Asistimos el sábado a la cita pre-navideña en el Kafe Antzokia con los Rufus T Firefly, quinteto de Aranjuez que venía presentando su último largo, “Loto”, y que gana enteros con cada nuevo trabajo y con el rodaje en directo adquirido en sus ya 12 años de trayectoria. Fue sin duda el directo más redondo y compacto en las cuatro o cinco veces que hemos podido verlos sobre las tablas.

Pero primero calentaron el ambiente los donostiarras Pet Fennec (foto inferior), en esta ocasión con su líder Urko Aizmendi en el escenario, únicamente acompañado de su guitarra y su voz. Aizmendi ofreció un setlist muy corto en el que nos dejó un buen sabor de boca, llevando hacia el folk las canciones del álbum debut de la banda, “Mount pleasant(segundo mejor disco del 2017 para nuestra edición Zarata de Euskadi, Navarra y La Rioja).

Tras unos minutos de espera salieron a escena Rufus T. Firefly (foto inferior y encabezado) con un sonido potentísimo y respaldados por un juego de luces sobresaliente, que respaldaba a la perfección su propuesta musical a base de guitarras duras y sintetizadores de corte ochentero. Nos volvió a encantar su teatral distribución, en posición semicircular, que añadió intensidad a la música del quinteto.

Ya avisaron desde el primer momento de que el repertorio se centraría exclusivamente en las canciones de sus dos últimos trabajos y así fue. Rufus T. Firefly lograron mantener la intensidad en todo momento con cortes como cortes como ‘El Halcón Milenario’, ‘Loto’ o ‘Demogorgon’, con ese guiño tan chulo a la serie Stranger Things. Sobresalieron en todo momento los juegos de guitarras de los virtuosos Víctor Cabezuelo y Cristian Campos y, sobre todo, la batería de Julia Martín-Maestro.

Ya más tarde cayeron algunas de las favoritas del público, como los trallazos ‘Cisne negro’ (con el bajo a toda pastilla) ‘Pompeya’ y ‘Nebulosa Jade’. Los de Aranjuez estaban encantados ante una sala que casi se llenó. “Cuando veníamos a Bilbao solíamos decir, ojalá podamos tocar en el Kafe Antzokia, y se ha cumplido”, contó el frontman Víctor Cabezuelo. Y cuando parecía que el listón era ya imposible de superar, los Rufus T. Firefly lo lograron despidiéndose con unas magistrales ‘Magnolia’ y ‘Río Wolf’. Que vuelvan pronto.