La música para un universo infinito del videojuego “No Man’s Sky” ha servido para traernos de vuelta a 65daysofstatic, el trabajo que la banda de Sheffield ha facturado para acompañar a esta aventura espacial crea por sí solo un storytelling galáctico. Con los dos principales cortes de esta BSO, el cuarteto de 65dos iniciaron su concierto en Madrid, “Monolith” y “Asimov” fueron un buen resumen de lo que sería su directo: un viaje en la Nostromo desde sus inicios en el math rock, hasta aterrizar en el post rock electrónico que ahora facturan, sin duda, como nadie.

Los 14 temas que hicieron despegar se basaron en la nave de “No Man’s Sky” y en el álbum “Wild Light”, pero también hubo momentos para regresar a la crudeza menos digital de su extraordinario debut “The Fall Of Math”. De este último, “Install A Beak In The Heart That Clucks Time In Arabic” puede que fuese el mejor momento del concierto, con esa mezcla de caricias y bofetadas que termina creando la pólvora perfecta.

A pesar de que tendemos a creer que cualquier tiempo pasado fue mejor, 65daysofstatic se hacen imprescindibles cuando muerden la púa: entonces echan hacia atrás la guitarra y centran el sudor en teclados, pedaleras y demás cachivaches digitales. Ese dar al botón del condensador de fluzo es lo que les permite saltar al futuro, lo que les acerca a Red Snapper o al jungle de Goldie. Los graves te mueven la camiseta, los agudos te hacen chillar y te invitan a bailar. En temas como “The Undertow” o “Supermoon” experimentas esas fantásticas sensaciones que convierten un concierto bueno en uno excepcional. Mascando la púa es como miran de frente a HAL en 2001 para decirle “abre la puerta de las cápsulas”.

Estos son los viajes de la nave estelar de 65daysofstatic, en una misión dedicada a la exploración de mundos desconocidos, hasta alcanzar lugares donde nadie ha podido llegar. ¿Lo pillas, Scotty?