Cuatro años han pasado de la anterior visita del californiano y pocas cosas han cambiado, bueno sí, un nuevo disco. “Blue Motel” repite la misma fórmula utilizada en su formidable “Physical World”, aunque con una mayor influencia del sophisti-pop de los 80. El momento y el lugar invitaban a asistir y, como supondréis, el marco era, efectivamente, “incomparable”. No era para menos: aprovechar la terraza del Museo Pablo Serrano para shows al aire libre en las calurosas noches de verano de Zaragoza es una idea que ya tardaba en materializarse. Pero nuestra sorpresa fue mayúscula al comprobar que Bart venía sin su actual banda The Bedazzled. ¿Nos íbamos a perder esas guitarras refinadas, esos sintetizadores sofisticados y ese saxofón futurista al más puro estilo Vangelis en Blade Runner? Es mucho pedir ¿no? Pues sí, quizá en otra ocasión (dicen que pronto). Por eso mismo, Bart desplegó todo su arte como bailarín y cantante de blue-eyed soul y nos ofreció un extenso concierto con la suerte de que pudimos disfrutar de temas “extra” como la versión de los Go-Betweens “Bachelor Kisses”. Por otro lado, la menor presencia de canciones del nuevo disco en el setlist en contraste con el anterior nos indica que “Blue Motel” no ha tenido la suficiente repercusión como para tenerlo más en cuenta. En este sentido, sonaron las nuevas “The House That Built Itself” y “Blue Motel” (Motel que no Hotel y House que no Home), aclaraciones que hacía Bart a un público que tildaba de “misterioso”. En cualquier caso, las canciones sonaron básicas, despojadas de todo adorno, pero que el americano supo rentabilizar gracias al sonido reverb de su guitarra. También se acordó de sus fans y repasó temas antiguos como “Miami Afternoon”, “Sweetest Game” o las habituales “Jon Jon” y “LA Girls”. Con la noche a cuestas, el músico californiano nos recordaba en los bises – con la famosa canción de sus paisanos Walker Brothers “The Sun Ain’t Gonna Shine Anymore” – que en la noche del museo la obra de Bart Davenport brilló más que las estrellas. Ahora en serio, vuelve pronto.