En la noche del pop de Alternativas’11, abría Zipper las puertas de un Siroco más sixty que nunca. Con canciones de corte TCR o Vacaciones e impronta yeyé, el trío madrileño se despachó con “Hoja de reclamaciones” o “Lunes por la mañana” para dejar con buen ritmo de pies a los apelotonados en el sótano más in de la calle San Dimas. Llegaba entonces el turno de Cooper, con su segundo larga duración de estudio, “Mi universo”, a punto de ver la luz. Además de la canción que da título al disco, también regalaron “Primer día”, “La señal” y “Arizona”, todas ellas, incluidas en su nuevo trabajo. Desconoce el que esto escribe si esta formación es la más estable desde que Alejandro Díez Garín iniciara Cooper, su proyecto personal, tras la disolución de Los Flechazos, pero por el tempo que presentan en concierto piezas como “Tecnicolor”, “747” o “Rabia”, su pequeña canción protesta, quizás debiera ser este el cuarteto definitivo. Tiempo hubo también para el ya clásico “No matter what”, de Badfinger, antes de acabar con, por aclamación popular, “Un nudo en la garganta” y “Buzo”. Ahora que a Cooper los singles se le han quedado, afortunadamente, pequeños, el aperitivo ofrecido en la sala madrileña señaló la dirección de futuras noches de vértigo.