Madrid mola en verano. Puede que esta afirmación suene un poco contradictoria viniendo de alguien que en una semana estará remojándose en el Mediterráneo, pero… ¿Y por qué me atrevo a decir esto? Porque ahora mismo en pocas ciudades de España puedes encontrar una oferta cultural tan completa y variada como la de capital, conciertos y festivales copan espacios privados y culturales por igual ofreciendo muchas idílicas noches de verano a propios y extraños. El pasado miércoles 13 tocaba disfrutar de una de esas bonitas noches, dentro del marco de Frinje Festival, tuvimos la suerte de degustar el directo de la chilena Soledad Vélez, en la terraza de la cantina del Matadero, sin duda una combinación de ingredientes que prometían brindarnos una velada para el recuerdo.

Directa del BBK Live y antes de su paso por el FIB, hacía un alto en el camino para presentarnos su reciente álbum “Dance and Hunt” (Subterfuge, 16). Aparecía puntual sobre las 10 en el escenario ataviada entera de negro y acompañada de su Fender Jaguar, la ayuda de un ipod para los ritmos y un sin fin de pedales para los efectos, arrancaba así de manera tímida el concierto para los no más de 100 personas que allí nos encontrábamos.

Un repaso completo a su nuevo álbum con un rollo algo menos electrónico y mas acústico, dadas las circunstancias, pero muy bien interpretado y llevado de principio a fin y donde se vivieron los momentos mas animados con “You Have No Choice With Me”, “Dance And Hunt” o el que se llevó la palma, “Jeanette”, que cerraba el concierto con una Soledad cantando entre la gente, a la cual animaba a dejar sus sillas y levantarse momentos antes. De esos bonitos detalles que te ponen al artista a la altura del público y haces que lo disfrutes el doble.