Tengo una amiga que cada vez que le digo, medio flipado, que un grupo suena como Crosby, Stills, Nashy & Young, Fairport Convention, Incredible String Band, Nick Drake o quién sea, se pone muy seria y me pregunta: “¿pero suenan de verdad a esa época?”.
La mayoría de veces respondo un sí rotundo y me quedo tan pancho, de ahí que al final ponga en cuarentena cualquier comentario mío al respecto. Y es que hay grupos que a fuerza de ser miméticos no suenan mucho a nada, y hay otros que acaban interiorizando todas las referencias para acabar sonando realmente como entonces pero también como ahora. Espers son más bien de los segundos. Conocen todos esos discos al dedillo, conocen a sus coetáneos y no olvidan a sus clásicos de hace dos días. Por eso Espers no son como los demás, porque por mucho folk inglés (psicodélico y no psicodélico) que suene en sus discos, ellos han sido tan fans de Low como nosotros (escuchad “Children Of Stone” y veréis), y no se cortan siguiendo a sus contemporáneos, haciendo el shoegazer o mezclando medievalismo y acoples para hacerlo todo que todo lo bonito de miedo y viceversa. Nada sustancialmente distinto a su debut, si acaso un poco más oscuro y menos preciosista.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.