de Sincere. Escuchar, por ejemplo, “Back Then” puede llegar a herir la sensibilidad de quienes consideran a Spice Girls como parte de un universo que no habría que volver a recuperar, y es que la Dynamite luce en esta pieza un estribillo que ni las petardas aquellas. Perdida o más lista que el hambre, a esta dama no voy a ser yo quien la analice ni un segundo más de lo necesario. Tiene la pasta, los medios y demostró en su momento que también el talento; lo que haya decidido hacer con todo ello, lejos de parecerme correcto, es lo que ella juzgará correcto. Me limito a contarles lo anodino de un trabajo que, acabado el mío, no volveré a escuchar en la vida.
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