The Vaccines, volvían a visitarnos con una extensa gira por nuestro país, pasando por diferentes ciudades como Granada, Gijón, Coruña, Madrid y Barcelona, ciudad dónde hubo un cambio de recinto de la Sala 1 del Razzmatazz (la grande), donde estaba programado el concierto a la Sala 2 (de mediana capacidad). Que quedó completamente abarrotada de fans con ganas de darlo Todo.

El grupo venía en un momento, en que ha sabido moverse desde la escena indie a la conquista de públicos más amplios, capaces de superar su crescendo de popularidad cuando fueron escogidos, para protagonizar la campaña veraniega de una compañía cervecera Española. Con un tercer álbum publicado “English Grafiti”, que ha abierto una brecha en su refinada fórmula de melodías surf, guitarras afiladas y ritmos endiablados, marca de la casa. Dónde han investigado otros parámetros estilísticos, como son las influencias ochenteras, toques psicodélicos, uso de sintetizadores, medios tiempos … que les ha hecho perder un poco la intensidad de sus anteriores discos.

Y esa pérdida de intensidad se pudo palpar en algunos momentos en su concierto en Barcelona. Si en anteriores giras ponían la quinta marcha a toda velocidad, ahora ya habían bajado a cuarta marcha y usan el embrague, pero la actitud de incendiar el escenario no la han perdido todavía. Hay que decir que el sonido de la Sala no jugó a su favor, si no en su total contra, parte del concierto sonó falto de la potencia, de matices y de la energía habitual del grupo,

Abrieron con el contagioso single de su tercer disco “Handsome”, le siguió el himno generacional “Teenage Icon”, luego “Ghost Town”, “Dream Lover”, “Wetsuit” … Tocaron temas de todos sus álbumes, pero centrándose más, como era de esperar, en los temas de su último trabajo. Donde hubo alguno de los bajones, antes comentados. Pero fue a partir de pasada la mitad del concierto, que el sonido mejoró y pudo verse la mejor cara del grupo, coincidiendo cuando tocaron la “Ramoniana” “Wreckin’ Bar (Ra Ra Ra)” , seguidas de “20/20”, “I Always Knew“ y acabando con una vitoreada “If You Wanna” por parte del público. En los bises, salió en solitario su cantante Justin Young, que llevó un elegante “Outfit” de camisa negra de Cowboy con bordados durante toda la actuación, empuñando su guitarra acústica, tocó “No Hope”, que le restó el brío que tiene la canción original. Ya con todo el grupo sobre el escenario acabaron con “Blow It Up” y “Nørgaard”.

Los que es indudable es que The Vaccines son puras máquinas de fabricar “Hitazos” energéticos para cantarlos a pulmón abierto y bailarlos sudorosamente. Lo demostraron en su concierto, lo único que pareció, que esta vez levantaron un poco el pie del acelerador y no fueron tan demoledores como en otras ocasiones.