Salvajismo; dícese del modo de ser u obrar propio de animales o personas salvajes. Y, salvando las distancias, en el Madrid Salvaje vimos sobre el escenario a auténticos animales musicalmente hablando. Véase el caso de Fernando Costa, Dubioza Kolectiv, Recycled J, Don Patricio o, cómo no, Natos & Waor, algunos de los artistas más destacados del festival que demostraron que dar un concierto es mucho más que salir a cantar unas canciones; es ofrecer un espectáculo completo donde el sonido es solamente un elemento más.

Pero comencemos por el principio, por la idea de crear un festival que apueste por la música urbana, ese término tan de moda últimamente y que engloba lo que antiguamente se llamaba música independiente o alternativa: rap, reggae, dancehall, ska, rock, trap, pop, electrónica o dub entre otros. Muchos estilos unidos bajo un mismo concepto. Y todos se vieron representados en mayor o menor medida en Madrid Salvaje y entre todos atrajeron a más de 30.000 personas al Ifema de Madrid. Un gran éxito para un festival que celebra su primera edición y cuyo cartel estaba compuesto por artistas nacionales y la mayoría autogestionados.

Viernes 4 de octubre  

La primera jornada del festival comenzó con la participación de artistas como Kaze, Zetazen, Moonkey o Maikel Delacalle. Grupos con cierto bagaje en la música, que quizá deberíamos considerar emergentes, pero que demostraron estar sobradamente preparados para dar el gran salto. Y es por ello que a primera hora la afluencia de público ya era notable, sabedores los asistentes que quizá estos cantantes sean los que cierren los festivales dentro de no mucho tiempo. Una situación que se dio también con Tremenda Jauría y su electro-cumbia, demostrando ser unos de los grupos con más creatividad y futuro en la escena musical independiente actual.

Con la llegada de la noche comenzaron a aparecer artistas más consolidados como Rayden y Dubioza Kolectiv, formación bosnia con un directo que rozó la perfección gracias a una escenografía muy trabajada y a una perfecta fusión de estilos asentada sobre el ska y la música folclórica balcánica. Sin duda una de las grandes sorpresas del festival, cuyo concierto debió dar paso a Morodo, pero el madrileño tuvo que cancelar su actuación por motivos de salud. Sin embargo, lejos de dejar al público con ganas de ritmos jamaiquinos, la organización reaccionó rápido y ocupó su vacante con otro de los grandes referentes del reggae nacional; Swan Fyahbwoy. El también madrileño cubrió a la perfección el hueco dejado por Morodo y ofreció uno de los grandes directos de la jornada, que sólo se vio ensombrecido por una circunstancia; coincidió en horario con Natos y Waor.

Y es que Gonzalo y Fer son hoy por hoy (con permiso del imperecedero Kase-O) los grandes referentes del rap español. Su directo es una explosión de potencia y fuerza, una montaña rusa de emociones donde todo está calculado sin margen de error. A lo que hay que sumar su inigualable conexión con el público, más aún esta vez que jugaban en casa. Fueron los grandes triunfadores del viernes. Y, no contentos con ello, también lo fueron del sábado, ya que en vez de quedarse en casa saboreando el éxito y descansando la probable resaca, acudieron de nuevo al festival para colaborar en otros cuatro conciertos, los de Recycled J, C.R.O., ToteKing (aquí sólo Waor) y Fernando Costa. Un ejemplo más de la gran influencia y presencia que tienen estos dos madrileños en la escena hiphop actual.

Antes que ellos, no olvidemos, fue el turno Israel B y de Green Valley, especializados en convertir un concierto en una fiesta gracias a su reggae donde la alegría y las letras con conciencia son los dos grades pilares. Los vascos presentaron Bajo la piel y pusieron a bailar a miles de personas sobre unos ritmos marca de la casa. Y tras ellos tuvo lugar otra de las grandes apuestas del festival, Lola Índigo. La ex participante de OT demostró que su propuesta encajaba en la idea del evento gracias a una excelente coreografía y un sonido vanguardista en pleno auge. Dejando paso a que cerrase el festival otro de los grandes descubrimientos de Madrid Salvaje. Delaossa estaba considerado hasta hace poco un artista en ciernes, pero tras su gran disco recién publicado Un perro andaluz y su actuación en Ifema podemos adelantar que estamos ante una de las grandes futuras figuras del rap. Su rap clásico (que tampoco huye de los sonidos más modernos) funciona tan bien en directo como en estudio, y de ahí que sea uno de los MCs cuya cotización más ha subido este 2019. El futuro del rap está garantizado como artistas como él y como Fernando Costa, quizá el cantante que salió más reforzado de la jornada del sábado.

