Cada paso que Justin Young da sobre el escenario sirve para presumir de su capacidad de enamorar al gran público. Como una diva de la canción, la estrella se paseó revoloteando de lado a lado entre los gritos de pasión de todos los asistentes. Con una Riviera agotada y un público de lo más heterogéneo. Los fans de las primeras etapas volvieron a tener su enorme subidón al ritmo de “If You Wanna”. Las adolescentes enloquecidas, producto del gran recorrido festivalero que el grupo ha realizado en su trayectoria, fueron las reinas de la sala. Y hasta acompañantes y curiosos arrastrados por sus colegas hacia el ‘gran descubrimiento’ de los últimos años. Acabaron saltando como locos.
Siendo justos, a nivel sonoro tuvieron grandes desequilibrios, las guitarras se escondían en muchos temas y la voz de Justin no tuvo su mejor noche (mucho menos en la versión acústica de “No Hope”) Pero a la gente eso no le importó demasiado, las ganas de fiesta eran inmensas. Los españoles les adoran, y ellos lo aprovecharon a su manera.