Los madrileños Sex Museum cumplieron bien su función de calienta-motores ejecutando con precisión algunas de las mejores dosis de rock‚n roll de su repertorio, incluyendo cortes de su reciente ”Speedkings”‚ como el efectivo “Red Ones”. Tras pocos minutos de tregua, los californianos subieron a las tablas dispuestos a defender su posición de grandes en eso que convenimos en llamar stoner rock. Y lo cierto es que, a grandes rasgos, lo consiguieron. El sonido de su último trabajo de estudio, “California Crossing”, al que prestaron especial atención, contagió de extraña nitidez la densidad original de algunos de sus primeros temas, aunque la indudable calidad de las nuevas canciones acabó imponiéndose. Como contrapartida, se agradeció que no intentaran emular las desproporciones decibélicas de las últimas visitas de Queens Of The Stone Age a nuestras tierras. Fu Manchu contagiaron desde un principio su acelerón de adrenalina, aunque la zona central de su set, sobre todo para aquellos menos familiarizados con su discografía, resultó un tanto aburrido. Quizás por ello, un par de esculturales muchachas se dedicaron a pasearse por el foso durante gran parte del concierto ante la sorprendida mirada de las sudorosas primeras filas (según algunos las chicas de la portada de su último disco). Tras un espectacular solo de batería por parte del nuevo fichaje Scott Reeder, cerraron recuperando la energía con la que empezaron. Misión cumplida.