Hubo un tiempo en que Saint Etienne eran sólo para nostálgicos, para aquellos que querían escapar de la electrónica del momento y encontrar en ellos un poco más de sentimiento. Sin embargo, y tras años de actividad calmada, la banda británica ofrecía ayer un concierto para otro tipo de nostálgicos, aquellos que todavía no pudieron olvidar esos momentos de pena/alegría que la banda les dio durante los noventa. Y está claro que por más nostalgia que se respirara en el aire es difícil plantearse que su concierto pudiera ser aburrido, podría haber sido decepcionante, pero nunca aburrido. Porque Saint Etienne tienen, y esto permanece en nuestras papilas auditivas, una galería de hits suficiente como para aplastar el sistema, y si le sumamos el carisma de una entusiasmada Sarah Cracknell (porque Stanley y Wiggs seguían estoicos a los teclados), la mezcla es más que explosiva.Y, por supuesto, hits hubo (sólo asomó la cabeza el nuevo single “This Is Tomorrow”) tales como ‘”Heart Failed (At The Back Of A Taxi)”, “It’s Summertime”, “Nothing Can Stop Us Now”, “You’re In A Bad Way” y coronar con un “He’s On The Phone”. Tantos que a mí ya solo me cabe una pregunta, ¿dónde cabe la nostalgia cuando la sala se convierte en una pista de baile?