Crítica de 'Prime Crime: A True Story ', la nueva película de Gus Van Sant
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Crítica de 'Prime Crime: A True Story ', la nueva película de Gus Van Sant

8 / 10
J Picatoste Verdejo — 17-04-2026
Empresa — Elevated Films, Pinstripes, Balcony 9 Productions, Co Created Media, Peak Distribution Partners, Edward R. Pressman Film, SIPUR, Va Bene Productions
Fotografía — Cartel de la película

Si en su aclamada “Elephant”, Gus Van Sant ahondaba en una de las heridas constantes de Estados Unidos y recreaba desde un punto de visto autoral un suceso trágico, entonces reciente, como la matanza del instituto Columbine, en “Prime Crime: A True Story” –horrible e impúdico título para el estreno español de un film cuyo original se traduciría literalmente como “El alambre del hombre muerto”– viaja a 1977 para reproducir una noticia real, conectada con la actualidad, sobre el abuso y deshumanización derivados del capitalismo salvaje.

Así, apenas hace medio siglo Tony Kiritsis, engañado por una entidad financiera retuvo, a punta de una escopeta conectada por cable metálico a un peligroso mecanismo, a su agente inmobiliario para obligarles a rectificar y darle una compensación. Es fácil relacionar esta vindicativa versión del conflicto de David contra Goliat con la ejecución en 2024, a sangre fría y en plena calle, de Brian Thomson, director ejecutivo de una importante aseguradora estadounidense a causa de los obstáculos que ponían para cumplir con sus servicios. El film registra la condición de semihéroe que Kiritsis alcanzó a ojos de parte de la sociedad (como sucedió también con el asesino del mencionado CEO).

Van Sant emprende una encomiable reconstrucción de la época a través de la imagen y la música –desde Roberta Flack a B. J. Thomas pasando por Dyke and the Blasers y el poeta Gil Scott-Heron y su “The Revolution will not be Televised”– y adopta el tono justo, no dulcificado, en la cuestión ética que la película plantea: cómo abordar un personaje como Kiritsis, entre la locura y la leyenda. Bill Skarsgård lo encarna con el grado preciso de exaltación. Frente a él, un contenido Dacre Montgomery como rehén. Destaca también Al Pacino, en el breve y jugoso papel de padre de este, que recuerda al Christopher Plummer de “Todo el dinero del mundo” –otra historia real–, como el millonario Getty, reacio a pagar un rescate por su nieto privado de libertad.

 

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