Todavía se puede sentir la electricidad en el cierzo de la navarra localidad de Cascante y es que el fin de semana pasado tuvo lugar la última edición de Estaciones Sonoras, con toda la música, gastronomia y el buen ambiente que caracteriza ya a estas jornadas. Poco más se le puede pedir a un festival que año tras año se supera en cartel, en organización y en asistencia. Un festival pequeño pero muy caprichoso por el que han desfilado bandas como Sidonie, Niños Mutantes, El Drogas, Dorian y un más que convincente etcétera de instituciones ya del panorama nacional, este año se cargaba de Rock and roll en su primera jornada para dar paso al concierto de los renombrados Motxila 21, que calentarían el ambiente para dar paso al madrileño Rosendo.

Motxila 21, el ambicioso proyecto musical que forman los 12 jóvenes Navarros con síndrome de Down, no dejó indiferente a ninguno de los asistentes. Después de recorrer escenarios a lo largo de la península e incluso su paso por Londres, fueron ellos quienes se encargaron de llevar a cascante los primeros aires de Rock and Roll haciendo vibrar a propios y extraños. Un show muy enérgico en el que los chicos tanto a golpe de percusión como en la sección de vientos, se atrevían con ritmos Ska, o incluso un Rap en relación al caso de “La Manada”, cerrando el concierto versionando el Blanco y Negro de Barricada con las más de mil almas que allí se presentaron cantando al unísono.

La primera de las dos fechas de música en vivo se encargó de cerrarla el veterano icono del Rock and Roll Rosendo Mercado (foto superior y encabezado), que empieza a dar ya los primeros pasos de su gira de despedida anunciada en marzo de este año. Con una banda tan sencilla como 2 músicos en la sección rítmica y su clásica stratocaster, el madrileño consiguió llenar de un sonido contundente y crudo todo el patio, enloqueciendo a los en torno 1700 espectadores que se dieron cita durante su concierto. Un público entregado y de edades más que dispares al que se le vio corear las canciones desde el minuto uno hasta la más de hora y media de concierto que el músico ofreció. Un excelente ascenso en el que se escucharon clásicos desde el “No dudaría” de Antonio Flores al más reciente “Soy” de su último disco “De escalde y Trinchera”. Aunque tras unos cuantos minutos de virtuosos punteos y pegadizos estribillos el de Carabanchel se dispusiera a bajarse del escenario, el público cascantino no iba a ponérselo tan fácil coreando un bis que tan ansiado llegó, acabando el concierto con los himnos “Masculino Singular” y “Maneras de vivir” los cuales consiguieron hacer rugir las gargantas de todos los asistentes y así cerrar la primera de las dos jornadas del Estaciones Sonoras.

Con ecos del estribillo de “Maneras de vivir” todavía en la cabeza, las actividades del segundo día de esta edición de Estaciones Sonoras empezaban en la plaza de los fueros de la localidad cascantina. Tras un evento solidario y una degustación de productos locales, dio comienzo el concierto de los vizcaínos Smile (foto superior), haciendo gala de la evolución que ya dejaron patente en su ultima entrega “Happy Accidents”, un cúmulo de buenas vibraciones que nos hizo flotar durante toda la tarde.

Con una sensación muy familiar de estar en nuestra propia casa, volvemos al patio del colegio Antiguo de Cascante, donde se organizan los conciertos. Comienza La Furia y nos hace entrar rápidamente en calor con unas incendiarias letras en contra del machismo, rapeadas sobre potentes bases que se mueven en torno a los sampleados mas clásicos, pasando por influencias trap y llegando hasta la electrónica más bailable.

Continuaba La Habitación Roja (foto inferior), abanderando su nuevo trabajo “Memoria” con un extra de motivación muy importante, ya que  Jorge Martí venia de un periodo de recuperación, después de la emergencia médica que sufrió este pasado abril y estrenando componente; Endika Martín a los teclados y guitarra eléctrica, en lo que para la banda es denominado como el “puesto maldito”. De esta forma comenzaron apostando por su nueva referencia e incrementando poco a poco la intensidad hasta hacer saltar a todo el público con los ya míticos temas “Ayer” o “Indestructibles” dejando muy buen sabor de boca, y sin ninguna duda de que la banda se encuentra en estado de forma excepcional.

Los encargados de cerrar las actuaciones de estas jornadas primaverales eran los murcianos Viva Suecia (foto inferior), que supieron conectar a la perfección con el público presente en el patio. La hora y media que duró la actuación pasó por delante nuestra como los últimos 5 minutos del recreo de un alumno de primaria, envueltos en un shock eléctrico que nos impedía dejar de bailar y saltar. Y es que, nos da la sensación de que los murcianos también se han atrapado en su propio magnetismo, ya que, su último trabajo “Otros principios fundamentales”, ya ha cumplido el año y siguen inmersos en su interminable gira que, este pasado lunes, les ha hecho viajar hasta México y continuará por territorio nacional con un sinfín de fechas.

Con los pelos de punta, seguimos disfrutando del resto de la noche con Ocho y Medio DJs, haciendo balance de un fin de semana espectacular y con música para todas las edades y oídos. Una impecable organización demostró saber enlazar a la perfección, la hospitalidad autóctona con la cultura musical mas actual.