Sábado 5 de octubre  

Una jornada, esta del sábado, calurosa, impropia del mes de octubre, que comenzó con la salida en escena de Ocer y Rade, grupo con una gran proyección pero varios detalles por pulir aún. Llegando el turno después a la mejor actuación de la tarde, la de Recycled J, un cantante con una puesta en escena espectacular y un sonido muy característico basado en la fusión de pop y rap. Que podrá gustar más o menos, pero que se nota trabajado y con las ideas muy claras. Dejando vía libre para que C.R.O y Lágrimas de Sangre, las siguientes dos actuaciones, demostrasen el porqué de su presencia en el festival, mientras que en el otro espacio del festival Miranda y La Cantera 99 hicieron que nos apuntásemos su nombre en la agenda para no perderles de vista en un futuro próximo.

Tras ellos el “reggaecore” de Mafalda y el dub de Iseo & Dodosound cumplieron con las expectativas, mientras que Funzo & Baby Loud y Fusa Nocta nos hicieron ver que el concepto de música urbana cada vez está más abierto a nuevas ideas y proposiciones. Todos ellos jóvenes promesas, en contraposición a la experiencia de otra de las grandes estrellas del evento, ToteKing. El sevillano es historia, es pasado presente y futuro del rap español, y aunque en directo no brille tanto como en estudio, su concierto es una garantía de temazo tras temazo gracias a su dilatada carrera. Los de Alcántara (Shotta presente como acompañante) dejaron paso a Beret, cuya música cada día se acerca más al pop que al reggae de sus inicios, y a Talco, mítica banda de ska italiana especialista en no dar ni un minuto de respiro en sus conciertos.

Y cuando creíamos que ya habíamos amortizado el precio de la entrada, apareció en escena Fernando Costa. El ibicenco suena bien en estudio, pero su directo es, sencillamente, espectacular. Su potente y desgarrada voz hace innecesarios los coros y es de esos artistas que lo dan todo sobre el escenario, incluida la ropa. Hace disfrutar y, sobretodo, disfruta él sobre el escenario, lo que provoca que su directo tenga ese sabor diferente al resto. Repasó sus mejores canciones, hizo vibrar el escenario con su potente rap, se acompañó de otros grandes como J Dose, Natos & Waor y Dollar y dejó el listón muy alto para los que venían después.

Pero el que venía después era ni más ni menos que C. Tangana, otra de las grandes figuras del cartel. Un ejemplo claro de lo que es la música urbana actual, en la que el rap, el trap, el pop y los ritmos latinos se entremezclan ignorando a los prejuicios y los principios. Una fórmula en la que también se basan otros artistas como Hard GZ, otra de las grandes garantías de futuro del rap actual, y DirtyPonko y Crie930, predecesores del último gran nombre que tuvo el prestigio de cerrar el Madrid Salvaje, Don Patricio. El de Locoplaya echó el telón a la fiesta con su mojo canario y su archiconocido éxito Contando lunares, mostrando que cada vez se siente más cómodo sobre el escenario ya sea en solitario o apoyado por sus dos compañeros Bejo y Uge, y que su límite, si es que lo tiene, estará donde él quiera.

En total, 31 artistas a los que hay sumar los que participaron en el escenario Dub, donde pasaron nombres importantes de esta escena como el SoundSystem Green Light, OBF & Charlie P, Echo Chamber, las tres Sistahs y Lasai representando a un género cada vez más importante en España. Sin olvidarnos de diferentes actividades que nos ofrecían marcas como Redbull, Jagermeister, Canna o Smoking para cuando queríamos tomarnos un descanso de la música.

Entre todos convirtieron el Madrid Salvaje en un éxito en todos los aspectos, incluidos sonido y organización, gracias también a la dilatada experiencia de una promotora como The Music Republic. Y nos dejan una conclusión: No es que la música urbana esté de moda, es que está en auge gracias a los grandes talentos que la forman.