Electrónica para las masas
ConciertosJean-Michel Jarre

Electrónica para las masas

7 / 10
Raúl Julián — 14-07-2026
Empresa — Noches del Botánico
Fecha — 10 julio, 2026
Sala — Jardín Botánico Universidad Complutense / Madrid, Madrid
Fotografía — Eva M.S.G.

‘Noches del Botánico’ acogía la visita de uno de los incontestables pioneros y bastiones de la música electrónica. Jean-Michel Jarre sumaba doble parada dentro de la programación del ciclo madrileño y, si en la primera de ellas (acontecida justo una semana antes) rozó el lleno, en la segunda cita logró agotar entradas con semanas de antelación. El francés fue una influencia evidente para Moby, The Chemical Brothers –el destino quiso que solo dos días antes Tom Rowlands ocupara el mismo escenario definiendo ese nuevo proyecto bautizado como Tomora–, Air, Thievery Corporation o Daft Punk, quienes, a su vez y atendiendo a rumbo tomado por su concierto madrileño, parecen haber retroalimentado el manual de instrucciones de un Jarre empeñado en mantener vigencia. Una inquietud, la del autor, que apunta desde hace más de cuarenta años hacia las infinitas posibilidades derivadas de experimentar con la tecnología y sus maleables formas.

Su actuación no fue sino la exposición pública de ese cúmulo de argumentos (pivotados en torno a diferentes manifestaciones de la electrónica) manejados por un arquitecto sonoro de altura. O, tomando prestada la propia definición del protagonista, por un cocinero que invita al público a entrar de lleno en su cocina. Una amalgama de frecuencias, beats, secuencias, loops y bases pregrabadas manipuladas en directo por un afanoso Jarre. Un trazado que, cómo no podía de ser otra forma, potencia además vistosidad exponencialmente con generosa amalgama de láseres y proyecciones (generadas con la ayuda de IA y, en la práctica, algunas más acertadas que otras), en lo que es parte indivisible del espectáculo y que han sido marca de la casa en los conciertos del de Lyon a lo largo de décadas.

Cien minutos copados por relecturas de temas como “Oxygène 2”, “Équinoxe 7”, “The Architect”, “Zoolookologie”, “Brutalism”, “Oxygène 4”, “Les Chants Magnétiques 2” o “Quatrième Rendez-Vous” a modo de festivo cierre, casi siempre pasados por un tamiz de modernidad o aceleración que apresuraban el pulso global de una velada, al tiempo de sacrificar clasicismo por hedonismo. Una exposición sita entre ciencia ficción, postales cinéfilas, futurismo, magia sintética y texturas evocadoras. Un concierto multimedia, en definitiva, sazonado con algún pequeño discurso en torno al papel de la misma tecnología, halagos a nuestro país… y la inevitable referencia al resultado del partido de fútbol que en ese momento jugaba la selección española.

El paso del mito por ‘Noches del Botánico’ resultó satisfactorio, aunque no del todo determinante. Resulta loable esa inquietud y activa motivación del músico, pero al mismo tiempo resultaría absurdo (e incluso iluso) ignorar el hecho que la época más vanguardista, y por ende asombrosa, de Jean-Michel Jarre data de tiempos pasados y abarca desde mediados de los setenta –con la publicación del revolucionario “Oxygène” (Polydor, 76)– hasta comienzos de los noventa –y el lanzamiento de ese “Chronologie” (Dreyfus, 93) que podría ser su última gran obra–. Fue entonces cuando el creador hizo historia, con discos imaginativos que fueron punto de partida para artistas que vendrían a continuación, haciendo además de sus mastodónticos conciertos algo histórico. Fuera como fuese, y a pesar de una pegada mermada con respecto a la época dorada, la presencia de un autor capaz de mantener notable interés en torno a su propuesta aún es una toda una experiencia. Y todo cuando, a pesar de su excelente aspecto, no está lejos de enfilar el camino que le convertirá en octogenario.

 

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.